Bioconstrucción

Materiales de construcción reciclables y naturales: ¿por qué son tendencia?

Jose F. López- Aguilar

Fabulosos materiales de origen vegetal como son el mimbre, el corcho, la infinidad de fibras, el bambú o la paja, están reinventándose para convertirse en soluciones de diseño a tener en cuenta bajo criterios de bioconstrucción y para una reducción de las emisiones de CO2. ¿Por qué resurgen?

Antes de la llegada del petróleo y el desarrollo de la química, los materiales disponibles tenían, casi todos, un origen muy cercano a la naturaleza y los procesos de transformación eran simples. Con la llegada de la industrialización los materiales de una factura más humana poco a poco fueron desplazando a los de una naturaleza biológica.

Sin embargo, algunos materiales de origen vegetal (como el mimbre, el corcho, las fibras naturales, el bambú o la paja) están reinventándose y ya son materiales de construcción muy tenidos en cuenta en soluciones de diseño bajo criterios de bioconstrucción.

¿Por qué están en auge estos materiales de construccción y diseño naturales? Por suerte para todos, diseñadores e industria en general están redescubriéndolos por sus excelentes propiedades y sostenibilidad (reducen las emisones de CO2).

La naturaleza es una fuente inagotable de materiales que nos han acompañado desde el principio de los tiempos. Dentro de esa gran familia de materiales naturales, podemos encontrar opciones ecológica y toxicológicamente muy interesantes en el mundo vegetal. A continuación te explicamos algunas de las sorprendentes características y usos de materiales tan simples como son el corcho o la paja.

Corcho: el material sostenible de los mil usos

Como ejemplo de este redescubrimiento de la sabiduría material que nos da la Naturaleza está el corcho. El corcho es el material más sostenible, sofisticado, versátil, abundante y humilde en apariencia de los que conocemos. Es probablemente el mejor ejemplo de que lo natural fue primero y es mejor.

Es una materia prima que viene directamente de ella, que es tan renovable que su extracción aumenta la vida del árbol y genera más riqueza en los ecosistemas (en lugar de acabar con ellos). Resulta que es tan perfecto que, después de varias décadas en las que se le ha intentado sustituir por alternativas sintéticas, no solo sigue vivo sino que se reivindica en varias áreas. Algunas te resultarán sorprendentes:

  • Se usa en los aerogeneradores. Es el material que los molinos aerogeneradores necesitan en el interior de las aspas para evitar que se congelen en invierno y poder producir la mayor cantidad de energía.
  • Es imprescindible en los satélites aeroespaciales. Necesitan corcho para prevenir impactos del polvo estelar y a la vez no degradarse por la fuerte radiación y que los trenes de alta velocidad necesitan incorporar para evitar vibraciones y reducir el consumo.
  • Es el material perfecto en los paneles de aislamiento. Como tapón de vino no tiene competidor real pero en construcción en forma de paneles de aislamiento tampoco. Las placas de corcho expandido son un material óptimo para la bioconstrucción y para la mejora de la eficiencia energética. Y como es resistente a la degradación UV y el ataque de insectos y organismos, también puede emplearse como revestimiento exterior con la particularidad de que su color se modifica según la estación del año, generando una estética adaptativa aún más naturalizada.
  • Presente en mil lugares. Podemos encontrarlo como suelas de pavimentos de suelo mejorando la ergonomía de la pisada, el aislamiento acústico y térmico. En luminarias fonoabsorbentes y mobiliario y en un largo etcétera en el que tanto sus propiedades técnicas, como estéticas aportan un valor diferencial y saludable.

Esparto: renace su uso en el diseño

Las fibras naturales han sido durante toda la historia las grandes aliadas de las personas para resolver cualquier tipo de necesidad: desde el transporte de mercancías en grandes cestos o en pequeños bolsos, al relleno de tapicerías y colchones para mejorar la comodidad del descanso o directamente como tejidos para vestir el cuerpo abrigar y ornamentar.

Sin embargo, con la industrialización, las fibras sintéticas baratas y de fabricación rápida han desplazado a los productos orgánicos a una situación de desventaja frente a las reglas que impone la sociedad inconsciente de consumo en la que vivimos.

Fibra de coco, sisal, paja de arroz, juncos, totora, yute, mimbre o bambú. Cada ecosistema ha brindado con unas ramas de las que obtener el mejor partido y en nuestro país, procedente del sureste, tenemos el esparto.

Símbolo del desarrollo económico rural durante la primera mitad del siglo XX y hoy en día arrinconada en una posición testimonial y casi folclórica. Sin embargo, continúa siendo una fibra con muy elevado potencial. Está viviendo un tímido renacer por parte de diseñadores que tratan de introducirla en el mundo del diseño.

  • La alternativa perfecta a la fibra de vídrio. Ingenieros y equipos de investigación exploran las cualidades de las fibras naturales para sustituir a fibra de vidrio, más contaminante e insegura para la salud.
  • Vuelve a la decoración. La tradición artesana del trenzado y su viabilidad para ser producida en serie, abren una nueva época dorada para el diseño con fibras naturales para el hogar. Sea esparto, mimbre u otras fibras asociadas a las artes del trenzado, en los últimos años están siendo revisadas por el diseño para lograr actualizar las posibilidades del material para explotar todo su potencial económico y ecológico.
  • Materiales de refuerzo en construcciones. Según el grosor de las ramas los materiales permiten una conformabilidad en volúmenes curvos de gran libertad formal a la vez que sencillez en su transformación, lo que junto a sus propiedades más técnicas de resistencia al peso y a la humedad lo convierten en un materiales excelentes como material de refuerzo en composites para construcción, como cerramientos y sombreos, en elementos de almacenaje y transporte, en todo tipo de mobiliario…

Así pues se abre una oportunidad a la vez, para evitar la pérdida del patrimonio cultural que es la utilización de las fibras naturales y el valor ambiental y de salud que nos dan respecto a otras alternativas.

Balas de paja: el prodigio técnico del futuro

Con un formato que podría parecerse, pero una manera de trabajarlo mucho más ruda y menos diseñada está la paja. Las balas de paja son la base de un material que es difícil imaginarse como un prodigio técnico de la arquitectura y sin embargo parece que todo indica que próximamente se afianzará su normalización como material constructivo.

  • Ladrillos de paja súper resistentes. Tras una larga experiencia en construcción aplicando unos “ladrillos” compuestos de paja compactada revestida por adobe (arcilla, arena y paja), la universidad de Nevada en California ha podido demostrar que estos tabiques no solo ofrecen la mejor termorregulación y condiciones acústicas, sino que también resisten mejor los movimientos sísmicos. Sus excelentes propiedades funcionales –junto a un impacto ambiental mínimo– han hecho que la organización LEED, encargada de establecer los más altos estándares arquitectónicos de sostenibilidad y salud de los edificios, recomienden su uso.
  • Material de construcción del futuro. Los departamentos de I+D de las principales empresas y universidades están reinventando los materiales vegetales como prodigios tecnológicos, saludables y ecológicos para volver a acercarlos a nuestras casas y objetos, del que nunca debieron irse. Hay más de una brizna de esperanza si miramos al suelo y lo que en él crece.

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