Turismo 3.0.

5 viajes slow para redescubrir España

Álex Montesinos

El turista consciente viaja para conocer, relacionarse, aprender… y disfrutar de la naturaleza y las habilidades de los artesanos, productores locales, restauradores…

El sector turístico ofrece hoy modalidades comprometidas de turismo con valores fundamentales, económicos, sociales y ambientales. Es una tendencia que se conoce como turismo 3.0., que persigue, entre otros objetivos, ofrecer experiencias que enriquezcan al viajero a través de la interacción social y la sostenibilidad. Para ello, el turismo 3.0. cuenta con el smartphone como aliado.

Se trata de nuevos turistas que, además de consumir recursos y servicios, los transforman en tendencias que comparten a través de las nuevas tecnologías. Se convierten así en los embajadores de proyectos que comparten su filosofía de vida.

Apuesta por el turismo consciente en estas vacaciones

 

1 / 5
1.Ronda

1 / 5

1. Ronda: un viñedo en un paraíso

La permacultura que desarrolla Samsara Wines en sus viñedos les permite ofrecer un espacio único para disfrutar de una experiencia vinícola y culinaria en pleno campo de Puente Nuevo de Ronda (Málaga), donde se admiran los mejores atardeceres sureños que se puedan imaginar, a los pies del impresionante Tajo de Ronda.

2.Cadiz

2 / 5

2. Cádiz: armonía entre olivos

La brisa que corre entre encinas y olivos, el olor de los frutales y las vistas al lago de Zahara de la Sierra (Cádiz), describen este rincón del Parque Natural de Grazalema de donde proviene la aceituna de la variedad endémica manzanilla de Zahara.

Aprender sobre los métodos de la agricultura alternativa y conocer el producto natural que ofrece Aove Manzara es simplemente una experiencia única.

3.Taramundi

3 / 5

3. Taramundi: arándanos entre nubes

En el precioso Concejo de Taramundi (Asturias), ubicado en la Reserva de la Biosfera Oscos-Eo y Terras de Burón, se encuentra la finca Los Arándanos. Posee un entorno privilegiado con su propia huerta, donde cultivan arándanos ecológicos y otros frutos silvestres. Podrás probar estos y otros deliciosos alimentos en su restaurante, construido con materiales sostenibles. Ofrece opciones veganas y sin gluten.

4.Cadaques

4 / 5

4. Cadaqués: donde rompen las olas

El litoral de la Costa Brava está repleto de rincones espectaculares que puedes recorrer a pie por los Caminos de Ronda. Como el que va de Begur a la gran playa de Pals, dos enclaves adheridos al movimiento europeo "Cittaslow".

En estos pueblos marineros se respira aire puro y estilo de vida mediterráneo. El centro histórico de Pals destaca por sus calles empedradas y estrechas donde perderse con calma.

5.Agaete

5 / 5

5. Agaete: el sabor de una tierra

En Agaete, en la isla de Gran Canaria, disfrutan de un microclima especial que permite la producción de café.

En Finca la Laja cuentan con una plantación natural, de gran personalidad y donde elaboran café de manera responsable. Aquí, los cafetales crecen a la sombra de aguacates, mangos, papayas, naranjas, pomelos y otras frutas tropicales, que hacen la visita al valle toda una cata de olores, colores y sabores.

La cultura slow replantea el turismo tradiconal

El movimiento slow es un buen ejemplo del cambio que se está produciendo. Esta corriente persigue tomar las riendas de nuestra vida para disfrutarla y vivirla de manera consciente y sosegada. Como parte de este movimiento nació el turismo slow o turismo consciente.

El periodista canadiense Carl Honoré, autor de Elogio de la lentitud(RBA Libros, 2008) sobre la cultura slow, defiende viajar disfrutando de cada momento del día, entrar en contacto y relacionarse con la comunidad local, minimizar el uso de transporte contaminante y consumir preferentemente productos naturales y cercanos (km 0) durante la estancia.

La cultura slow supone un cambio en la tradicional forma de planificar un viaje: no se trata de abarcar mucho, como se hace habitualmente, sino conocer más y mejor los lugares que se visitan.

Artículo relacionado

claves vida slow sin prisas

6 claves para una vida "slow"

Permacultura, la cultura de la sostenibilidad

El turismo 3.0 incorpora, igualmente, la permacultura en sus distintas propuestas y modalidades. Al fin y al cabo, el propósito de la permacultura (agricultura y cultura permanente, un concepto surgido en los años setenta del siglo pasado) es actuar en favor de la naturaleza en su sentido más amplio para conseguir un modelo de producción que sea sostenible.

Los proyectos que empatizan con el entorno y territorio donde se emplazan, que ponen en valor el producto y la identidad del lugar y que fomentan su sostenibilidad, se posicionan como referentes en la planificación de los destinos turísticos, y redefinen las bases de lo que hoy entendemos como turismo responsable.

Fincas, viñedos, restaurantes, molinos, granjas… se suman al carro de la permacultura incorporando a esta como un pilar más de su actividad turística. Más y más productores han comenzado a complementar su trabajo y a compaginar su tiempo con el turismo, ofreciendo visitas y experiencias en forma de actividad turística.

Artículo relacionado

CostaDaurada1

El camping: la alternativa sostenible "de vuelta al pueblo"

Las vacaciones como un momento de aprendizaje

El viajero, de esta forma, conoce directa y activamente el trabajo que hacen, entiende mejor la filosofía y los principios detrás de su actividad, y aprende sobre la procedencia de los ingredientes y recursos que emplean en el proceso de elaboración o producción.

Y todo ello sin contar la valiosa experiencia de poner cara a las personas detrás de un proyecto. La empresa familiar o los proyectos personales facilitan la interacción social entre el viajero y el local.

Esta acción es responsable del sentimiento positivo que comparten muchos viajeros y que, de alguna forma, hace que se sientan identificados con el destino. Hablar con las personas del lugar nos ayuda más que cualquier guía de viaje a hallar experiencias auténticas y nos acerca de manera natural y espontánea a la comunidad.

Artículo relacionado

Life-Reset

Un "reset" en la naturaleza para adoptar nuevos hábitos

Todos nos beneficiamos

Este factor social es precisamente uno de los aspectos más valorados por parte del viajero consciente. En este sentido, la permacultura y los productores locales tienen un importante protagonismo en la recuperación de las raíces y la personalidad de los destinos.

El turismo consciente, por último, no solo beneficia a los viajeros, pues contribuye con sus aportaciones a diversificar los ingresos de los productores, artesanos y gestores locales, al tiempo que ayuda a preservar entornos de gran valor ambiental y a mantener y renovar los usos y costumbres de las comunidades de acogida.

Artículo relacionado

motivos-beneficios-camino-de-santiago

4 beneficios para tu cuerpo y tu mente de hacer el Camino de Santiago

Tú decides el tipo de turismo que quieres

Cuando viajamos podemos elegir entre establecer una relación con el destino basada en el aprendizaje y el desarrollo personal o utilizar el destino de una forma meramente vacacional: tú decides.

Estas nuevas formas de turismo reportan numerosos beneficios no solo para el viajero, sino también para la propia comunidad, el entorno y el destino.

El viajero puede beneficiarse de un merecido descanso de las tensiones de su rutina diaria, con sus listas de tareas, alarmas de teléfono, los "tengo que"… Porque cuando emprendemos un viaje lento y consciente nos adentramos en un tiempo para simplemente estar y vivir.

El contacto con la naturaleza y con nuevos contextos culturales contribuye a rejuvenecer nuestro espíritu y a percibir nuestro entorno de una manera inhabitual. Al cambiar de escenario, el input que recibimos a través de todos nuestros sentidos sensoriales es también diferente, por lo que ampliamos horizontes, pensamos fuera de la "caja" y afrontamos problemas o runrunes acumulados desde otra perspectiva, con una mayor conexión con nosotros mismos.

Artículo relacionado

Alimentos de proximidad

Por qué elegir alimentos de kilómetro cero

El valor de relacionarse

Viajar nos ayuda a establecer relaciones más significativas. Está demostrado que hacerlo conscientemente fomenta la comunicación a través de la realización de actividades conjuntas, las comidas y sobremesas, las negociaciones que supone el viajar en compañía…

Los beneficios son incluso gastronómicos. Accedemos con mayor facilidad a productos de km 0 y locales en mercados y negocios, y podemos conocer una cocina diferente, con la seguridad de que los alimentos que consumamos son sanos y carecen de aditivos, lo cual aporta una mayor calidad nutricional a nuestras comidas.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?