Piel y cabello

¿Por qué son recomendables las almohadas de seda?

Dormir sobre una almohada de seda cuida la piel y el cabello durante la noche y se supone que actúa como una cura antienvejecimiento. Te explicamos lo que hay de cierto sobre sus beneficios.

claudicabncm
Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

Las fundas de seda para almohadas son una tendencia porque producen una serie de beneficios sobre la piel y el cabello. Quizá las ventajas no sean tantas como dicen algunos vendedores, pero vale la pena descubrir algunas de ellas.

Los beneficios de las almohadas de seda

¿Son hipoalergénicas?

La seda es un material natural producido por las orugas. La segregan para producir los capullos en los que se desarrollan sus larvas.

Su estructura, así como el valor del pH, son bastante similares a los de nuestra piel y cabello; esta es la principal ventaja y la razón de que las almohadas de seda se hayan convertido en una tendencia en el mundo de la belleza.

La seda no solo es hipoalergénica, también repele los ácaros del polvo, los mohos y las bacterias. Eso la hace muy apropiada para las personas alérgicas y asmáticas.

¿Reducen las arrugas?

La idea de que ayudan a combatir las arrugas se basa en el hecho de que la seda (a diferencia del algodón o el poliéster) es muy poco absorbente, por lo que no resta humedad a la piel.

Por otra parte, tampoco deja marcas en la cara, como hacen los pliegues de una funda de algodón.

Pero realmente parece un poco exagerado afirmar que previenen o reducen las arrugas en la piel. Para poder asegurarlo sería necesario realizar estudios a largo plazo y por ahora nadie los ha hecho.

Artículo relacionado

Fibras naturales para la salud

Ropa de casa: los 4 tejidos naturales más saludables

¿Evitan las puntas abiertas del cabello?

El algodón es un material más áspero que la seda, lo que inevitablemente significa que provoca mayor fricción con el cabello cuando se duerme sobre este tipo de material. Y como resultado, hace al cabello más propenso a las puntas abiertas.

Si se utiliza una almohada de seda, que tiene una estructura similar a nuestro cabello, la menor fricción entre el cuero cabelludo y la funda debería garantizar una menor rotura, enredo y encrespamiento del cabello.

Esto es posible gracias a la superficie lisa sobre la que el cabello se desliza. También se atribuye el mismo efecto a los lazos de seda para el cabello.

Es muy posible que las fibras muy finas de la seda resulten más suaves con el cabello que otros materiales. Sin embargo, cada persona y cabello es diferente, por lo que el efecto no es el mismo en todos los casos.

Para averiguarlo, solo se puede hacer una cosa y es probarlo. Quizás en tu caso la almohada de seda resulte ser una cura definitiva para las puntas abiertas y la rotura del cabello.

¿Son más cómodas?

La seda tiene un efecto aislante del calor y el frío, no se arruga y es permeable al aire. Esto las hace especialmente agradables al dormir, sobre todo en verano, ya que permite una buena circulación del aire.

Artículo relacionado

prendas lyocell

Lyocell, el tejido sostenible que se obtiene de la madera

Cómo limpiar correctamente las almohadas de seda

La seda es particularmente sensible a las altas temperaturas, por lo que es importante tener en cuenta los siguientes consejos a la hora de lavar:

Lavado en la lavadora

  • Puedes averiguar si tu almohada de seda es adecuada para la lavadora en la etiqueta de cuidada. También te mostrará la temperatura recomendada que se puede usar al lavarla.
  • No uses un detergente común, sino un detergente líquido suave para telas delicadas, como la seda. Este tipo de detergente funcione bien a bajas temperaturas.
  • Protege tu almohada de seda de otros tejidos que se lavan con ella colocándola en una red de malla fina con cremallera antes de cada lavado.
  • Utiliza un ciclo suave. Las lavadoras modernas tienen una función adicional para materiales sensibles como la seda.
  • Retira la humedad residual de las fundas después de lavarlas con una toalla limpia y seca.
  • Nunca coloques una almohada de seda en la secadora, ya que no soporta las altas temperaturas.

Lavado a mano

  • Llena un balde con agua tibia que no esté a más de 30 grados (también puedes usar el fregadero como alternativa).
  • Añade al agua un poco de detergente suave para tejidos delicados y distribúyelo bien con los dedos.
  • Remoja la almohada de seda en ella durante unos minutos y después sumérgela con movimientos suaves.
  • Reemplaza el agua sucia con agua fresca (tibia) y enjuaga bien la almohada de seda.
  • Saca la humedad de las fundas colocando una toalla limpia encima y presionando ligeramente.
  • Cuelga la almohada de seda en un tendedero en un lugar no soleado hasta que esté completamente seca.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?