Bacterias beneficiosas bosque

Bacterias que curan

La ciencia ha descubierto por qué el bosque te relaja

Una bacteria que se encuentra en el aire del bosque te protege frente al estrés y reduce la inflamación que puede afectar al cerebro.

Claudina Navarro

El hallazgo de los científicos de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos) es espectacular. Han descubierto que una bacteria que flota en el aire de los bosques es capaz de reducir la inflamación en el cerebro y de esta manera hacerlo más resistente a las consecuencias del estrés.

Si el descubrimiento se reproduce en ensayos clínicos se abre la posibilidad de crear suplementos probióticos que protejan frente a enfermedades como el trastorno de estrés postraumático, la ansiedad y la depresión.

Pero cualquier persona puede beneficiarse ya de las propiedades antiestrés del bosque: solo tienes que pasear y respirar profundamente.

La bacteria beneficiosa de los bosques, amiga de tu cerebro

La Mycobacterium vaccae es la protagonista de la historia. Esta bacteria, perteneciente a la familia de las Mycobacteriaceae, vive naturalmente en la tierra del bosque y puede encontrarse en suspensión en el aire. Su nombre proviene del latín vacca (vaca), ya que fue aislada por primera vez en estiércol de vaca.

Es una de las responsables del aroma que percibimos en el bosque y desde hace algunos años se investigan sus propiedades inmunitarias que podrían ser útiles en el tratamiento del asma, el cáncer, la psoriasis, la dermatitis o la depresión.

1. Favorece la generación de nuevas neuronas

Se sabe que estimula la generación de serotonina y noradrenalina en el cerebro, y que con ello favorece la generación de nuevas neuronas (esto se ha comprobado en ratones). También reduce la ansiedad.

Ahora los científicos de la Universidad de Colorado han descubierto que al inyectar la bacteria en roedores mejoraba la química cerebral hacia un estado antiinflamatorio.

Uno de los autores, el doctor Matthew Frank, ha dicho que "si se pudiera hacer eso en las personas, podría tener amplias implicaciones para una serie de enfermedades neuroinflamatorias".

2. Reduce la inflamación y las consecuencias del estrés

Las investigaciones sugieren que la inflamación cerebral inducida por el estrés aumenta el riesgo de tales trastornos, en parte al afectar a los neurotransmisores que influyen en el estado de ánimo, como la norepinefrina o la dopamina.

La ansiedad, el trastorno de estrés postraumático y otros trastornos mentales relacionados con el estrés afectan alguna vez a una de cada cuatro personas a lo largo de su vida.

En general, la inflamación se asocia a depresión y ansiedad. Por eso esas alteraciones del estado de ánimo acompañan a muchas enfermedades físicas.

La investigación también sugiere que los traumas, las enfermedades o las cirugías pueden sensibilizar ciertas regiones del cerebro, estableciendo una respuesta inflamatoria que aumenta la vulnerabilidad en el futuro en situaciones de estrés. Entonced la ansiedad se convierte en un factor desencadenante de trastornos del estado de ánimo y de deterioro cognitivo.

3. Te hace más resistente a la ansiedad

"Descubrimos que la Mycobacterium vaccae bloquea los efectos sensibilizadores del estrés, creando un fenotipo duradero resistente al estrés en el cerebro", dijo Frank.

Es decir, que si has sufrido una enfermedad o un trauma, nada mejor que pasearte por un bosque o, si puedes, unas vacaciones en el campo.

Los investigadores, liderados por el doctor Christopher Lowry, se propusieron determinar qué ocurre exactamente en el cerebro cuando está expuesta a la bacteria.

4. Aumenta la expresión de genes protectores

Observaron las ratas inyectadas con la bacteria presentaban niveles más altos de la proteína antiinflamatoria interleuquina-4 en el hipocampo, una región del cerebro responsable de modular la función cognitiva, la ansiedad y el miedo.

Y cuando se sometía a los animales de laboratorio a una situación estresante, también mostraron niveles bajos de una proteína inducida por la ansiedad, la alarmina o proteína HMGB1, y a la vez una mayor expresión del gen CD200R1, que se relaciona con un estado antiinflamatorio en el cerebro.

Otras bacterias pueden tener un efecto similar

Lowry ha señalado que este descubrimiento es coherente con las propiedades asociadas a los probióticos en general, que producen efectos sobre la función cognitiva, la ansiedad y el miedo.

"Estos microorganismos beneficiosos, o señales derivadas de estos microbios, de alguna manera se abren camino hacia el hipocampo e induce un estado antiinflamatorio", ha asegurado.

Lowry anticipa que en un futuro se podrán administrar suplementos probióticos con M. vaccae a las personas que hayan sufrido o vayan a sufrir situaciones de gran estrés para controlar sus efectos negativos y mejorar la respuesta del organismo.



"Se necesita más investigación, pero es posible que otras cepas de bacterias beneficiosas o probióticos puedan tener un efecto similar en el cerebro", ha manifestado.

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