Rodillas más protegidas

Cómo se utiliza un bastón para caminar

Caminar con bastones o apoyarse en un bastón en tus paseos y excursiones fortalece los músculos y protege las articulaciones.

Cuando me apoyo en la gayata o en un bastón corto, mi cuerpo se dobla de lado y tengo la sensación de estar baldado. En cambio, al apoyarme en un bastón largo, mi espalda se endereza, mi mirada queda al frente y recupero la elegancia, la dignidad y la eficacia de la postura erguida.

El bastón largo o vara –también llamado Jo– tiene que ser un palo largo, delgado y liso con una altura ideal que va del suelo a la axila del caminante. También se venden bastones telescópicos de altura regulable, que podemos adaptar fácilmente a nuestra altura.

Por qué usar un bastón para caminar

El bastón largo, para ayudarse a caminar, ha sido instrumento de pastores, abuelos, peregrinos y montañeros. Durante años se ha visto su utilidad para mejorar la marcha y aliviar las articulaciones de las piernas cuando reciben peso.

En los años 80, los competidores de esquí de fondo se empezaron a entrenar en verano con bastones de esquí para aumentar su resistencia y fortalecer la parte superior del cuerpo; se hizo así un primer intento de promover la marcha con bastones como medio de mantener la forma física, sobre todo para personas que sufrieran algún tipo de desgaste articular o personas con sobrepeso. Es lo que hoy se conoce como marcha nórdica.

Te preguntarás cuáles son los beneficios de caminar con bastones:

  • La principal ventaja del bastón es que se descarga parte del peso corporal en los brazos, con lo cual las extremidades inferiores y las rodillas quedan aliviadas.
  • La musculatura de brazos y hombros, que una musculatura pasiva en la marcha normal, participa en el ejercicio, lo que favorece su desarrollo.
  • Produce una relajación y masaje de la nuca que resultan útiles en caso de espasmo muscular cervical.

Artículo relacionado

beneficios caminar

¡Camina! Las mejores ideas se te pueden ocurrir andando

Cómo caminar con bastón

Para caminar con un bastón conviene seguir algunos consejos básicos:

  • En terreno llano, toma el bastón a la altura del codo (brazo doblado en un ángulo casi recto) y apóyalo en el suelo cada dos pasos.
  • Cuesta arriba, agarra el bastón algo más abajo y a cada paso corto y lento clávalo junto al talón del pie para impulsarte hacia arriba.
  • Cuesta abajo, agárralo casi a la altura del hombro y, a cada paso largo y rápido, clávalo por delante del pie (a un lado), descargando así parte de tu peso sobre el brazo.
  • Conviene cambiar de mano el bordón cada cierto tiempo para repartir el esfuerzo entre los dos brazos, evitar la asimetría y prevenir ampollas.
  • Lleva el bastón en el lado opuesto a la pierna débil y haz coincidir su apoyo con el de esta.

Artículo relacionado

Aprende a caminar - Cuerpo sano

La terapia del buen caminar

Si caminas con dos bastones...

Actualmente, se ve a menudo caminar con dos bastones telescópicos. El cuerpo trabaja mejor, pero las exigencias de coordinación, atención y visualización son mayores. Lo importante es fijar la vista donde se pisa, y no en los bastones, para no caerse.

Ahora bien, el uso desmedido de dos bastones conlleva la habituación excesiva a puntos de apoyo adicionales, con perjuicio del equilibrio natural, aparición de lesiones y molestias en hombros, codos y muñecas.

Con un bastón es suficiente, excepto que queramos caminar deprisa y hacer recorridos o etapas largas con pendientes fuertes.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?