Cómo gastar menos en calefacción sin pasar frío

¿A partir de cuántos grados de temperatura en el exterior se debe empezar a calentar la casa? Más que nunca, este año hace falta pensarlo debido al aumento de precio de la energía. El planeta también agradecerá una decisión acertada.

Mujer tumbada en el sofá con una bufanda tomando infusión
Pixabay

El verano fue más caluroso de lo necesario, pero no es indefinido. Las temperaturas van bajando a medida que el otoño va entrando en escena y pronto se hará necesario encender la calefacción. Sin embargo, la calefacción va a ser muy cara este otoño e invierno, debido a la invasión rusa de Ucrania. Actualmente, en España, la calefacción se lleva el 50% de la factura energética.

¿Cuándo hay que encender la calefacción?

No hay una respuesta general a la pregunta de cuándo se debe comenzar a calentar la casa, porque intervienen factores como la sensibilidad individual al frío y la antigüedad del edificio en que se vive.

Por otra parte, renunciar a la calefacción o utilizarla solo en casos extremos puede tener consecuencias negativas para la salud. Si se calienta muy poco se puede producir condensación, lo que puede llevar a la aparición de moho, sobre todo en edificios antiguos con aislamiento deficiente. Este riesgo aumenta cuando la humedad ambiental supera el 60%.

El moho en el hogar puede provocar irritación respiratoria y alergias. Puedes verificar los valores con un higrómetro (dispositivo para medir la humedad).

Además es importante cuidar la instalación. Si azota un frío extremo, el agua de la instalación de calefacción puede congelarse y reventar las tuberías. El arreglo del destrozo se llevará por delante todo el ahorro conseguido y mucho más.

Teniendo en cuenta estos factores, las recomendaciones serían:

  • Casas construidas antes de 1977: poner la calefacción cuando hay de 15 a 17 ºC de temperatura exterior
  • Casas construidas entre 1977 y 1995: poner la calefacción cuando hay de 14 a 16 ºC de temperatura exterior
  • Casas construidas después de 1995: poner la calefacción cuando hay de 12 a 15 ºC de temperatura exterior
  • Casa pasiva: poner la calefacción cuando hay de 9 a 11 ºC de temperatura exterior
  • Casa de bajo consumo: poner la calefacción a partir de una temperatura exterior de 11 a 14 grados

Temperatura ideal en cada habitación

Mantener la casa con una temperatura interior demasiado baja puede ser un riesgo importante para la salud.

​A temperaturas por debajo de los 19 grados, aumenta la susceptibilidad a infecciones y resfriados porque los virus se multiplican más fácilmente. Una infección respiratoria puede ser grave para los ancianos, las personas con presión arterial baja y las personas sedentarias.

Además, el frío hace que los vasos sanguíneos se contraigan, aumenta la presión arterial y, con ello, el riesgo de sufrir un derrame cerebral o un infarto. El riesgo es particularmente alto para las personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes.

Por supuesto, no todas las habitaciones del piso o de la casa tienen que tener la misma temperatura. Las pautas son:

  • Sala de estar: al menos 20 grados
  • Dormitorio: entre 16 y 19 grados
  • Cocina (hay calor adicional de cocinar y el calor residual del refrigerador): aproximadamente 18 grados
  • Habitación infantil: unos 22 grados

Cómo ahorrar en calefacción

Es recomendable realizar una inversión en buenas ventanas con cristales dobles que impidan que se escape el calor, así como en electrodomésticos y caldera de eficiencia energética. Pero si no está dentro de nuestros planes ni posibilidades realizar gastos, siempre se puede mejorar la eficacia de la calefacción.

  • Mejorar el aislamiento de las ventanas es esencial. A partir de la media tarde se pueden bajar persianas y cerrar cortinas. El cierre de las ventanas antiguas se puede mejorar con burletes de caucho. Las ventanas que reciban luz directa del sol se pueden mantener con las cortinas abiertas, para que se caliente el interior por efecto invernadero. Las alfombras también mejoran el aislamiento del suelo.
  • Ventilar durante 10 minutos. Siempre es necesario ventilar, también cuando hace frío, pero no son necesarios más de 10 para cambiar el aire de una habitación. Si lo alargamos más tempo se enfrían paredes y suelo, lo que no nos interesa. Recuerda que el mejor momento para ventilar es al levantarse por la mañana.
  • No hace falta calentar toda la casa por igual. Se pueden calentar los espacios ocupados y cerrar las puertas para que el calor no se disperse. Por la noche se puede apagar la calefacción porque la casa debería guardar el calor acumulado en las horas previas.
  • Los radiadores deben estar en buen estado, purgados (sin aire en el circuito) y descubiertos. Secar la ropa sobre los radiadores hace que éstos pierdan eficiencia y que el aire de la habitación se humedezca.
  • Si puedes regular la temperatura de la caldera, ponla a 70 ºC.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?