Cuidado piel

Higiene y cosmética natural

Cómo cuidar la piel con desequilibrios hormonales

Los productos sin disruptores endocrinos y con ingredientes vegetales permiten cuidar la piel, que sufre con los cambios del ciclo menstrual.

José Manuel Fernández

Algunas mujeres sufren alteraciones en la piel antes o después de la menstruación. Por ejemplo, pueden sufrir erupciones con pus en cara, cuello y escote. Esta alteración puede hacerse crónica, pero siempre es posible tratarla con medios naturales.

El ciclo hormonal afecta al estado de la piel

Es cierto que el ciclo menstrual se correlaciona con el estado de la piel. Tras la ovulación y hasta la menstruación produce más sebo. Eso puede provocar la proliferación de bacterias que, a su vez, produce infecciones de tipo foliculitis.

Por su parte, los métodos anticonceptivos, ya sean orales, o por anillo, mantienen elevados los niveles estrogénicos que hacen que disminuya la cantidad lipídica de la piel. Y existen casos de especial sensibilidad a la progesterona que hacen que con pequeños aumentos hormonales hagan aumentar la secreción sebácea.

En cuanto a la progesterona, esta, en principio, no se encuentra en los cosméticos. Sin embargo, en este caso se deben evitar las cremas que contengan placenta o derivados, ya que este órgano, implicado en el mantenimiento del embarazo en mamíferos, sí es rico en ella.

Busca cosméticos sin disruptores endocrinos

Los cosméticos que contienen disruptores –parabenos, filtros químicos, ftalatos, perfumes sintéticos y dietanolamina, entre otros– son siempre desaconsejables. Pueden producir cambios estructurales en las hormonas, alterando sus ciclos y haciendo que posean efectos impredecibles y peligrosos que pueden originar enfermedades.

Se deben evitar siempre, y más en el caso de este tipo de piel, con alta sensibilidad y elevados índices de grasa. Los cosméticos con certificación ecológica o natural son una garantía en este sentido.

Limpieza y cuidado de la piel

Deberías extremar el cuidado en la limpieza de la piel. Emplea un cosmético sin tensioactivos irritantes (un jabón de aceite vegetal con certificación natural o ecológica, por ejemplo) e incorpora la limpieza a la rutina matutina y nocturna, con especial atención a los días siguientes a la ovulación.

Tras ello convendría usar un tónico natural astringente, como hamamelis o agua de rosas.

Para hidratar y nutrir, podrías emplear una crema carente de derivados de aceites minerales que puedan obstruir el poro. Los aceites de almendra o jojoba son especialmente aconsejables.

Por último, la alimentación deberá ser lo más sana posible: sin alimentos precocinados, industriales ni fritos. En cualquier caso, debe incrementarse la ingesta de fruta y verdura.

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