Los peces también son víctimas

Sufrimiento animal

Peces, las víctimas olvidadas de la dieta actual

No somos conscientes del sufrimiento de los peces, causado por la pesca y la contaminación de los océanos. Todavía podemos hacer algo.

Cristina Rodrigo

Pescado sí comes, ¿verdad?». Probablemente esta sea una de las preguntas que más he escuchado durante los años que llevo sin comer animales. Algunas personas parecen no considerar a los peces como animales.

¿Será por eso por lo que muchos de los mal llamados sándwiches vegetales llevan atún? Bromas aparte, lo que está claro es que los peces no generan tanta empatía como los mamíferos o las aves.

Los peces no gritan su dolor, pero también sufren

Una persona a la que admiro mucho me comentó una vez que, en su opinión, el motivo de esta falta de empatía es que los peces no gritan. Gritar no gritan, pero ¿sienten? Innumerables estudios demuestran que sí sienten. La bióloga Victoria Braithwaite, afirma que «hay tanta evidencia de que los peces sienten dolor y sufren como la hay para las aves y los mamíferos».

Otras investigaciones han comprobado que los peces pueden reconocerse a sí mismos y a los demás y que muestran signos de inteligencia, como la cooperación.

Nosotros somos los responsables

Pese a esto, el número de peces sacrificados cada año excede con creces el número de personas que han existido en la Tierra. Según la FAO, el 80% de las poblaciones de peces del mundo están «totalmente explotadas o sobreexplotadas, agotadas o en estado de colapso».

El problema no es solo esta masiva sobrepesca, que además tiene como efectos colaterales la muerte de mamíferos marinos.

También lo es la contaminación de nuestros mares y océanos. Así las cosas, según la revista Science, para 2048 habrá tan pocos peces en el mar que ya no tendrá sentido salir a pescarlos.

Si bien resulta ineludible acabar con las capturas ilegales, prohibir prácticas destructivas y crear reservas marinas, cada uno de nosotros tiene la capacidad de actuar.

Ni pescado, ni carne

Podemos reducir o eliminar nuestro consumo de pescado y de plásticos, que están destruyendo los océanos.

Pero también podemos reducir o eliminar la carne y los lácteos de nuestra alimentación, ya que el 30% de las capturas pesqueras se utiliza para alimentar al ganado.

Cuando era pequeña soñaba con sumergirme en los océanos que aparecían en los documentales sobre vida marina que veía sin pestañear. Jamás imaginé que los peces podrían desaparecer.

El 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos, y es una buena fecha para reivindicar los peces y los océanos. Como dice Paul Watson, de la organización Sea Shepherd, «si mueren los océanos, morimos nosotros».

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