La voz de Roy Galán

Si te portas bien recibirás lo que quieres (o no)

La ilusión se rompe con la fragilidad de una pompa de jabón. Aceptar que tener supone un esfuerzo. Que a veces quieres y no puedes. Que para que tú fueras feliz un día había mucho trabajo el resto del año. Que no todo era pedir y ya está. Que esa magia no existe.

Escucha el podcast de Roy Galán aquí:

A veces pienso cómo nos afecta el primer gran engaño de nuestras vidas.
Ese que supone descubrir la verdad.
Que la madre de Bambi no estaba dormida.
Que los Reyes Magos no existían.
La ilusión que se rompe con la fragilidad de una pompa de jabón.

Aceptar que tener supone un esfuerzo.
Que a veces quieres y no puedes.
Que para que tú fueras feliz un día había mucho trabajo el resto del año.
Que no todo era pedir y ya está.
Que esa magia no existe.

A veces pienso en esa disciplina basada en la recompensa.
La amenaza de carbón si te portabas mal.
El chantaje emocional más grande del mundo.
Si no me obedeces no tendrás regalos.
La comparación más hiriente.

Artículo relacionado

Roy Galán Podcast

El podcast de Roy Galán: conversaciones con el escritor que revoluciona las redes

¿Por qué tiene más regalos que yo?
La decepción cuando no había lo que se pedía.
Yo pedí una muñeca y tengo un coche.
Reproduciendo así estereotipos de género.
La consola no está.
Porque no había dinero.

A veces pienso si esa obligación al inicio no marca después nuestros días.
No nos portarnos bien por no hacer daño a los demás sino para obtener un premio.
Y de mayores más premios, más comida, más amor, si nos portamos bien.
Pero al crecer, ay al crecer, nos portamos bien y, a veces, nos tratan mal.
Nos portamos bien y, a veces, la gente se va.
Nos portamos bien y, a veces, hay carbón.
Entonces nos enfadamos.

¿Cómo no vamos a enfadarnos si nos han contado mal el cuento?
Si nos dijeron que había una relación causa efecto entre lo que haces y lo que te dan.
Nos convertimos en adultos enfadados.
Queriendo regresar a esa noche en la que todo era posible.
En la que el nervio en el estómago no te dejaba dormir.
En la que había gente que venía volando y te dejaba algo que tenías que abrir.

Nos pasamos la vida queriendo recuperar esa magia.
Pero esa magia no está en otros: está en ti.
Porque la verdadera magia es haber crecido.
Cuando tanta gente no llegó a hacerlo.

La verdadera magia es seguir siendo buenos a pesar de cómo nos traten los demás.
Es resistirse a no creer en nada.
Si cada gota, cada herida, cada labio, cada viento, es un acontecimiento.
Si el regalo es poder estar aquí.
Para jugar como si nadie nos estuviera viendo.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?