Meditación guiada de la montaña para conectar con la naturaleza

Si estás en la montaña, paseando o practicando senderismo, puedes aprovechar para hacer esta meditación guiada que te ayudará a conectar con el entorno y a observarlo como si fuera la primera vez que lo vieses.

Meditación en la montaña
Istock

Para hacer esta meditación guiada, te invito a que primero hayas disfrutado de una agradable caminata por la montaña. No es necesario que estés cansado, pero sí que hayas apreciado la belleza de la naturaleza. Observa la montaña como si fuera la primera vez que la ves. Aprecia la belleza de sus árboles, de sus ríos, de sus pantanos. Esfuérzate para convertirte en un niño que va de excursión por primera vez.

Beneficios de meditar en la montaña

Caminar por la montaña tiene grandes beneficios para la salud. A nivel físico, mejorarás la resistencia, aumentarás la densidad ósea, reducirás los niveles de glucosa y colesterol, conseguirás aliviar dolores muscules, etc. A nivel mental, mejorarás la relación con tu cuerpo, aumentarás la autoestima, conseguirás mayor resiliencia y control sobre tus pensamientos, te sentirás en comunión con la naturaleza y conseguirás apaciguar lo que se conoce como mente del mono.

El concepto de la mente del mono hace referencia a un estado mental en el que impera el descontrol de los pensamientos y uno se siente confuso e indeciso. Imagina a un mono saltando de rama en rama. Eso mismo sucede en nuestra cabeza cuando se adueña de ella la mente del mono: saltamos de pensamiento en pensamiento de manera confusa y caprichosa. Caminar por la montaña es una manera de calmar ese estado mental.

Generalmente, el simple hecho de estar en la montaña oyendo a los pájaros y respirando aire puro ya podría considerarse un momento de atención plena o mindfulness, especialmente si nos esforzamos por apreciar el momento presente. Para apreciar el momento presente, necesitamos abrir los cinco sentidos y disfrutar del lugar en el que nos encontramos.

Los momentos de conexión con la naturaleza nos ayudan a sentirnos en comunión con nosotros mismos y con el entorno. Si además aprovechamos para hacer una meditación guiada, intensificaremos esa conexión y conseguiremos mantenerla más tiempo.

Meditación guiada en la montaña: paso a paso

Los meses de verano nos permiten alejarnos del bullicio de la ciudad y disfrutar de las vacaciones. Si tienes la suerte de estar pasando unos días en la montaña, regálate esta experiencia meditativa distinta.

No se trata solamente de cuidarte, sino también de disfrutarte. Con esta meditación guiada con voz pondrás el broche de oro a tu día en la naturaleza.

  • Escoge bien el lugar. Si, por ejemplo, has llegado a lo alto de una colina y gozas de unas vistas increíbles, ése será un buen sitio para meditar. Si estás paseando por un bosque frondoso, ponte a la sombra del árbol que más te guste.
  • Si escoges meditar a la sombra de un árbol, pídele permiso para conectar con él y trátalo con respeto y amor.
  • Si quieres hacer esta meditación en las horas centrales del día, procura protegerte del sol: crema, gorra, hidratación, etc. Aunque meditar solo requiere quince minutos, no debes confiarte. A veces, solo pensamos en eso si estamos en la playa, pero en la montaña el sol también pega de lo lindo.
  • Si vas a ir a un lugar de difícil acceso, te recomiendo que te descargues antes el archivo. Podrías tener problemas con la cobertura y así no te fallará la tecnología.
  • Haz la meditación con auriculares. Así no contaminarás acústicamente el lugar ni molestarás a los animales que vivan plácidamente en el bosque. Además, sentirás el sonido más envolvente y podrás aislarte mejor del ruido exterior.
  • Podrás meditar cómodamente con la ropa de deporte que lleves.
  • Haremos un ejercicio de conexión con la tierra y el cielo. Podría ser que sintieras calor y una fuerte sensación de bienestar. Este tipo de ejercicios son muy beneficiosos para conectar con el presente y con la naturaleza.
  • Verás que durante la meditación insisto en la visualización de un árbol que va pasando por todas las estaciones. Es importante naturalizar el cambio, sentir que nuestras emociones son tan cambiantes como la naturaleza y comprender que no hay nada malo en ello. En esta meditación nos dejaremos llevar y pasaremos del invierno al verano.
  • Antes y después de hacer la meditación, contempla sin moverte el maravilloso paraje en el que te encuentras y da las gracias por tal belleza.
  • Evita los movimientos bruscos y no tengas ninguna prisa en irte.

Qué postura adoptar durante la meditación en la montaña

Puedes colocarte de dos maneras para meditar en la montaña:

  • Sentado con las piernas cruzadas dejando caer los brazos a cada lado. La ventaja de esta postura es que podrás contemplar el paisaje fácilmente sin moverte, antes y después de acabar la meditación guiada. Si decides colocarte así, te recomiendo que apoyes la espalda en el tronco de algún árbol.
  • Tumbado en el suelo en la postura de yoga conocida como savasana (boca arriba, con las piernas ligeramente abiertas y un brazo a cada lado del cuerpo con las palmas de las manos mirando hacia arriba). La ventaja de esta postura es su comodidad, pero cuidado porque podrías dormirte.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?