Agarra la vida

Sal de tu perfecto marco dorado, ¡libérate!

Una mano invisible llamada responsabilidad nos convierte en fantasmas bonitos que no causan problemas. En seres vacíos que están en el lugar esperado. Demos un portazo y empecemos a existir.

Roy Galán

liberarse del perfeccionismo impuesto

Hacer siempre lo que has tenido que hacer.

Sin cuestionarte absolutamente nada.

Obligada por una especie de mano invisible llamada responsabilidad.

Que te ha robado toda posibilidad real de ser.

De probarte, de equivocarte, de pararte a reflexionar quién eres y quién quieres ser.

Acabar convertida en un fantasma.

Uno bonito y que no causa problemas.

De esos que quedan tan bien al lado de las velas.

Colocada en aquellos lugares en los que todo el mundo esperaba verte.

Sin hacer ruido.

Pidiendo permiso para entrar y perdón por salir.

Fotografiada y puesta en un marco dorado del que no puedes escapar.

Disolverte en la complacencia.

Viviendo a la deriva.

Siguiendo la corriente sin pensar en nada.

Anestesiada por todo y por todos.

Consumiendo para no sentir que te consumes.

Intentado ponerle el freno de mano al tiempo.

Sin hablar nunca de ti.

De lo que llevas por dentro.

Evadirte en una serie tras otra, en la comida, en cuidar de los demás.

Ser vacío.

Olvidar qué te hacía feliz a ti.

Pero decir basta.

Liberarte.

Dar un portazo.

Decir NO.

Reconquistar tus sombras, tus dudas, tu verdad.

Permitirte la incoherencia, lo infantil, el asombro.

Ejercer tus derechos.

Agarrar la vida como si la vida no volviera.

Porque no lo hace.

Como si fuera la primera y la última vez

Porque lo es.

Existir.

Vislumbrar los días.

Como una continua caricia.

Infinita.

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