Vivir en el presente

Lo importante déjalo para hoy

Lo postergas todo dando por sentada la existencia. Asumiendo que te queda tiempo. Que este es infinito. Y está disponible eternamente para ti. Pero resulta que llega el momento en que a la persona que ibas a llamar ya no está. La posibilidad simplemente desaparece.

Roy Galan
Roy Galán

Escritor

Tienes el mañana siempre en la boca.
Luego lo hago.
Después la llamo.
Del año que viene no pasa.

Lo postergas todo dando por sentada la existencia.
Asumiendo que te queda tiempo.
Que este es infinito.
Y está disponible eternamente para ti.

Te acostumbras a la vida.
A que todo en ti funcione.
A que todo en el exterior funcione.
A malgastar los días como si los tuvieras repetidos.

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Pero resulta que llega el momento en que a la persona que ibas a llamar ya no está.
La posibilidad simplemente desaparece.
Y te quedas con una conversación muda trenzándose en tu estómago.
Y te arrepientes.

Y tomas conciencia del espacio que ocupas y del que ocupan los demás.
Y te da miedo.
Porque eres consciente de la finitud de las cosas.
De lo mortal.

Pero ese miedo no puede paralizarte.
Lo único que has de hacer es empezar a hablar en presente.
A soltar las amarras del recuerdo.
A hacer aquello que sientes.
Aquí y ahora.

Porque todo lo que te dejes por vergüenza.
O por no molestar.
O por no creer que seas capaz.
Ya nadie nunca más.
Lo podrá hacer por ti.

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