Educación respetuosa

Cómo explicarles la guerra a los niños

Los adultos a menudo mantenemos conversaciones demasiado crudas frente a los niños y eso puede generarles angustia. Explicarles lo que está sucediendo y transmitir tranquilidad evitará que vivan la situación con ansiedad.

Ramón Soler
Ramón Soler

Psicólogo

Sira Robles
Sira Robles

Periodista especializada en salud, bienestar y ciencia.

La guerra en Ucrania ha copado los informativos y los adultos, inevitablemente, hablamos sobre ella. Muchos niños de entre 4 y 10 años ya saben a día de hoy que existe un conflicto bélico y detectan que el tema preocupa a sus mayores. Si no les aclaramos lo que está sucediendo pueden llegar a sentirse angustiados.

Si detectas que muestran cierto nerviosismo relacionado con la actualidad informativa, conviene explicarles bien lo que está sucediendo para evitar que vivan esta situación con más ansiedad de lo que deberían. ¿Cómo hacerlo? El psicólogo Ramon Soler nos da algunas claves para comunicarnos con los niños de la mejor forma.

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La mejor forma de decirlo

Si un niño de 4 a 10 años te pregunta sobre este tema de actualidad que puede estar provocándole cierta ansiedad, conviene que adoptes una serie de pautas para explicárselo adecuadamente.

  • Busca las mejores palabras. Debemos adaptar el mensaje a sus características psicológicas. Explicárselo con palabras sencillas y ejemplos puede ayudarles a entender mejor lo que sucede.
  • Despeja sus dudas. Si el niño ya le está dando vueltas a un determinado tema que puede angustiarle, en lugar de esperar a que ellos imaginen lo que está sucediendo (la imaginación de los niños es desbordante), debemos aclarar sus dudas.
  • Transmitir serenidad. Los adultos a menudo mantenemos conversaciones demasiado crudas frente a los niños y eso puede generarles angustia. Debemos hacer un esfuerzo por transmitir tranquilidad.
  • Pregunta por sus miedos o dudas. Los psicólogos recomiendan promover espacios de encuentros donde poder hablar con ellos sobre el tema con naturalidad. Es mejor afrontar el tema de cara durante unos minutos que hablar con demasiada frecuencia sobre el tema pero de forma vaga. La información puede saturarles.
  • Evita mostrarles imágenes trágicas. Sobre todo si los niños son mayores, podemos buscar información con ellos sobre el conflicto para que comprendan su origen. Sin embargo, mostrar imágenes trágicas de la guerra que no pueden asimilar puede generarles más angustia.
  • Dosifica la información. Pregúntale qué sabe sobre el tema y acompáñale, pero no quieras aportar un exceso de información de golpe. Conviene dosificar la información.

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Cuida tu comunicación no verbal

El psicólogo Ramón Soler nos recomienda también cuidar nuestra comunicación no verbal cuando nos dirijamos a nuestros hijos. Si nuestras palabras dicen una cosa pero nuestra actitud dice otra, probablemente terminarán más confundidos de lo que puedan estar ya.

  • Mírales a los ojos. Los seres humanos comunicamos mucho con la mirada. De hecho, nuestros ojos están diseñados para captar y transmitir emociones. Mirar indica atención, la ausencia de mirada transmite desasosiego y desamparo. Mira a tus hijos con cariño, que sepan que estás ahí presente para cuidarles
  • Ponte a su altura. Para los niños, los adultos somos como gigantes y esto puede llegar a resultar muy intimidante. Si queremos que nuestros hijos nos escuchen desde la confianza y no desde el miedo, debemos bajarnos a su altura, para que nuestros ojos se encuentren al mismo nivel. Imagina que te habla un gigante de 3 metros de estatura ¿Cómo te sentirías?
  • Trata de estar relajado. Desde la distancia, los niños pueden captar nuestro tono muscular, pueden reconocer si estamos tensos o relajados. No podemos pretender tener una comunicación tranquila y fluida si nuestro cuerpo está rígido. Aprender a relajarnos nos ayudará a no mostrarnos tan tensos delante de ellos.
  • Habla con ellos cuando estén dispuestos. Nunca debemos avasallar o presionar a los niños invadiendo su espacio personal. Los niños detectan esta invasión y reaccionan con bloqueo y rechazo. Déjales su espacio, no insistas.
  • No finjas. Nuestro lenguaje corporal debe ser auténtico en todo momento. Si mostramos incoherencia entre el lenguaje verbal y el no verbal, los niños siempre harán más caso al segundo, mucho más automático e intuitivo.

Una oportunidad para trabajar valores como la solidaridad

Si tu hijo o hija ha mostrado interés por el conflicto en Ucrania y percibes cierta preocupación por las personas que están sufriendo las consecuencias de la guerra, explícales de qué manera los países y las organizaciones sin ánimo de lucro pueden ayudar a estas personas.

Es buen momento para trabajar conceptos como la solidaridad, la cooperación y la ayuda. Si le ves predispuesto, quizá sea oportuno invitarles a que participen en alguna de las iniciatias que están surgiendo para ayudar a los ucranianos.

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