Contra molestias digestivas

5 plantas digestivas para trastornos estomacales

Algunas plantas medicinales se revelan como un recurso natural muy útil para digerir bien los alimentos y evitar dispepsias, gastritis, hinchazón abdominal...

Jordi cebrián
Jordi Cebrián

Periodista especializado en plantas medicinales y ecología

Sentirse mal por un problema en la digestión es algo común. Puede tratarse de una molestia pasajera, debida a una comida copiosa, pero cuando la dieta resulta inapropiada o existe cierta debilidad en el aparato digestivo es fácil padecer ciertos trastornos más recurrentes:

  • La gastritis es la inflamación de las mucosas del estómago, mientras que la gastroenteritis indica que son las mucosas del estómago y el intestino las que se han inflamado, generalmente debido a la presencia de virus o bacterias. La gastroentiritis suele durar entre 48 y 72 horas e incluir desde vómitos y náuseas repentinas hasta diarreas y debilidad física.
  • La acidez de estómago está provocada por un exceso de ácido clorhídrico en el estómago, que es un componente básico de los jugos gástricos y se genera en mayor cantidad tras una comida especialmente fuerte o abundante.
  • El reflujo gastroesofágico suele presentar síntomas leves e intermitentes, por el paso de ácidos hacia el esófago, que provoca irritación de es te órgano, pero que en algunos casos puede producir también ardor y quemazón.
  • La colitis o inflamación de la mucosa del colon, que es el segmento final del intestino grueso, se manifiesta con dolor intenso y diarreas, a veces acompañadas de sangre. La colitis ulcerosa es una enfermedad de tipo crónico, por la presencia de inflamación y úlcera en las paredes del colon.
  • Y por último, gases, meteorismos, diarreas y estreñimiento, que muchas veces son síntomas de otras dolencias, completan el cuadro de los trastornos leves o corrientes de la digestión.

5 plantas que actúan sobre el aparato digestivas

Detrás de un trastorno digestivo se halla un abanico de posibles causas, desde intolerancias y alergias a determinados alimentos, a factores de índole emocional, como estados nerviosos y estrés, pasando por malos hábitos, como abusar de alimentos grasos y dulces, excitantes y bebidas alcohólicas, no dedicar a la comida el tiempo y las pausas que precisa, no masticar bien los alimentos o la costumbre de ir picando entre horas.

Las plantas medicinales pueden ayudar a aliviar estos trastornos. En este artículo hemos seleccionado algunas muy eficaces.

Hay plantas que favorecen la digestión, al ser ricas en esencias, como la ajedrea, el poleo o la menta, o bien en principios amargos, como la centaura o el diente de león.

Otras contienen enzimas capaces de desdoblar las proteínas, ayudando a asimilar mejor los alimentos y a evitar dispepsias y gastritis, como por ejemplo la papaya.

Las plantas carminativas dificultan la formación de gases, la hinchazón abdominal y las flatulencias, como el eneldo o el hinojo.

Las antiespasmódicas alivian el dolor y la presión de los espasmos cuando existen contracciones e hipermotilidad gástrica, como la milenrama y la canela.

Otras actúan como antiácidos, como el regaliz, o permiten frenar las diarreas, como la salicaria. Y las hay laxantes como la zaragatona y el sen.

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1. Nogal: remedio contra la diarrea

De las nueces sabemos que deberían estar más presentes en la dieta habitual, por sus reconocidas virtudes cardiosaludables, al reducir el colesterol y prevenir los accidentes coronarios: son, con diferencia, el fruto seco más rico en ácidos omega-3.

Pero en fitoterapia las hojas del nogal (Juglans regia) son la parte a la que mayor importancia terapéutica se atribuye, por su alto contenido en taninos.

Sus propiedades:

  • Astringente
  • Antidiarreico
  • Hemostático local
  • Antihemorrágico
  • Antiséptico
  • Antisudoral.

A quién conviene:

Las hojas del nogal son muy útiles para mediar en diarreas y cólicos, ocasionados por gripes o infecciones intestinales con gastroenteritis más o menos aguda, por intolerancias alimentarias y alimentos en mal estado, o bien como consecuencia de estados nerviosos.

Son un aliado interesante para aquellas personas afectadas de digestiones pesadas y lentas, o que por motivos de horario o compromisos profesionales, no suelen disponer del tiempo deseable para hacer su digestión cómodamente.

Cómo se toma:

En infusión de una cucharada sopera rasa de hojas de nogal por taza de agua, se toman 2-3 vasos al día.

También se toma en tintura, unas 50 gotas diarias, disueltas en agua o zumo de frutas, y en extracto líquido.

Precauciones:

Para evitar el efecto irritante de los taninos se recomienda combinar las hojas de nogal con plantas de poder demulcente como el llantén o el malvavisco, y es preferible evitarlas en caso de gastritis y úlcera gastroduodenal.

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2. Poleo: infusión para digerir mejor

La del poleo (Mentha pulegium) es sin duda una de las infusiones más consumidas. Apetece tras una comida pesada y se agradece su sabor mentolado y fresco.

Ramilletes de esta planta se habían usado como remedio casero para ahuyentar los insectos y se dice que los peregrinos de otras épocas los empleaban para eliminar el sudor de sus ropajes durante la noche.

Sus propiedades:

  • Aperitivo
  • Digestivo
  • Antiespasmódico
  • Carminativo
  • Colagogo
  • Vulnerario
  • Antiséptico.

A quién conviene:

Resulta una infusión ideal para tomar como colofón de una comida abundante, como una alternativa al café para quien suela tener problemas de digestiones lentas y pesadas.

Ayuda a digerir mejor los alimentos y previene la aparición de gases y flatulencias. Sirve también para aliviar la sensación de empacho, el dolor abdominal y los espasmos gastrointestinales.

Calma el dolor de cabeza, sobre todo cuando puede estar asociado a un problema digestivo. Se indica también en caso de trastorno hepatobiliar leve y para prevenir la formación de piedras en la vesícula.

Cómo se toma:

Básicamente en infusión, de una cucharada sopera rasa por taza, hasta tres tazas al día, después de las comidas.

Se encuentra también en tintura, extracto líquido y el aceite esencial, del que no deben consumirse más allá de dos gotas dos veces al día.

Precauciones:

No se debe tomar el aceite esencial por vía oral durante el embarazo ni durante el periodo de lactancia. Tampoco se debe administrar a niños menores de seis años.

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3. Regaliz: remedio contra la acidez

La raíz de regaliz se consume desde hace tres milenios. En la antigua Grecia se recurría a ella para tratar todo tipo de dolencias respiratorias, incluido el asma.

El regaliz es el mejor remedio para evitar el retorno del sabor de los alimentos tras haber comido y para combatir las náuseas y el malestar general.

Sus propiedades:

  • Antiácido
  • Antiulceroso
  • Digestivo
  • Carminativo
  • Antibacteriano
  • Antiséptico
  • Antiinflamatorio
  • Antiespasmódico
  • Edulcorante.

A quién conviene:

Es la planta ideal para quien suela padecer episodios de acidez gástrica después de las comidas, y de reflujo gastroesofágico, como medio para evitar que el sabor de los alimentos retornen a la boca tiempo después de haber comido y para aliviar la irritación del esófago y la pirosis.

Está especialmente indicado como remedio herbario para tratar las úlceras de estómago o para prevenir que se desarrollen.

Combate la infección en el tracto digestivo y la gastritis o inflamación de las mucosas, y ayuda a calmar el dolor abdominal y los espasmos gastrointestinales.

Es efectivo también para impedir la formación de gases, los ruidos y meteorismos en el estómago y para aliviar el estreñimiento.

Reduce la sensación de náuseas, el malestar general y es un buen alivio para después de los vómitos.

Cómo se toma:

  • En decocción de hasta 20 g por litro, se puede tomar en tres dosis diarias.
  • En tintura, unas 50 gotas disueltas en zumos de frutas, en tres tomas al día.
  • También en maceración, en extracto líquido, cápsulas, comprimidos y el jugo de la planta fresca.

Precauciones:

Se deben evitar los tratamientos prolongados.

No se recomienda a personas hipertensas ni diabéticas, y menos aún si están siguiendo tratamientos con fármacos, a fin de evitar posibles incompatibilidades.

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4. Mejorana: carminativa

La mejorana (Origanum majorana), especie muy próxima al orégano, se emplea como este en la cocina para condimentar ensaladas, sopas, platos de pasta y guisos, y entra en la formulación del clásico bouquet garni francés, usado para aromatizar estofados y cremas.

Con fines medicinales se aprovechan las sumidades floridas, que se han empleado también como remedio tradicional para ahuyentar los insectos.

Sus propiedades:

  • Antiinflamatoria
  • Antimigrañosa
  • Antiespasmódica
  • Digestiva
  • Carminativa
  • Hipotensora suave
  • Diurética
  • Antiséptica urinaria.

A quién conviene:

La mejorana se ha mostrado muy útil para aliviar la jaqueca nerviosa y la que acompaña a una mala digestión o trastorno hepático.

Calma la sensación de pesadez tras una comida copiosa o fuerte, y ayuda a evitar los gases, el mal sabor de boca, el hipo y las flatulencias.

Puede ser una solución interesante para las personas nerviosas y estresadas, por sus efectos sedantes, para evitar las indigestiones o dispepsias a causa de los nervios y las prisas.

Calma los espasmos gastrointestinales y combate la inflamación gástrica y las infecciones en el tracto digestivo.

Cómo se toma:

  • En infusión, tres tazas al día;
  • En extracto líquido, unas 40 gotas diarias en tres tomas diarias;
  • En tintura;
  • Y el aceite esencial en cápsulas, 2-3 al día.

Precauciones:

Evitar el aceite esencial por via oral durante el embarazo, la lactancia y en pacientes afectados de gastritis, colitis ulcerosa, úlcera gastroduodenal y dolencias hepáticas.

No hay que tomarla durante periodos largos.

5. El té de roca: remedio digestivo

El té de roca (Jasonia glutinosa) ha sido y sigue siendo muy apreciado en muchas partes de nuestro país, sobre todo en Aragón, Cataluña y Levante, como infusión tradicional para combatir las indigestiones.

Propiedades:

  • Aperitivo
  • Digestivo
  • Antiespasmódico
  • Antidiarreico
  • Carminativo
  • Hipotensor
  • Antiséptico.

A quién conviene:

Las gentes del campo han atribuido a esta planta muchas virtudes, pero sobre todo se ha empleado para mejorar la digestión y aliviar el malestar general en dispepsias, gastroenteritis y espasmos gastrointestinales.

Ayuda a atajar la diarrea, combate el mal sabor de boca, el hipo y las flatulencias. Se ha tomado también contra las náuseas y el mareo.

Precauciones:

Aunque no hay estudios concluyentes, se cree que podría tener efectos perjudiciales para el embarazo, por lo cual se desaconseja en este caso.

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