La autoestima o estima hacia uno mismo se construye, pero también hay que retroalimentarla diariamente. En una sociedad donde todos miramos más hacia fuera que hacia dentro, hay que nutrir nuestro centro energético a diario, para poderse sentir fuerte y poderoso.

El sabor dulce es el sabor que por excelencia nutre a la tierra. Este sabor es el que más nos fortalece y a la vez mejor nos hace sentir, porque nos evoca cosas tan lejanas y bonitas como cuando estábamos siendo alimentados por nuestra madre. El sabor dulce es el primer sabor que prueba el ser humano a través de la lactancia materna, y ello conlleva muchas connotaciones de placer, de amor, de bienestar, que se quedan grabadas en nuestra memoria para siempre.

A nivel energético, el  sabor dulce es muy poderoso, es el gran reconstituyente, el que nos proporciona una energía sostenida en nuestro cuerpo y mente durante mucho tiempo, y esta fortaleza nutre nuestra autoestima.

Tenemos otro sabor en nutrición energética que por su características ayuda a dar energía, porque es el gran tónico de todos los órganos: el sabor salado. Según la Medicina Tradicional China (MTC), el sabor salado es el que se asocia por excelencia al elemento agua, al riñón, y este es el almacén de nuestra energía ancestral. Si este está tonificado, es más fácil que podamos disponer de la valentía para tirar adelante proyectos vitales, de mostrarnoscon fortaleza delante de la vida.

Para ayudarte a elevar tu autoestima he creado una receta tan medicinal como deliciosa, espero que la disfrutes mucho.

Los ingredientes que nutren la autoestima

Aquí te explico las características medicinales de los principales ingredientes de la receta que os presento hoy:

  • La calabaza nutre los intestinos con su sabor dulce ya que alimenta nuestra microbiota y fortalece nuestra tierra.. Es el alimento por excelencia para fortalecer nuestro centro energético.
  • El tofu es de sabor dulce y ayuda a hidratar y refrescar mucho todo el cuerpo. Es una proteína de excelente calidad que nos nutre mucho y se digiere de maravilla si la cocinamos adecuadamente.
  • El puerro es de sabor picante y dulce, ayuda a mover la energía, estimula el apetito y dispersa el frío del cuerpo. Es un gran activador.
  • Los garbanzos son de sabor dulce y junto con la calabaza son los alimentos estrella para nutrir nuestra tierra, nuestros intestinos y fortalecer nuestra autoestima, ya que fortalecne mucho el qi para darnos más vitalidad y resistencia.

    Lasaña de calabaza con crema de avena: reconfortante y reconstituyente

    INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

    • 300 g de calabaza
    • 250 g de tofu ahumado
    • 250 g de garbanzos cocidos
    • 200 g de queso emmental
    • 1 puerro
    • Aceite de oliva virgen
    • Romero
    • Pimienta
    • Tamari
    • Crema de avena para cocinar
    • Placas de lasaña

    PREPARACIÓN:

    1. Corta el puerro finamente y dóralo con aceite de oliva virgen y un poco de sal.
    2. Añade la calabaza rallada y los garbanzos, una taza de agua, adereza con pimienta, tamari y un poco de romero y deja cocinar durante unos 10 minutos.
    3. Ralla el tofu y saltéalo en aceite con un poco más de tamari, durante unos 5 minutos.
    4. Hierve las placas de lasaña y resérvalas.
    5. Monta la lasaña por capas intercalando las verduras, el tofu y las láminas de pasta hasta tener unos 3 o 4 pisos. Acaba con una lámina de pasta encima y rocíala con la crema de avena. Salpimienta y añade el queso emmental rallado por encima.
    6. Hornea la lasaña durante unos 15 minutos a 200 grados ¡y lista!