vitaminas

Activa tus células

Nutricosmética: nuestra piel también necesita vitaminas

La cosmética natural es rica en estas sustancias gracias a sus extractos de frutas y aceites puros.

Cristina Fernández

La piel es uno de los órganos vivos más vulnerables del cuerpo. Algunos factores como la contaminación, el clima o el estrés repercuten directamente en su apariencia. Las vitaminas son grandes aliadas para mantenerla tersa y suave, y también son imprescindibles para su salud, puesto que el organismo no puede generarlas.

A través de las vitaminas de los cosméticos naturales y las que se almacenan en el cuerpo se favorece la activación celular y la síntesis de colágeno o de la elastina. Además, también se ayuda a combatir la radiación solar, los radicales libres y el estrés dérmico.

Una piel sin elasticidad es una piel que envejece prematuramente

Cuando las funciones de la piel empiezan a ralentizarse por la edad las vitaminas de la cosmética natural recargan de energía las células cutáneas y les ayudan a recuperar su vitalidad.

Las vitaminas de las cremas para pieles a partir de los 30 años no suelen ser añadidas, sino que están presentes de forma natural en los extractos de frutas y en los aceites (argán, onagra...) que incorporan.

1. La vitamina A: activo antiarrugas

La vitamina A (retinol) es uno de los mejores activos antiarrugas. Actúa como un antioxidante natural y es uno de los principales ingredientes cosméticos del cuidado facial. Ayuda a la creación de tejido conjuntivo, necesario para la salud de la piel.

También aumenta la renovación celular de la epidermis y favorece la formación de colágeno y elastina, que frenan la progresión de las arrugas. Como se destruye con facilidad se suele emplear incorporada en liposomas.

2. Las vitaminas del grupo B: aumentan la elasticidad

Las vitaminas del grupo B favorecen la elasticidad de la piel y estimulan la circulación celular, lo que ayuda a lucir un buen color de piel. Además, revitalizan el metabolismo cutáneo. El resultado es una piel más tersa.

Las más utilizadas son:

  • La vitamina B5, que es hidratante y repara la barrera de la piel.
  • La vitamina B3, que protege y prepara la piel para tomar el sol.
  • La vitamina B6, que actúa eficazmente frente a la piel desvitalizada y con arrugas.

3.­ La vitamina C: luz en el rostro

Sin embargo, para llenar el rostro de luz y olvidarse de una piel apagada y desvitalizada, la vitamina C es la mejor aliada.

Indispensable para la formación del colágeno, la vitamina C aporta un efecto hidratante y es un excelente activo antienvejecimiento porque destruye los radicales libres. Es antioxidante y regenerante. En las cremas y otros productos cosméticos se asocia a las vitaminas A y E.

4. Vitamina E: cuidado facial

La vitamina E (tocoferol) es uno de los antirradicales más utilizados y una de las más aconsejables para el cuidado facial.

Ayuda a retrasar el envejecimiento cutáneo y a mejorar problemas de la piel como las manchas, gracias a su efecto antioxidante y a su capacidad para apoyar de forma natural la formación de fibras elásticas.

Es vital para regenerar cicatrices y fortalecer las defensas de la piel y suele incorporarse a fotoprotectores y cremas antiedad.

Dieta equilibrada

Asimismo, es necesario mantener una dieta equilibrada, basada en alimentos frescos de temporada, cereales integrales y legumbres que aporten las vitaminas suficientes para nutrir la piel desde dentro.

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