Lucha por las palabras

¿Por qué no quieren que digamos "hamburguesa vegetal"?

Cristina Rodrigo

La UE quiere prohibir el uso de términos como hamburguesa, salchicha o filete para referirse a las alternativas vegetales a la carne. Los intereses de la industria están detrás, pero ¿es lo más adecuado?

Hay una tribu en el Amazonas que vive sin concepto del tiempo. No tiene palabras para nombrar los años, los días, las semanas... La tribu de los amondawa es un caso lingüístico único que afecta a la forma en las que sus miembros perciben la temporalidad: por ejemplo, mientras nosotros definimos nuestras edades con un número, ellos cambian de nombre propio según su etapa vital.

La historia de los amondawa es tan solo uno de los muchos ejemplos que existen de cómo "conceptualizamos" nuestra realidad según nuestra lengua materna. Es una muestra de lo que se conoce como relativismo lingüístico. Lera Boroditsky, una de las investigadoras más importantes de este campo, afirma que existen 7.000 universos cognitivos, tantos como idiomas hay en el mundo.

Artículo relacionado

burger-nueces-algas

4 hamburguesas vegetales sin gluten ni soja

El monopolio de palabras por la industria cárnica

Conociendo el poder que tienen nuestras palabras a la hora de interpretar y definir nuestra realidad, e incluso de moldear nuestro pensamiento, no es de extrañar que la industria cárnica quiera monopolizar el uso de palabras como hamburguesa, salchicha o filete.

Por eso, alegando una confusión del consumidor que no se sostiene con ninguna prueba, la Comisión de Agricultura de la UE quiere prohibir el uso de estos términos para referirnos a las alternativas vegetales a la carne.

Artículo relacionado

azúcar añadido leches vegetales

Leches vegetales, ¿son buenas para nuestra salud?

Leche: ¿solo de vaca?

Este intento de acaparar el lenguaje por parte de la industria ganadera no es nuevo. Desde 2017 todas las leches vegetales, salvo algunas excepciones dependiendo del país, se comercializan en la UE bajo el nombre de bebidas vegetales.

Pese a ello, el éxito de las leches vegetales ha sido imparable en los últimos años, mientras que la leche de vaca ha seguido con su estrepitoso declive. Entonces, ¿por qué preocuparnos ahora?

Artículo relacionado

hamburguesas-mijo-germinados

Hamburguesas de mijo con germinados

Llamar disco a un alimento no funciona

Precisamente por la manera en la que el lenguaje conceptualiza nuestra realidad. Al contrario que con las bebidas vegetales, los nombres propuestos como posibles sustitutos de los términos "cárnicos" (disco, tubo o cilindro) no resultan evocadores.

Mientras que con "bebida" sabemos que el producto se bebe, con un término como "disco" pensamos en cualquier cosa menos en comer. Llamar "disco" a un alimento no es representativo del producto de consumo. Ni siquiera hace referencia a un producto alimentario, por lo que resulta a priori mucho más confuso.

Artículo relacionado

empresas-veganismo

Cada vez más empresas apoyan el veganismo

No renunciar al lenguaje

El lenguaje no viene impuesto (si fuera así, el esperanto habría triunfado). El lenguaje se construye, moldea y modifica, refleja las inquietudes y demandas de una sociedad. Los consumidores reclamamos un modelo alimentario sostenible sin renunciar a los sabores y texturas a los que estamos acostumbrados, no una nueva terminología.

De hecho, según una encuesta de Ingredient Communications, 3 de cada 4 personas no apoyará la prohibición de términos como "hamburguesas vegetales".

No necesitamos un nuevo vocabulario, sino un nuevo sistema alimentario. Porque no queremos renunciar al sabor ni al lenguaje que nos ayuda a conceptualizar la realidad. Lo que queremos es renunciar al consumo de carne, que está devorando al planeta.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?