Huir o seguir

No podemos borrar lo que pasó, pero sí avanzar a pesar de ello

Tal vez la vida no ha sido de la manera que imaginábamos. Tal vez nos hubiera gustado otra. Pero esto es lo que hay. Y podemos malgastar nuestros días aquí quejándonos y llenándonos de rabia hasta acabar marchitos consumidos por el odio. O podemos amar.

No puedes huir.
Puedes creer que sí.
Que cambias de vida, que empiezas de nuevo, que aquello no ha pasado.

Pero las cosas que te han pasado sí que han sucedido.
La gente se murió, los bares cerraron, hubo aquel terremoto, cancelaron la serie, dejaron de fabricar los cuadernos en los que escribías cartas a personas que estaban lejos, el gato desapareció.
Las personas somos historias y no podemos borrarlas.

Lo único que podemos es aceptarlas.
Es recorrerlas en la mente como recorrería una niña una orilla.
O un ave un quicio.

Artículo relacionado

tropiezas-porque-caminas-es-la-vida

Tropiezas porque caminas. Es humano. Es la vida

Lo único que podemos es dar las gracias.
Porque si todavía podemos pensar en ello aunque no nos guste es que seguimos aquí.
Que todavía tenemos tiempo.

No podemos huir.
Porque la sombra va cosida a nuestros pies.
Y no podemos dejarla.

Porque lo que tenemos que hacer es darnos la vuelta.
Y abrazarla.
No podemos escapar.

Solo podemos perdonarnos e intentar hacerlo mejor.
Tal vez la vida no ha sido de la manera que imaginábamos.
Tal vez nos hubiera gustado otra.

Artículo relacionado

fortuito

La vida improbable

Pero esto es lo que hay.
Y podemos malgastar nuestros días aquí quejándonos y llenándonos de rabia hasta acabar marchitos consumidos por el odio.
O podemos amar.
El río, las ramas, el viento agitando las copas de los árboles, el color del borde, aquellos ojos, esta canción.

No podemos huir, no.
Pero podemos mantener la esperanza agarrada a los cuerpos.
Aquella que dice le dice al resto.
Que hay motivos.
Para seguir viviendo.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?