Entrevista a Pilar Jericó

"Todos llevamos a un héroe dentro"

Yvette Moya-Angeler

Pilar Jericó es experta en gestión del talento y del miedo; en desarrollo empresarial y personal. Reivindica la capacidad de superarse ante las dificultades.

Mira a cámara con el aplomo con el que da cursos a directivos de empresa y a militares del Centro de Estudios de la Defensa Nacional.

Enseña a potenciar el liderazgo. Es miembro del Top Ten Management Spain y de la prestigiosa red de conferenciantes Thinking Heads, y en el 2007 recibió la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco por su trabajo en las Fuerzas Armadas, que empezó a desarrollar a los 27 años.

Pilar Jericó, doctora en Organización de Empresas, es experta en el análisis del talento y el efecto del miedo en el desarrollo empresarial.

Su libro NoMiedo en la empresa y en la vida (Ed. Alienta, 2006) lleva más de 150.000 ejemplares vendidos en España y ha sido traducido a varios idiomas. Es, además, coautora de libros sobre la gestión de personas, el liderazgo y el desarrollo profesional y personal en la empresa.

En Héroes cotidianos. Descubre el valor que llevas dentro (Ed. Planeta) expone las claves para saber enfrentarse a las grandes dificultades vitales.

Con voz suave pide un poleo-menta con hielo al inicio de esta entrevista.

Encontrando al héroe que hay en uno mismo

–¿Cuánta de tu experiencia personal hay en este libro?
–Muchísima. Es el más difícil que he escrito porque en él hablo de "noches", y he atravesado algunas en mi vida. La muerte de mi padre fue indudablemente la más fuerte pero también he vivido una ruina económica, una separación, un despido, muchas rupturas de pareja… Todos tenemos nuestro bagaje de dificultades. La vida te enfrenta a retos y la respuesta que das es lo que te caracteriza después.

–El libro se basa también en más de 160 testimonios…
–Hay mucha investigación científica pero el punto de partida fue mi experiencia con directivos de empresas. Veía que se daba un patrón de comportamiento similar a la hora de enfrentarse a las dificultades. Luego pedí ayuda por Internet para llevar a cabo un estudio con testimonios. Por otra parte, en mi vida privada llevo ya unos veinte años trabajando en el ámbito del crecimiento personal.

–¿Cuál es tu formación psicológica?
–Con 14 o 15 años empecé a leer sobre budismo y temas de mejora personal y emociones, aunque luego estudié Económicas y Empresariales. Al tribunal de mi tesis doctoral, sobre la gestión del talento en las entidades bancarias, vino la decana de Psicología porque había una parte psicológica.

Artículo relacionado

Agustín-Pániker

"El budismo tiene un enorme potencial para la sociedad"

–Con este nuevo libro sales del mundo empresarial para dirigirte a todo el mundo.
–Me doy cuenta de que se está sufriendo mucho, y no solo con la crisis. Y todos tenemos una parte heroica dentro, que nos hace salir de situaciones muy complicadas, pero muchas veces la olvidamos. Cuando se pasa mal no se es consciente de la capacidad de adaptación, de resiliencia, de salir adelante que uno tiene. Por eso creo que el libro es una invitación a la épica personal, a que cada uno sea su propio héroe.

Retos para crecer

–¿Se puede salir solo de una crisis personal?
–En general, se necesita un apoyo: una voz amiga, un maestro o incluso, si la dificultad es muy grande, una ayuda profesional. El reto no es salir solo, sino salir cuanto antes y de la mejor manera posible. Si para eso hace falta ayuda, hay que buscarla. El objetivo es sufrir lo menos posible. Que la situación a la que uno se enfrenta sirva para crecer.

–¿Qué dificultades nos desafían? A veces lo que nos ahoga es lo pequeño…
–Los retos son personales, depende. Para alguien con una enfermedad severa el desafío es pasar un buen día. Para otro es desarrollar valores amables, y para un tercero emprender algo nuevo y hacerlo bien. No tienen por qué ser grandes cosas. En lo cotidiano también hay grandes retos.

Confiar y avanzar

–¿Qué es importante para salir de una situación difícil?
–Primero confiar en el bagaje evolutivo que todos tenemos: no hay más que mirar hacia atrás para ver cómo el ser humano ha salido de situaciones muy difíciles, que tiene la capacidad de hacerlo. Así que lo primero es confiar en uno mismo. Lo segundo es ser consciente de que se van a atravesar etapas: de miedo, ira, tristeza… Algunos momentos serán dolorosos pero hay que tener presente que eso forma parte del proceso. Luego se vivirá la capacidad de renacer, apoyándose en amigos, volviendo a soñar, conectándose con la propia esencia. Se aprenderán nuevos hábitos. Y entonces el reto desaparecerá. Al final se trata de aceptar la parte más sombría de uno y de mirar hacia delante, sin quedarse atrapado en el victimismo.

"Lo que tú entregas a la vida se te devuelve, pero quizá no de inmediato ni de la manera que esperas."

–¿Qué le dirías a alguien a quien acaban de despedir?
–Que de todo se sale. El dolor es inevitable pero en él también es posible encontrar un sentido: quizá esa persona pueda recuperar un sueño al que no se había atrevido. Hay trabajos que son jaulas de oro, que te dan mucho dinero pero te vacían por dentro. A veces un despido puede ser una liberación, a pesar de que haya que afrontar miedos. Al final lo que permite superar una dificultad es reconectarse con el "ser", con lo auténtico. Nos hemos llenado de mucha superficialidad, de cosas que no necesitamos.

Artículo relacionado

mejor version trabajo

¿Te dijeron que no valías? Sé tu mejor versión en el trabajo

–En tu caso, ¿qué te ayudó a salir adelante?
–Fue muy difícil porque se me juntó la ruina económica con un despido y una separación. Yo luchaba y luchaba pero no me salían las cosas. Me ayudó encontrar una frase: "Lo que tú entregas a la vida, de una forma u otra te es devuelto". Quizá no de inmediato ni de la manera que esperabas, pero la vida te lo devuelve. Y yo tengo esta máxima en mi vida. Fue lo que me ayudó: comprender que en ese momento no llegaba a fin de mes pero que haciendo bien las cosas tarde o temprano tendría mi recompensa. Esa época me sirvió para escribir mucho de lo que después he publicado.

–¿Nos faltan héroes colectivos? ¿A quién admiramos?
–Hay héroes por todas partes. El éxito está en el día a día, en saber vivir con plenitud, con un sentido y comprometiéndose con algo más que con uno mismo. Las personas que lo consiguen son admirables.

–¿Por qué tantas personas del mundo de la empresa escriben libros de psicología?
–Tiene lógica: si se quiere mejorar la productividad de las empresas hay que trabajar más con las emociones y el desarrollo personal. Por mucho que se hable de números y objetivos, al final somos personas. Y la empresa no deja de ser un colectivo en el que, como en cualquier interacción humana, surgen las emociones, los miedos, las dificultades…

Potenciar lo amable

–¿Qué se puede aprender de las relaciones humanas que se dan en una empresa?
–Lo que más me llama la atención es la dualidad que llevamos dentro: no hay nadie "malo malísimo" ni nadie "bueno tan bueno". La gente que más admiro en la empresa es la que potencia su parte amable, aunque también tenga la otra, como todos. También deduzco que nos llenamos de teorías cuando al final las decisiones se toman bajo criterios mucho más sencillos y en su mayor parte de tipo emocional.

–¿A qué atribuyes la gran difusión de tu libro NoMiedo?
–A que hablaba del miedo, una especie de emoción tabú que todos sentimos y que condiciona nuestras vidas, nuestras empresas y nuestro día a día pero de la que no hablamos porque necesitamos aparentar que somos más fuertes de lo que en realidad somos. Y eso no nos deja darnos cuenta de nuestras debilidades. Cuando en las empresas pregunto "¿Quién tiene miedo?" hay muchas personas que dicen no sentirlo. ¡Todavía lo siguen negando! Luego, cuando les cuentas un poco en qué consiste el miedo, dicen "ah, pues sí, sí tengo". ¡Claro!

Artículo relacionado

como vencer miedo

Vencer el miedo

Un punto de osadía

–¿Qué sientes cuando impartes seminarios a militares?
–Si soy sincera ¡me divierte! Era de las primeras mujeres que entraba en esos círculos y les hablaba de liderazgo, talento… o sea que había un punto de osadía. Pero sigo ahí. Fue muy simpático porque yo no les tenía miedo. Bueno, a lo mejor algo sí pero no era consciente de ello. Me presenté muy natural, muy normal. Y la verdad es que entonces tenía una hora de clase y ahora soy de las que más horas tengo. La acogida fue extraordinaria.

–Escribir ahora para un público mucho más amplio, ¿te da más miedo?
–Este libro es más complicado. Soy consciente de que hablo de temas difíciles pero también transmito un mensaje optimista y positivo. Cualquier libro tiene un vértigo asociado. Al menos yo lo vivo así. Y creo que también es necesario, porque te mantiene alerta.

–¿Qué es lo que más cuesta al afrontar una dificultad?
–Aceptar que una dificultad es una llamada a dar lo mejor de ti mismo. Y después salir de la negación, de todos esos "no, si no me duele", "no pasa nada", "la culpa es de otro..." y aceptar que tú tienes algo que hacer en ese momento.

El guerrero interior

–Hay momentos muy duros en los que cuesta tener esperanza, como ante una enfermedad grave. ¿Cómo actuar en casos así?
–En el libro recojo el testimonio de Ana, que cuenta que ante un diagnóstico de cáncer decidió ser una guerrera. Que tenía dos opciones: hundirse o luchar. Y decidió luchar. Cada triunfo, por pequeño que fuera, como pincharse una vena a la hora de ponerse una inyección, lo incorporaba a su mochila de éxitos.

Artículo relacionado

como decir estas enfermo diagnostico grave

¿Cómo decirle a alguien que está gravemente enfermo?

–Todo el libro habla de cómo afrontar momentos difíciles y de lo mucho que se aprende. Pero ¿qué ocurre con los buenos momentos?
–También se puede sacar algo bueno de ellos pero ¡pasan más deprisa! Y en ese momento fluyes. Mientras que cuando no se pasa tan bien normalmente se es más reflexivo. Por eso aprendemos más cosas. El recuerdo de los momentos buenos ayuda cuando se pasa mal porque actúan como un anclaje. Yo tengo el despacho lleno de fotos de acontecimientos felices.

–La crisis está haciendo mella en el ánimo de muchas personas. ¿Qué se puede hacer por tener ilusión?
–Pensar que de aquí se sale, que esto es solo una crisis económica. Y volver a soñarse:"¿cómo sería yo?". También hay que aprender a disfrutar de los pequeños buenos momentos, que surgen incluso en medio de las dificultades.

"Ante una dificultad, la gran pregunta que uno ha de hacerse es: ¿qué es lo que tengo que aceptar de mí mismo?"

–¿Qué preguntas deberíamos hacernos todos en los momentos bajos?
–Al principio hay que preguntarse: ¿Cuál es la invitación que tengo ahora encima de la mesa? ¿Qué llamada tengo que afrontar? No tiene que ser algo necesariamente negativo, puede ser positivo, como montar un negocio. En la fase de negación y miedo, las preguntas serían: ¿Qué es lo que no quiero ver de mí mismo y que a lo mejor todo el mundo me está diciendo? ¿Qué es lo que me cuesta aceptar de mí? ¿En qué creo que puedo no tener razón?

–¿Y más adelante, en los momentos más duros?
–Cuando atraviesas la "noche oscura", las preguntas son: ¿Qué me puede aportar todo esto? ¿Qué puedo agradecer? El agradecimiento es una de las piezas fundamentales para salir de los momentos difíciles. Y el perdonarse a uno mismo, que a veces es muy complicado. Después hay que regresar a la esencia, soñar y apoyarse en amigos y maestros.

–¿Cuáles serían las preguntas en esta fase?
–Uno se puede preguntar: ¿Cuál es mi esencia, qué es lo auténticamente mío más allá de lo que tengo o aparento? ¿Cuáles son esos valores que tengo y en los que puedo apoyarme? ¿Qué pequeños o grandes sueños tengo, aunque sean a corto plazo? Y ¿en qué personas puedo apoyarme?

Una vez superada esta fase: ¿Qué nuevos hábitos tengo que empezar a desarrollar para que mi mente no juegue en mi contra, para que pueda fluir en mi día a día? ¿Cómo puedo cuidar tanto mi mente como mi cuerpo? En la última fase, cuando te reencuentras con tu sombra, te das cuenta de qué es lo que tienes que aceptar de ti, y ves que no pasa nada.

Al final la gran pregunta es: ¿Qué es lo que tengo que aceptar de mí mismo? Después de un fracaso lo pasas mal pero al final tienes que admitir que te equivocaste, y que no pasa nada, y que de eso has aprendido.

–Al final todos los retos que nos plantea la vida, ¿son para aceptarse uno mismo?
–Para aceptarse, para aprender y para comprometerse con algo más que con uno mismo.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?