Encurtido casero

Cómo hacer pepinillos en vinagre

Podemos encurtir el pepino en casa con ingredientes sencillos. El resultado es un producto probiótico beneficioso para la microbiota intestinal.

Santi Ávalos, cocinero vegetariano
Santiago Ávalos

Cocinero vegetariano

Los pepinillos en vinagre son un encurtido, lo que ahora muchas veces se llama pickles, en inglés. El pepino, en todas sus variedades, es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura y bastante perecedero, por lo que se ha de consumir bien fresco y, si no, buscar alguna forma de conservación. El encurtido es precisamente eso: una técnica tradicional de conservación que, además, nos permite obtener un producto rico en bacterias probióticas que ayuda a cuidar de nuestra microbiota.

Consumir bacterias probióticas con los alimentos es, junto al consumo de alimentos ricos en fibra, clave para disfrutar de una microbiota o flora intestinal sana. Las bacterias probióticas se abundan especialmente en los alimentos fermentados, aunque también las podemos encontrar en los encurtidos. Lo interesante es consumir variedad de estos productos para contribuir a la diversidad bacteriana del intestino.

Mantener un buen equilibrio bacteriano en el intestino y favorecer la diversidad de bacterias que pueblan nuestro sistema digestivo disminuye el riesgo de alergias, mantiene a raya la inflamación en el organismo y favorece la inmunidad, entre otros beneficios.

Los encurtidos que encontramos en el mercado suelen estar pasteurizados y han perdido sus propiedades probióticas. No estamos fermentando solo en agua y sal, sino que estamos aportando vinagre y encurtiendo, así que la proliferación de bacterias probióticas no es tan elevada. No obstante, al hacer los pepinillos en vinagre en casa, nos beneficiaremos de las bacterias que aporta el vinagre al encurtido.

Receta de pepinillos en vinagre

Para hacer pepinillos encurtidos necesitas pepinillos, agua, sal marina, vinagre, pimienta negra y unos dietnes de ajo. Además deberás hacerte con un tarro y esterilizarlo previamente.

  1. Después de limpiarlos bien, se deben de colocar en una bandeja cubiertos de sal marina y los dejaremos así durante toda una noche.
  2. Al día siguiente los enjuagaremos, los secaremos bien, y los introduciremos en nuestro tarro esterilizado con algunos granos enteros de pimienta negra y unos dientes de ajo.
  3. Después, los cubriremos por completo con un buen vinagre, a ser posible de manzana, taparemos el tarro y los reservaremos así durante 10 días.
  4. Pasado ese tiempo retiraremos el vinagre y lo pondremos en una cazuela a hervir hasta que se reduzca un poco.
  5. Lo dejaremos enfriar y lo volveremos a introducir en el tarro.
  6. Para finalizar echaremos más vinagre nuevo hasta cubrir los pepinillos, cerraremos el tarro herméticamente y lo guardaremos en un lugar fresco.
  7. Pasados 15 o 20 días estarán listos para consumir.

Cómo utilizar los pepinillos en la cocina

Existen diferentes variedades de pepinos, pero más allá de sus diferencias en el color de la piel son prácticamente iguales en cuanto a sabor. El pepinillo, en cambio, es una variedad que se cultiva principalmente para ser utilizado en encurtidos.

Se recoge en una fase temprana de maduración, cuando todavía es bastante pequeño, y después se encurte para que se conserve y poderlo servir en aperitivos y tapas.

Los pepinillos tienen una textura crujiente, casan bien con el pimiento o las alcaparras y se pueden utilizar como guarnición para platos de seitán o tempeh.

Hay lugares del mundo donde se consumen también fritos, rebozándolos en una pasta de harina y huevo. También resultan deliciosos si los envolvemos en una masa hecha de leche de coco y harina de garbanzos antes de freírlos.

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