Sin lácteos

Leche de avellanas hecha en casa

Muy fáciles de hacer: basta con agua, frutos secos y una batidora. Además, puedes personalizarlas a tu gusto.

Javier Medvedovsky

Leches vegetales - RAW FOOD. Receta de leche de avellanas

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Receta de leche de avellanas

Ingredientes

  • 180 g de avellanas
  • 1L de agua

Si quieres darle un toque dulce a la leche, puedes añadirle dátiles, pasas, ciruelas, siropes, estevia…

Es importante que elijas un agua de calidad para elaborar esta bebida. Cuanto más pura, mejor sabor tendrá y más saludable será el resultado.

Leches vegetales Paso 1 - RAW FOOD. Pon las avellanas en remojo

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Pon las avellanas en remojo

Remoja las avellanas en agua, idealmente en tres veces su volumen. Déjalas una noche o como mínimo 6 horas. Una vez remojadas, cuélalas y lávalas.

Ten en cuenta que las avellanas tienen que estar crudas. No sirven tostadas ni reblandecidas por el tiempo.

La cantidad de avellanas la puedes variar según tus gustos. Solo ten en cuenta que si pones más, te saldrá un leche más intensa.

Leches vegetales Paso 2 - RAW FOOD. Tritúralas con agua

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Tritúralas con agua

Tritura las avellanas ya remojadas y lavadas en un robot de cocina o batidora. Mientras realizas esta operación, ve agregando un litro de agua nueva.

Vierte el agua poco a poco mientras vas triturando.

Si añades todo el agua a las avellanas de golpe, seguramente te costará más que se trituren y se mezclen bien.

Leches vegetales Paso 3 - RAW FOOD

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Leches vegetales Paso 3 - RAW FOOD

Filtra la mezcla pasándola por una estameña, bolsa de tela o tela bien fina. Estruja bien, ordeñando hasta la última gota. Ya tienes la leche lista para tomar.

Hay muchas bolsas de leches en el mercado, que sirven también para otros usos.

Reutiliza la pulpa que te sobre en otras recetas o deshidrátala para obtener harina.

Puedes elaborar esta leche con avellanas, almendras, nueces, semillas de girasol, calabaza, cáñamo, sésamo… Hay muchas posibilidades.

Mézclala con frutas como fresa o piña, por ejemplo, para hacer un batido, o condiméntala con lo que quieras: cacao, algarroba…

Consérvala en una botella de vidrio, en la nevera. Aguantará dos o tres días, y un poco más si la remueves de vez en cuando.

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