Aspecto radiante en verano

4 curas de belleza ideales para vacaciones

Las prisas del día a día impiden esos momentos en los que la piel y el pelo agradecen nuestra atención. Disfruta cuidándote con estas cuatro curas de belleza.

En vacaciones se tiene mucho tiempo libre y el cuerpo gana protagonismo.

Aprovechar para relajarse y cuidarse, sin la presión del reloj, puede ser una manera de disfrutar aún más del verano.

Tanto la piel como el cabello agradecen unos cuidados naturales adaptados a los meses de calor y dispensados con mimo.

Pero, además, dedicarse un tiempo sin prisas, poniendo la atención en el presente y escuchando al propio cuerpo, ayuda a sentirse mejor y procura beneficios para la salud que van más allá de la piel.

Te proponemos cuatro sencillas curas para pelo, cara, cuerpo y pies que se pueden hacer en casa.

Conseguirás un aspecto radiante y vital sin necesitar apenas nada: unos cuantos ingredientes naturales, un espacio relajante y ganas de pasar un agradable rato contigo mismo.

Un poco de orden, unas velas, el incienso o un quemador con esencia de lavanda ayudan a dar calidez al cuarto de baño. Asegúrate de que tienes todo lo que necesitas a mano, apaga el teléfono y disfruta.

1. Cara reluciente y relajada

Lo más importante para cuidar la piel de la cara en verano es mantenerla hidratada y usar protección solar.

Si ya se hace, una mascarilla facial hidratante en casa cada semana le dará un aspecto más luminoso y suave. Se puede aplicar aprovechando el momento del baño.

  • Antes de meterte en la bañera lávate la cara con una leche suave.
  • Aplícate una mascarilla hidratante adecuada a tu tipo de piel, evitando el contorno de ojos, y corta dos rodajas de pepino.
  • En la bañera cierra los ojos y cúbrelos con pepino. Además de refrescar, este gesto o ayuda a deshinchar la piel que rodea los ojos, tan sensible y dada a inflamarse.
  • Humedece una toalla pequeña con agua fresca al salir de la bañera y límpiate la cara con ella.
  • Sécate suavemente y aplícate un contorno de ojos hidratante

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2. Miel y rosas para el cuerpo

Con las prisas matutinas es fácil olvidarse de hidratar el cuerpo. Y de noche el cansancio a veces puede más que la disciplina.

Sin embargo, la piel del cuerpo precisa agua y más en verano; de lo contrario se seca y se descama fácilmente. Unos buenos cuidados en vacaciones pueden devolverle su tacto sedoso.

  • Dúchate de noche, sin prisas, y usa jabón de avena o de algas para tonificar la piel.
  • Si has estado en la piscina o la playa, úntate gel de aloe vera en todo el cuerpo haciendo hincapié en zonas sensibles como cara, hombros y empeines de los pies.
  • Una vez a la semana, date un baño hidratante. Añade una cucharada de miel al agua de la bañera y 5 gotas de esencia de rosa.
  • Disfruta del agua unos 20 minutos y sécate bien al salir, pero sin frotar la piel.
  • Hidrátate bien todo el cuerpo con tu crema o aceite favorita, especialmente el cuello, los codos, las rodillas y los pies.

Otra opción es aplicarse una mascarilla de arcilla verde, que además de hidratar revitaliza la piel aportándole sales minerales.

También se puede añadir la arcilla al agua de baño, que debe de estar a unos 37 o 38 ºC. Se permanece 15 o 20 minutos y se seca la piel sin aclarar ni frotar.

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3. Pies frescos y descansados

En verano, con meses de sandalias por delante, no conviene descuidar los pies. Un baño refrescante para ellos es la mejor forma de empezar o acabar el día.

Necesitas una palangana llena de agua fresca, un chorrito de vinagre (el de manzana huele mejor) y tres cucharadas de sulfato de magnesio (o incluso de sal gruesa).

Además ten a mano una toalla, un palillo de naranjo, unas tijeras o cortauñas, una lima, una piedra pómez y una crema o aceite para pies.

  • Añade al agua de la palangana el vinagre y las sales. Pon la palangana a los pies de una silla o sillón cómodo con la toalla al lado, y si tienes esmalte en las uñas de los pies, quítatelo.
  • Sumerge los pies y relájate el tiempo que necesites. Sentirás el agua fría, pero pasada la primera impresión te hará sentir bien, sobre todo si, debido al calor, tienes los pies hinchados.
  • Las sales ayudan a bajar la hinchazón y el vinagre es un fungicida excelente.
  • Saca un pie del agua. Corta y lima las uñas, empuja las cutículas y elimina las durezas con piedra pómez. Vuelve al meter el pie en el baño refrescante. Haz lo mismo con el otro.
  • Sécate bien los pies, aplícate la crema o el aceite, y mantén los pies en alto un rato, dejándolos descansar un poco más.

Con este baño los pies se sienten frescos y llenos de energía, aunque está desaconsejado si se tienen grietas o heridas abiertas en esta parte del cuerpo.

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4. Hidratación intensa del cabello

Esta mascarilla sencilla da brillo y suavidad a todo tipo de cabellos.

Solo necesitas una toalla húmeda, 4 cucharadas de aceite de oliva y 5 gotas de aceite esencial de árbol de té.

  • Calienta el aceite de oliva con el de árbol de té en un bol al baño María.
  • Introduce la toalla en la secadora, cuando esté seca y caliente sácala.
  • Aplica los aceites sobre el cabello húmedo y masajea todo el cuero cabelludo, dibujando círculos y presionando ligeramente.
  • Enróllate la toalla caliente firmemente. Túmbate un rato, date un baño o lee un libro: tienes 20 minutos para relajarte.
  • Lávate el cabello con un champú suave, desenrédalo con un peine de madera y déjalo secar al aire.

El árbol de té limpia el cuero cabelludo, mientras que el aceite de oliva lo deja hidratado.

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