Más nutritivos

Col lombarda en polvo para aderezar tus platos

Con los vegetales deshidratados en polvo, siempre tendrás a mano ingredientes llenos de color y sabor que darán aún más vida a tus platos.

Javier Medvedovsky y Gloria García Lerma

Col lombarda en polvo. Córtala en tiras finas

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Córtala en tiras finas

Limpia media col ligeramente por si tuviera alguna hoja o zona maltrecha.

Córtala en tiras finas con ayuda de un buen cuchillo. Necesitarás la tabla de cortar, pues es algo dura y tendrás que apoyarla bien.

Col lombarda en polvo. Deshidrátala a 45 ºC

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Deshidrátala a 45 ºC

Reparte las tiras sobre la bandeja del deshidratador y gradúalo a 45 °C. Cuanto más fino el corte, más rápido se deshidrata. La col menguará mucho en el deshidratador, puedes llenarlo bien.

Para saber si la col se ha deshidratado y está lista, comprueba que haya quedado totalmente seca y bien crocante. Ten en cuenta que no tiene que tener ni un rastro de humedad.

Puede tardar alrededor de 12 horas, incluso más según la humedad del ambiente y deshidratador que utilices.

Col lombarda en polvo. Muélela hasta obtener polvo fino

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Muélela hasta obtener polvo fino

Coloca la col ya deshidratada en un molinillo de café, en una batidora con muchas revoluciones o en un mortero y muélela bien hasta obtener un polvo.

Ten paciencia a la hora de triturar o moler la col. Puede llevar un rato que quede totalmente reducida a polvo.

Guarda los polvos en un tarro hermético y ve usándolos según necesites.

Convertir los vegetales en polvo

Los vegetales deshidratados y molidos son un buen recurso para enriquecer tus recetas. Darán un toque de color y aroma lleno de nutrientes.

Te contamos cómo deshidratar y moler col lombarda, pero puedes usar cualquier fruta u hortaliza. Por ejemplo, zanahoria, apio o remolacha.

Los vegetales duros, como esta col o la remolacha, la zanahoria o la calabaza, es ideal rallarlos. Obtendrás un resultado crocante impresionante antes de molerlos.

Si vas a usar hojas o flores, como menta, kale, espinaca o pétalos de caléndula o rosas, al ser tan finas necesitarás menos calor y menos tiempo.

Si eliges una fruta, ten en cuenta que algunas contienen mucho azúcar y no quedarán tan crujientes como el plátano o la piña.

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