5 recetas cosméticas con leche para cuidar tu piel

Usada desde la antigüedad para nutrir y embellecer la piel, la leche se integra hoy en cada vez más productos cosméticos, ya sea como ácido láctico, nata fresca o yogur.

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La leche se ha utilizado como cosmético desde tiempos inmemoriales. ¿Quién no ha oído hablar de los famosos baños de Cleopatra en leche de burra?

Siglos después, los laboratorios cosméticos continúan ofreciendo fórmulas elaboradas con sustancias lácteas, capaces de mejorar el estado de la piel y del cabello.

Beneficios cosméticos de la leche

La leche deja la piel suave y flexible, y actúa como un escudo protector frente a las agresiones externas, humectándola y revitalizándola.

Además, su biotina o vitamina B8 se incluye en preparados capilares para evitar la caída del cabello.

El ácido láctico tiene asimismo una larga tradición en la industria cosmética. Producido a partir de la lactosa (el azúcar de la leche de vaca u otros animales), contribuye eficazmente a retener la humedad, reconstituyendo la película hidrolipídica protectora natural de la piel. Y sus enzimas se emplean como conservantes en diversas fórmulas.

Otros derivados de la leche son las bioproteínas, de efecto hidratante e hidrorregulador de las capas superficiales de la epidermis.

Los oligopéptidos de lactoglobulina producen un eficaz efecto tensor, mientras que la lactosa y sus derivados proporcionan energía a las células, favoreciendo la renovación celular.

No es conveniente que las personas alérgicas a la lactosa se apliquen estos tratamientos ya que la lactosa puede llegar al torrente sanguíneo por ósmosis y producir algún tipo de reacción alérgica.

Recetas caseras de cosméticos con leche

Los productos lácteos se pueden aprovechar en productos cosméticos pero también en recetas caseras fáciles de preparar.

  • Para pieles castigadas se elabora una mascarilla facial mezclando dos cucharadas de leche en polvo, una cucharadita de nata líquida y una clara de huevo. Se aplica sobre la piel limpia y se deja actuar un mínimo de diez minutos.
  • El yogur tiene propiedades antiinflamatorias, nutritivas e hidratantes, y ejerce una acción antibacteriana, desinfectante y regeneradora sobre la piel.
    Con yogur se pueden preparar también leches limpiadoras, exfoliantes y bálsamos para calmar y curar eritemas solares y eccemas cutáneos.
  • La leche limpiadora de yogur, que además hidrata y nutre por su aporte vitamínico , se elabora virtiendo en un recipiente una cucharada sopera de yogur natural, preferiblemente de producción biológica, y una cucharadita de zumo de naranja. Se mezcla bien y se aplica masajeando suavemente. Luego se retira con agua abundante.
  • La nata es la materia grasa concentrada de la leche y contiene vitaminas A y D.
    • Se puede preparar una mascarilla hidratante triturando medio pepino y añadiendo dos cucharadas de nata.
    • Otra mascarilla muy eficaz para tratar pieles secas se prepara mezclando una cucharada sopera de nata con una cucharadita de aceite de almendras dulces y treinta gotas de aceite de albaricoque.
    • Para pieles sensibles, se mezcla una cucharada de pétalos de flor de caléndula, veinte gotas de aceite de almendras y una cucharada sopera de nata.

Cómo darse un baño en leche

  • Para suavizar la piel y darle luminosidad y una sensación aterciopelada, se mezcla un cuarto de litro de leche entera con una cucharada sopera de aceite de germen de trigo y diez gotas de aceite de coco. Está especialmente recomendado para pieles sensibles, infantiles o con problemas alérgicos.
  • Tonificante. Se prepara una infusión concentrada de romero fresco y salvia. Se deja reposar hasta que se enfríe, se le añade un gran vaso de leche entera y se vierte en una bañera llena de agua.
  • Para relajarse y al mismo tiempo nutrir la piel a fondo, se pueden verter en la bañera tres cucharadas soperas de leche en polvo, una cucharada sopera de harina de maíz, una cucharadita de miel y veinte gotas de aceite esencial de lavanda.

Otras leches útiles en cosmética

  • Leche de burra. Muy conocida por las civilizaciones antiguas, comienza a reaparecer sobre todo como ingrediente de jabones. De momento solo existen tres granjas en Europa dedicadas a la cría y el ordeño de los burros, que por su particularidad resultan complicados. La leche de burra es rica en retinol natural, que acelera la producción de colágeno y mantiene la piel firme y elástica. Contiene lactoglobulina, vitaminas A, B1, B2 , B6 , C, D, E y aminoácidos. Por ello posee propiedades nutritivas y antioxidantes. Es un poderoso tensor y humectante.
  • Leche de cabra. Contiene abundantes lipoproteínas que ayudan a que "viajen" los nutrientes y el agua a través de la membrana de las células epiteliales, llevando los nutrientes al interior de la piel. Los alfa-hidroxiácidos, los minerales y las vitaminas también contribuyen a la nutrición celular. Aporta suavidad y acelera la regeneración celular.
  • Leche de camello. Se utiliza cada vez más con fines cosméticos. En Túnez, algunas personas recorren largas distancias para conseguir un poco de leche de camello. Y en los países del Golfo Pérsico se considera un poderoso afrodisiaco. Tiene un contenido tres veces mayor de vitamina C que la leche de vaca. Es rica en hierro, ácidos grasos insaturados y vitaminas del grupo B, idóneos para los cuidados de belleza.

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