8 consejos para proteger tu piel del sol

Usar un buen protector solar y seguir algunas pautas a la hora de tomar el sol o disfrutar de él saliendo al exterior es básico para mantener la piel sana.

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Cuando el sol aprieta, tan importante es utilizar un buen protector como usarlo correctamente. Además, algunos consejos básicos pueden ayudar mucho a mantener la piel protegida del sol. Toma nota de estas 7 recomendaciones sencillas pero muy efectivas.

1. Protegerse con tiempo

No se trata de meter la crema solar en la bolsa y echarse un poquito en la cara una vez se llegue a la playa o cuando empiece a notarse que quema el sol de montaña, sino agitarlo y extender una buena cantidad de producto por todo el cuerpo unos 30 minutos antes de la exposición solar.

Así se da tiempo a que penetre en la piel y es más difícil que la sudoración lo elimine.

Según la Unión Europea, un adulto debería utilizar unos 35 gramos de loción protectora para todo el cuerpo (más o menos unas tres cucharadas soperas de crema). Al aplicar menor cantidad cae en picado la protección.

Los labios también necesitan ser protegidos: busca un hidratante labial con protección.

Si vas a tomar el sol, prepárate antes de hacerlo: es la mejor manera de prevenir sus efectos nocivos y de disfrutar de un bronceado natural.

2. Fijarse en las zonas escondidas

Al aplicarse el protector solar hay zonas del cuerpo que a veces quedan olvidadas y que pueden quemarse si se exponen al sol.

Así, si se va a caminar por la montaña debería hacerse hincapié en la nuca, las orejas y la parte posterior de las piernas.

En los niños no se deben olvidar las orejas, el cuello y los pies, que suelen quedar expuestos, por ejemplo cuando se sientan en la arena. Los hombres calvos no deben descuidar la cabeza.

3. Cuidado con el sudor y el agua

Si se está haciendo ejercicio o se pasa en el agua más de 20 minutos conviene volver a aplicar el protector, aun si es resistente al agua. Aunque la loción no se disuelva en agua, el sudor y el agua se llevan parte del protector de la piel.

4. Evitar exposiciones prolongadas

No por usar protección solar podemos estar al sol durante horas. Unos 15 minutos de exposición directa es lo recomendado. Incluso si se descansa un rato entre las exposiciones solares, los efectos nocivos se acumulan en la piel y con el tiempo pueden pasar factura.

5. Cuidado con la protección engañosa

Es importante recordar que ni la ropa ligera, ni el agua, ni las nubes oscuras protegen la piel, ya que los rayos del sol atraviesan todas estas barreras. El agua, al reflejarlos, puede incluso intensificarlos.

Si se hace ejercicio al aire libre o apetece salir a la montaña en verano, conviene buscar ropa que repela los rayos del sol. Varias marcas especializadas venden pantalones y camisas con protección solar.

6. Los ojos también sufren

Pueden utilizarse gafas de sol que protejan de rayos UVA y UVB; no solo se protegen los ojos sino también la piel alrededor de ellos, especialmente dada a arrugarse.

7. Usa maquillaje con protector

Se puede usar una crema hidratante facial con un factor de protección acorde con el fototipo personal y la estación del año. Tras la limpieza matutina se aplica la crema en la cara, el cuello y el escote, si se lleva al descubierto.

En caso de usar maquillaje, pueden buscarse productos que contengan un factor solar para aumentar la protección de la crema hidratante, nunca sustituirla.

Hay que proteger también las manos, los brazos y las piernas si van a estar expuestos.

Las manchas y la piel tensa y arrugada prematuramente por el sol envejecen tanto como las arrugas.

8. Prepara el bronceado desde dentro

Una dieta adecuada puede reforzar las defensas de la piel y ayudar a broncearla de manera homogénea.

Alimentos ricos en betacaroteno, como las zanahorias, pigmentan la piel desde dentro y la mantienen hidratada.

También conviene beber mucha agua y consumir ácidos grasos esenciales (a través del pescado azul, la nuez y el aceite de lino o borraja) y alimentos ricos en vitaminas del grupo E.

Tomar antioxidantes, en forma de suplementos o a través de alimentos ricos en ellos, como las bayas, ayuda a combatir los efectos de los radicales libres, que aumentan con la exposición solar.

Lecturas para cuidar la piel

  • Salvemos la piel; Dr. Francesc Grimalt y Dr. Ramon Grimalt. Ediciones Ceac
  • Tu piel joven y sana: Heike Kovács y Monika Preuk. Ed. Robinbook

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