Cultura de la violación

No eres tú, son ellos

Mamen Bueno

Psicóloga. Colaboró en la elaboración de la Estrategia de Atención al Parto Normal en el sistema Nacional de Salud.

Es urgente cambiar de dirección a la hora de hablar de prevención de agresiones sexuales y poner el foco en los agresores en lugar de en las víctimas.

Socialmente deberíamos empezar a dar mensajes claros. Es necesario que estos mensajes no sean contradictorios ni ambivalentes. Al menos así las víctimas de tan execrables actos podrían recuperarse antes, y puede que con menos problemas emocionales asociados.

Dejar claro y sin ambigüedades que continuar con las relaciones sexuales cuando la otra persona dice que se pare, o empieza a llorar, se paraliza, está inconsciente, hace ademán de separarse, ha sido drogada o se le ha quitado la ropa sin su permiso, es un delito, y grave.

Es una violación.

Si no se tiene clara la línea entre lo consentido y lo no consentido, mejor parar. Y si esa línea la marca la otra persona, parar es obligatorio. Cambiemos el imaginario colectivo: las mujeres no somos las que deberíamos tener que defendernos, sino que no deberíamos ser atacadas nunca.

Por favor, seamos conscientes de todo esto. Para proteger y cuidar a las víctimas, paremos de dar o alentar justificaciones, tanto directas como veladas de los abusos, y pongamos el foco de la crítica, la vergüenza y la culpa en quien corresponde, en los agresores.

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