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Energía limpia

6 opciones ecológicas y sostenibles para tu calefacción

Los sistemas de agua caliente y de calefacción no contaminantes ayudan a reducir el cambio climático y permiten ahorrar a medio y largo plazo.

Montse Cano

Un hogar medio consume al año en España 9.922 kilovatios-hora (kWh) de electricidad, lo que equivale a 0,85 toneladas de petróleo, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro en España. Es decir, lanza a la atmósfera unas dos toneladas anuales de CO2 (principal gas de efecto invernadero).

Ese es su coste ambiental, pero podemos disminuirlo: la calefacción y el agua caliente sanitaria (ACS) representan el 66% del consumo total energético y cualquier acción que disminuya esas emisiones beneficia a nuestro futuro y a nuestra economía.

Plan de acción triple para una casa energética

Para conseguir una casa energéticamente limpia y eficiente debemos:

  • Escoger la fuente de energía adecuada
  • Determinar cuál es el mejor sistema de calefacción
  • Garantizar un óptimo aislamiento de la vivienda

Fuentes de energía limpia y sostenible

Hay que revisar cuáles serán las fuentes de energía más adecuadas, dentro de las opciones de energía limpia y sostenible que tenemos en nuestro entorno:

1. La energía solar

Nada da tanta energía como el sol y existen varias posibilidades para aprovecharla al máximo:

  • Los paneles térmicos. Sirven para calentar el agua sanitaria y como sistema de apoyo a la calefacción.
  • Los paneles fotovoltaicos. Sirven para producir electricidad. Los costos de la energía fotovoltaica doméstica bajan cada año (entre 2.000 y 3.500 euros por kWp) y las placas tienen una vida útil de 25 años o incluso más. Por lo general, los paneles térmicos solares sirven como apoyo para la calefacción.

Ahora es un buen momento porque el Gobierno ha derogado las tasas e impedimentos al autoabastecimiento de energía solar y el periodo de amortización de la instalación se reduce a unos 8-10 años.

Esta energía se está popularizando gracias a la comercialización de equipos plug and play que apenas requieren instalación. Con ellos generas tu propia electricidad y cualquier sistema de calefacción eléctrico dejará de ser contaminante.

Una novedad en las casas ecológicas son las tejas solares. Pueden calentar agua para la calefacción y ACS (térmicas) o generar electricidad (solares fotovoltaicas). La mayoría se fabrican con cerámica e incorporan celdas fotovoltaicas. Cuestan entre 30 y 40 € la pieza y la instalación, 7.000-8.000 €, según la superficie. Reducen la factura eléctrica mensual un 40-60%.

Existen también las tejas de vidrio de SolTech Energy, que producen calefacción en invierno, refrigeración en verano y ACS todo el año. Las últimas en llegar son las de Tesla: estéticas, eficientes y ¡caras! Para una casa de 100 m2 sale por unos 52.000 €, incluyendo la batería.

El inconveniente es que el autoabastecimiento al 100% con energía solar únicamente se consigue con instalaciones muy extensas.

2. El poder del viento

La energía minieólica es poco conocida pero es potente, renovable y ahorra dinero y dióxido de carbono a la atmósfera. Los aereogeneradores ofrecen de 400 W a 3,2 KW de potencia y su mayor productividad se da con vientos de 45 km/h, pues se paralizan cuando se llega a los 100 km/h para evitar desperfectos.

Este tipo de energía compensa en zonas con viento habitual, pero la normativa es muy restrictiva. Requiere una inversión de entre 5.000 y 10.000 €.

3. El calor de la tierra

Un sistema geotérmico aprovecha que el subsuelo permanece a una temperatura estable y consigue ahorrar más del 70% en calefacción, climatización y agua caliente.

Está muy indicada para casas con algo de terreno, si bien con el sistema de perforación a mucha profundidad, también es apropiada para un edificio de varias viviendas y con poco espacio exterior.

"Una casa de unos 200 m2 construidos requiere entre 20.000 y 30.000 € en función de la zona climática, el aislamiento de la vivienda y las condiciones para perforar en el terreno", según Margarita de Gregorio, coordinadora de la Plataforma Tecnológica Española de Geotermia.

4. La energía vegetal

Las calderas de biomasa usan como combustible sólidos de origen vegetal, como pellets y residuos forestales.

Las emisiones de CO2 se consideran neutras porque el gas liberado con la combustión forma parte del ciclo natural vegetal y no aumenta el efecto invernadero. En casa, una de las estufas más eficientes es la de pellets, que supera a las de leña.

Cómo comprar electricidad renovable

Si no puedes instalar un sistema de autoconsumo, la alternativa es comprar electricidad 100% renovable, que puede ser más barata. El sistema de Garantías de Origen (GdOs) certifica que el origen es limpio.

Las cooperativas productoras y distribuidoras de energía renovable ya llegan a toda España. Som Energia es la pionera y cuenta con 50.000 socios. Otra gran cooperativa es Zencer, con 32.000 socios. En www.unionrenovables.coop las encontrarás todas.

Las empresas comercializadoras ponen la energía verde al alcance de todos. Además de la tarifa, hay que informarse sobre el grupo empresarial que hay detrás por si está relacionado con la energía fósil.

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5. Sistemas térmicos para la casa

Una vez determinadas las fuentes de energía adecuadas hay que examinar los sistemas de calefacción y buscar las opciones más eficientes y que más se adapten a nuestras necesidades. Algunas buenas opciones son:

  • Las estufas de pellets. Calientan hasta 150 m2.
  • Las estufas de doble combustión. Aprovechan también el calor del humo.
  • Las chimeneas con un casete insertable son las más eficientes.
  • Y si vas a construir tu casa, la acumuladora cerámica solo necesita 12 kg de leña al día.
  • La calefacción radiante alimentada con energía solar es la más sana.

Como explica Rafael Hernández, de Arquitectura Saludable DinA5, "el agua calentada por el sol no alcanza grandes temperaturas (entre 40-50 °C) y es imprescindible elegir un sistema de distribución de calor eficiente a bajas temperaturas en suelos, paredes o techos, como hace la calefacción radiante", una red de tuberías que transmiten el calor por toda la superficie.

6. Asegurar un buen aislamiento

Por último, pero no por eso menos importante, "es imprescindible garantizar que la vivienda dispone de un buen aislamiento, sin fugas en ventanales, puertas y conductos. Por ellos cerramientos mal sellados se puede perder hasta el 30% del calor", según Rafael Hernández. Ten en cuenta los siguientes puntos:

  • Los aislamientos más ecológicos son los de celulosa, cáñamo o corcho natural.
  • Las ventanas deben ser de doble o incluso triple cámara.
  • Revisa bien los puntos más vulnerables de pérdida de calor, como los cajones de las persianas y los marcos.

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