Moda sostenible

Jerseys con conciencia ecológica y ética

Este otoño-invierno puedes vestirte sin aparcar tu conciencia con prendas confeccionadas con tejidos ecológicos por pequeños creadores.

Brenda Chávez

Veraluna

Esta temporada otoño-invierno es posible abrigarse con moda sostenible. En el mercado ya existen una amplia variedad de marcas atractivas con propuestas que respetan el medioambiente, a las personas y a los animales.

La moda sostenible es una realidad que ha venido para quedarse. Y aunque es mucho menos conocida que la convencional se va abriendo paso humildemente formando parte de las elecciones de muchos consumidores conscientes que quieren ser coherentes y trasladar sus valores sociales y medioambientales a su consumo.

Moda de calidad con tejidos de producción ecológica y con valores éticos

Existen muchas diversas opciones para afrontar los rigores de las temporadas más frías del año de una manera eco-friendly, todas ellas usan tejidos sostenibles de procedencia vegetal y procesos que minimizan el impacto socioambiental.

En este tipo de prendas de más de abrigo, se emplean tejidos (algodón, lino, etc.) de un mayor gramaje. En su producción ecológica no se usan ni pesticidas, ni herbicidas, ni insumos industriales que intoxican el aire, la tierra, el agua, a los trabajadores o nuestra piel.

Al contrario, las cosechas respetan los ritmos de la tierra, se practica la rotación de cultivos y la sanidad de las especies se lleva a cabo a través de la combinación de diversas plantas e insectos beneficiosos.

Representan buenos ejemplos de esta opción de consumo responsable las sudaderas de algodón ecológico ilustradas de la firma española Smoke Aliens, de Jose Luis Tejedor, y las de la marca Uttopy, también nacional, que además destina parte de la recaudación de algunas de sus colecciones a causas medioambientales, sociales y sanitarias como la ayuda a los refugiados, a los bebés prematuros, contra el cáncer de sangre, para acabar con la sobrepesca o el hambre, así como para proteger la biodiversidad. Ambas son aptas para veganos.

Pequeños creadores y colecciones limitadas

También se considera moda sostenible las colecciones de pequeños creadores locales o sus ediciones limitadas. No sólo generan un mínimo impacto ambiental que nada tiene que ver con el de las grandes corporaciones textiles, sino que además crean socialmente un efecto positivo porque no deslocalizan la mano de obra que fabrica su ropa hacia la otra parte del globo. Al contrario, fomentan la creación de empleos estables en nuestro país, así como el fortalecimiento y la consolidación de un tejido productivo local textil y una mayor redistribución de la riqueza.

Entre las muchas opciones locales existentes podemos encontrar propuestas contemporáneas y coloristas como las de la firma Royal Caballito, cuya diseñadora Diana Saldaña fabrica en España con tejidos naturales y estampados e ilustraciones propias.

Su trabajo ha tenido una buena acogida en concept stores desde Estados unidos a Japón por su creatividad y su respeto al trabajo artesano.

Textiles de comercio justo

También, gracias al comercio justo, es posible adquirir jerséis confeccionados internacionalmente bajo estándares de justicia social y medioambiental. Este tipo de intercambio comercial simétrico asegura que las manufactureras reciben sueldos dignos, empodera a las mujeres al promover la igualdad de género, prohíbe el trabajo infantil, prefinancia a los productores y los salvaguarda de las subidas y bajadas de los precios de las materias primas en los mercados internacionales.

Además, la prima de comercio justo que reciben aparte de su salario por dedicarse a esta modalidad, les permite destinarla democráticamente a educación, sanidad, infraestructuras, etc., por lo que gracias a sus habilidades manuales no sólo prosperan individualmente si no que también posibilitan el desarrollo sostenible de sus comunidades.

Un loable ejemplo de este tipo de marcas es Veraluna, de la ONG Oxfam Intermón, que además de jerséis y ropa de abrigo, posee una variedad amplísima de otras prendas (en la foto, la modelo Judith Mascó lleva una bufanda de Veraluna).

Y para finalizar, otro proyecto social de este tipo es Las Manuelas, que permite a las trabajadoras de la zona alpaquera de Puno (Perú) vivir dignamente de su trabajo artesano ancestral, incluso haciendo colaboraciones con diseñadores del culto como Steve Mono, Rosario Rubio o Iedrec, mientras mejoran sus condiciones de vida colectivamente.

Estos son solo unos ejemplos de cómo la moda sostenible nos puede sorprender cuando necesitemos abrigarnos esta temporada.

Etiquetas:  Medio Ambiente Ecológico

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