Los geles de ducha y jabones corporales que se utilizan para limpiar la piel no necesariamente son adecuados para el cuidado de la sensible zona íntima tanto de mujeres como de hombres.

El valor del pH de la vagina es aproximadamente 4, más bajo que el del resto de la superficie de la piel (5,5), por lo que los jabones y lociones convencionales son demasiado alcalinos y pueden incluso deteriorar temporalmente el manto ácido protector natural.

La zona genital masculina también necesita un cuidado suave: los jabones y lociones habituales someten a la piel y las mucosas a un estrés innecesario.

¿Cuál es la mejor forma de limpiar y cuidar tu zona íntima?

La respuesta sencilla es normalmente sólo con agua. Para cuidar la piel seca, combatir las infecciones por hongos y equilibrar la flora vaginal alterada, existen remedios naturales adicionales que pueden usarse como apoyo.

La autolimpieza del propio cuerpo

En siglos pasados, a menudo los problemas en la zona íntima se debían a una mala higiene, que provocaba infecciones y molestias en la zona genital, especialmente en las mujeres.

Hoy en día la gente tiende a excederse con higiene. El cuerpo dispone de un sistema de autolimpieza que funciona bastante bien: las bacterias y los hongos que causan enfermedades no pueden sobrevivir en el ambiente ácido de la vagina y las secreciones vaginales transportan al exterior los patógenos. Los residuos en la zona íntima externa se pueden eliminar lavándolos con agua todos los díaa; normalmente no es necesario nada más.

Si se modifica el valor del pH natural, por ejemplo lavando con jabón alcalino, a los patógenos les resulta más fácil proliferar. El resultado es picazón, secreción y un olor desagradable, lo que incita a limpiarse aún más intensamente, creándose un círculo vicioso. Los cuidados naturales, por el contrario, apoyan los procesos propios del cuerpo.

higiene masculina

En los hombres, también se acumulan debajo del prepucio residuos de secreciones de la próstata, células muertas de la piel y hormonas sexuales, una mezcla que se denomina esmegma y que puede provocar inflamación e incluso podría favorecer el cáncer genital. Para la limpieza del esmegma, es suficiente el lavado diario con agua.  

Cuidado natural para la zona íntima

  • En las mujeres que sufren de piel seca, nadan a menudo en agua clorada o toman antibióticos, la flora vaginal puede cambiar, debilitando la barrera protectora contra los patógenos.
  • Los tampones, que también pueden alterar el equilibrio natural, pueden sustituirse por alternativas de higiene menstrual más tolerables y respetuosas con el medio ambiente, como la copa menstrual.
  • El aceite de coco se puede utilizar complementariamente contra las enfermedades fúngicas, tanto interna como externamente. Tomar una cucharada de aceite de coco al día puede prevenir e incluso combatir las infecciones vaginales por hongos. Cuando se aplica en la zona íntima externa, el aceite de coco asegura una piel flexible y también ofrece un cierto nivel de protección contra las enfermedades fúngicas.
  • La piel sensible requiere cuidados especiales, especialmente después de un afeitado íntimo. Se recomiendan aceites vegetales como el aceite de jojoba, aceite de sésamo o aceite de almendras, entre otros, cuya composición se acerca más a la de los lípidos naturales de la piel que las grasas de origen mineral que a menudo se encuentran en los productos convencionales. 

Ayudas para la higiene íntima

  • Lávate con las manos, previamente higienizadas. La típica toalla pequeña puede convertirse rápidamente en portadora de bacterias y causar infecciones. Si prefieres usar una, es importante cambiarlas diariamente y lavarlas a 60 °C.
  • Las toallitas especiales para el cuidado íntimo no son necesarias ni recomendables. Los perfumes y los aditivos provocan ocasionalmente reacciones alérgicas y sequedad y picazón en la piel.
  • Las duchas vaginales son completamente contraproducentes porque de esta manera pueden introducirse en la vagina gérmenes que, de otro modo, se eliminarían de forma natural.
  • Si la flora íntima natural está debilitada, se puede ayudar a colonizarla con bacterias saludables del ácido láctico. A veces se aconseja a las mujeres que se inserten un tampón humedecido en yogur. Sin embargo, es mejor promover la salud de la piel desde dentro hacia afuera y comer alimentos que contengan diversas bacterias del ácido láctico, como chucrut, miso, tempeh, kombucha y otros alimentos fermentados. Las cápsulas con bacterias del ácido láctico diseñadas específicamente para la flora vaginal y los intestinos también pueden resultar útiles para problemas a largo plazo.

Consejos para mantener la zona íntima limpia y saludable

Los siguientes comportamientos también ayudan a mantener la zona íntima limpia y saludable:

  • Utiliza ropa interior de algodón transpirable, cámbiala diariamente y lávala a 60°C. La ropa interior sintética apenas permite el intercambio de aire y, por tanto, no se recomienda.
  • Evita los protectores diarios (salvaslips) recubiertos de plástico y la ropa demasiado ajustada. La falta de ventilación y la acumulación de calor pueden tener un impacto negativo en las zonas íntimas tanto de mujeres como de hombres.
  • Cambia los tampones o vacía y lava la copa menstrual varias veces al día para evitar que las bacterias se multipliquen.
  • Límpiate siempre de delante hacia atrás después de defecar para evitar la transferencia de bacterias intestinales.