COVID-19

Crisis coronavirus: ¿Cómo actuar ante los catastrofistas y antisolidarios?

Jorge Tizón. Psiquiatra y neurólogo, psicólogo y psicoanalista.

Hay tres tipos diferentes de personas antisolidarias, son una minoría, pero debemos neutralizarla. Muchas reacciones nacen del miedo, intentemos abordarlas con emociones igual de contagiosas como la solidaridad. Para protegernos de sensacionalismos: no dejemos de buscar, indagar y reflexionar.

En medio de la crisis del coronavirus ha nacido una gran movimiento solidario, pero claro, hay personas que se resisten a esa solidaridad. Por ejemplo, hay personas infectadas que no admiten la cuarentena y amenazan con romperla, como nos recordaba hace pocos días un representante de un cuerpo policial.

También hay que poner en marcha medios para enfrentarse a resistencias antisolidarias como el catastrofismo, el sensacionalismo, la desconfianza de todo y de todos... Y desde luego, es un mal momento para "consolarse" con sustancias adictivas -como el alcohol, otras drogas, psicofármacos…

Tipos de personas antisolidarias y protocolo de actuación

¿Qué hacer entonces? Les propongo una especie de protocolo que habría que desarrollar un poco más y con cuidado. Vamos a abordar tres situaciones, tres grupos diferentes de personas:

Primer grupo: Personas con miedo

Como hemos ido viendo, puede que esas personas estén dominadas por una emoción poderosa: el miedo. Como emoción que es, resulta el elemento ambiental más contagioso. Reforcemos, pues, otras emociones que también son contagiosas, aunque más adaptadas:

  1. El interés, el conocimiento. ¿Sabes de qué estamos hablando? ¿Conoces las consecuencias? Leamos o veamos juntos este documento, vídeo, noticiario y lo discutimos. Aquí estamos apelando al conocimiento, a las cogniciones, pero también al sistema emocional de la indagación.
  2. El apego, la solidaridad. ¿Sabes las consecuencias para este, aquel, para los que te rodean, para tu ciudad? ¿No estarías más feliz y contento colaborando? No hay mayor placer que la colaboración responsable y solidaria. Aunque tengas tus dudas (razonables) ante estas medidas.

Un gran porcentaje de las personas en cuestión, si no han respondido solidariamente antes, lo harán ante figuras de autoridad que sean capaces de hacerles pensar y sentir con respeto y cuidado esas ideas.

Artículo relacionado

como-afecta-epidemia-coronaviriu-efectos-psicologicos

COVID19: la epidemia emocional

Digan lo que digan algunos medios y personas oportunistas (que, de alguna forma, buscan justificar estas tendencias antisolidarias de ellos mismos), desde el punto de vista científico sabemos que la mayoría de la población acepta de buen grado las frustraciones por solidaridad y por responsabilidad.

La tendencia dominante hoy en la humanidad es la solidaridad, marcada incluso por lo que neurocientíficos como Pfaff o Davidson llaman “el cerebro altruista”. Pero también hay una minoría resistente.

Segundo grupo: Personas con algunos trastornos mentales

Dentro de esa minoría, algunos padecen auténticos problemas de relación crónicos (trastornos mentales) que les hacen muy difícil seguir las normas o, por ejemplo, quedarse en casa 14 días. Es el caso de los que padecen claustrofobia (y la claustrofobia es más prevalente, más frecuente, que la enfermedad por coronavirus).

Artículo relacionado

coronavirus-salir-pacientes-TEA

Las personas con autismo y otros problemas mentales pueden salir de casa

También pueden ser personas que padecen trastornos más graves, como psicosis u organizaciones de la relación incontinentes o actuadoras. En estos casos, tal vez haya que indicarles la necesidad de consultar con un profesional de la salud mental. Y por dos motivos:

  1. Como decimos a menudo de forma humorística, tener que consultar puede dar más miedo que el propio miedo, y la persona puede contenerse con tal de no consultar “con el loquero”.
  2. Un buen profesional de la salud mental puede ayudar a paliar gran parte de esas situaciones, bien con ayuda psicológica y/o psicoterapia, bien con fármacos.

Tercer grupo: Minoría resistente antisolidaria

A pesar de todo, una minoría de esa minoría rechazará esas ayudas y rechazará comportarse solidariamente: ahí es donde, tal vez, no quede más remedio que aplicar las “medidas de orden público”. Antes, intente de nuevo los dos pasos anteriores. Pero hay personas, una pequeña minoría, muy resistente: por desprecio, autosuficiencia, desconfianza extrema…

Artículo relacionado

y la gente se quedo en casa

"Y la gente se quedó en casa": el poema viral sobre la pandemia

Habrá que aplicar sistemas de orden público que, sin embargo, tan “alegremente” se han aplicado una y otra vez contra la resistencia solidaria. En este caso, se trata de una resistencia antisolidaria. Pero hemos de hacerlo con un “protocolo” cuidadoso, progresivo y democrático, de forma que haya que aplicarlo lo menos posible.

Tal vez lo mejor que puede hacerse, por ejemplo, con el joven que desprecia olímpicamente cuidarse y cuidar porque en él mismo la infección va a ser leve, es hacerle entender que con ello… tal vez esté matando a su abuela.

Evitar el peligro del catastrofismo y el sensacionalismo

Desde el punto de vista psicológico, toda crisis es una oportunidad. Sepamos buscar sus ventajas. Pero para ello, un peligro inicial es el sensacionalismo y el catastrofismo, o la actitud sistemáticamente paranoide que impide comprender y avanzar.

Bloquee en sus dispositivos a los medios sensacionalistas y catastrofistas, aunque mantenga una actitud de “recepción crítica” ante las recomendaciones de gobiernos y expertos: los necesitamos. Son los cuidadores de la “cosa pública”.

En el peor de los casos, con la crisis perderemos dinero, contratos, medios económicos… Pero no dejemos de buscar, de indagar (otra emoción básica). Indagar, reflexionar, discutir, por ejemplo sobre:

  • Qué podemos ganar en la vía del humanismo radical: considerar a la humanidad como un todo en el que todo puede difundirse, para bien y para mal.
  • Qué podemos ganar en la vía del ecologismo radical: todo lo que no hagamos para cuidar el planeta y nuestro medio humano ha de volverse y se está volviendo contra nosotros.

Eso es aprovechar las crisis, o, en lenguaje tradicional, “hacer de la necesidad virtud”. No dejemos de buscar, indagar y reflexionar.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?