Receta casera y natural

Cómo preparar un champú solido en casa para sanear el pelo

Marcela Burgos

Lavar el pelo con un champú sólido es una estupenda idea para recuperar el brillo del cabello y sanear el pelo. Se puede preparar en casa y, al no precisar envase y estar elaborado con productos naturales, es una opción muy ecológica y saludable.

Los numerosos factores a los que está expuesto el cabello, como la contaminación, las temperaturas extremas o la sequedad, obligan a tomarse más en serio su cuidado. Con una sencilla rutina de cuidado capilar y usando productos naturales que podemos elaborar en casa, podremos mantenerlo sano, brillante y sedoso de forma natural y simple.

Una limpieza correcta es el primer paso para tener un pelo sano.

Para tener un cabello fuerte, brillante y disciplinado es importante: lavarlo sin dañarlo ni alterar el pH, nutrirlo, estimular su crecimiento, cuidar los rizos si el cabello es rizado, dar volumen y grosor al cabello fino, equilibrar las raíces grasas y los extremos secos y fortificar el cabello. Para todo ello es buena idea utilizar un champú sólido (que puedes preparar en casa). Utilizar un jabón sólido te conviene porque:

  • Es una pastilla de jabón duradera, muy fácil de usar y ecológica, tanto por sus ingredientes como porque no precisa envase.
  • Es cómodo para llevar contigo en tus viajes y al ser natural no incluye ingredientes poco saludables que pueden dañar tu salud.
  • Proporciona una espuma cremosa y densa, deja el cabello brillante y sedoso, fácil de peinar.

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Qué se necesita para preparar un champú sólido

El champú es una combinación fluida y homogénea de agua (hidrolatos o infusiones) y un tensioactivo suave que aporta espuma y limpia. Si es natural, será respetuoso con la piel y con el medio ambiente.

  • Qué puedes agregarle. Los productos espumantes solo deben llevar ingredientes solubles en agua, como hidrolatos y aguas florales. Es indispensable añadir también un conservante, para evitar el desarrollo de microrganismos. Y puedes agregar hasta un 0,7% de fragancias y/o aceites esenciales liposolubles, porque el tensioactivo ayuda a solubilizarlos.
  • Proteínas de trigo. Son ideales para el champú, pues ayudan a reparar el cabello dañado.

Es necesario elegir en cada caso el activo, aceite esencial o aceite vegetal adecuado. Los más efectivos dependerán del uso que quieras dar a tus productos y las características de tu cabello.

  • Para nutrir. Deberás nutrir el cabello siempre que lo sientas seco. Elige para ello aceites vegetales y mantequillas. Los 5 más recomendables son el aceite de aguacate, la manteca de mango, el aceite de kukui o nuez de la India (Aleurites Moluccana), el de borraja y el de coco.
  • Para hidratar el pelo seco. Recomiendo especialmente el aceite de aguacate, la manteca de mango, el aceite de germen de trigo, el de coco y el de borraja.
  • Para estimular. Para favorecer el crecimiento y detener la caída del cabello aconsejo el aceite de macadamia, el de mostaza, el de coco, el de ricino y el de chaulmoogra.
  • Para fortalecer. Añade aceites esenciales como cedro del Atlas, Bahía de Santo Tomás, romero, salvia, pomelo o ciprés de Provenza.
  • Cómo usarlos. Puedes incorporar los aceites vegetales a un baño de aceite para el cuero cabelludo o para las puntas, a cremas, barras o mantecas de acondicionado, o a un sérum para puntas abiertas y secas.

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Receta de champú sólido de ortigas y proteínas de trigo

Este champú se elabora con SCI o Sodium cocoyl isethionate, un tensioactivo aniónico y suave derivado del aceite de coco. Agregarlo a las fórmulas de champús sólidos y barras de ducha las suaviza, mantiene un pH de 6 y les proporciona una espuma rica y cremosa, incluso en aguas duras.

Utiliza este champú para fortalecer y suavizar tu cabello. Tendrás producto para 80 lavados y se te guardará durante unos 6 meses. Si lo necesitas, puedes cambiar el aceite vegetal por uno de los que recomiendo para el tipo de cabello que tengas; lo mismo para el aceite esencial. La ortiga puede reemplazarse por salvia, romero o cola de caballo.

Ingredientes para 60 g:

  • 50 g de Sodium cocoyl isethionate o SCI
  • 3 g de aceite vegetal de coco
  • 6 g de infusión de ortiga o agua mineral
  • 60 gotas de proteínas de trigo
  • 20 gotas de aceite esencial de enebro

Preparación:

  1. Coloca el SCI junto con la infusión y el aceite de coco en un recipiente y ponlos al baño maría. Mientras se calientan, pisa y mezcla para obtener una textura de pasta.
  2. Retira del baño maría y agrega las proteínas de trigo y el aceite esencial de enebro. Mezcla bien.
  3. Pon la preparación en un molde de siliconas para jabones y lleva al congelador unos 15 minutos.
  4. Desmolda y deja orear 1 día antes de usar.

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