Protección solar natural

7 consejos para proteger la piel de los más pequeños del sol

Una buena protección solar es particularmente importante en el caso de los bebés y los niños. La cantidad de radiación ultravioleta que reciben determina el riesgo de cáncer de piel en el futuro.

claudicabncm
Claudina Navarro Walter

Fisioterapeuta y periodista

La piel de los bebés y los niños es muy sensible y, por lo tanto, debe exponerse a la menor cantidad de sol directo posible. Y si en algún momento se exponen al sol, entonces debe ser siempre con la suficiente protección solar.

Consejos para que los niños no se quemen con el sol

Los siguientes siete consejos aseguran que los niños puedan disfrutar del verano al aire libre:

1. Protección solar para bebés, ¡hay que alejarlos del sol!

La clara recomendación de dermatólogos y pediatras es no exponer en absoluto a los bebés a la luz solar directa. La forma más sencilla de hacerlo es colocando una sombrilla o una capota con un factor de protección UV 50 o superior al cochecito o la cuna del bebé.

Cuando el niño gatea los padres pueden recurrir a los sombreros con visera y protección de la nuca (existen prendas con protección UV) y a la ropa larga y aireada.

Artículo relacionado

Mujer poniéndose crema solar

¿Se puede usar la crema solar de un año para otro?

2. No sobrestimes las nubes

Las nubes no nos protegen tanto como parece. Aunque el cielo esté gris, entre abril y septiembre la radiación solar ultravioleta puede traspasar las nubes y puede provocar quemaduras en la piel desprotegida.

Existen aplicaciones para teléfono móvil que informan del índice de radiación ultavioleta en el momento en nuestra ubicación.

A partir del índice UV3, se recomienda tomar medidas de protección frente al sol y evitarlo en las horas centrales del día.

3. La sombra es la mejor protección solar

Se pueden disponer sombrillas, carpas y parasoles sobre las piscinas y los areneros infantiles para que jueguen tranquilos.

Sin embargo, a partir del índice UV8, incluso los parasoles son insuficientes. Es mejor permanecer con los niños bajo techo entre las 11 y las 15 h.

Artículo relacionado

Protegerse del sol

Piel al sol, ¡sin riesgos!

Cuando pensamos en protección solemos hacer referencia a las cremas, pero cubrir el cuerpo es mucho más eficaz. Es recomendable la ropa de tejidos naturales, manga larga y bien holgada.

La ropa que incorpora protección contra los rayos UV es muy aconsejable para bañarse en el mar o la piscina. Hay que recordar que las cremas para la piel se disuelven en el agua, donde se convierten en un problema para la flora y la fauna marina.

Las gorras y los sombreros también deben ser ajustados y ofrecer protección para la frente, las orejas y el cuello. Las sandalias deben cubrir la parte posterior del pie si es posible.

4. Cremas de protección solar para bebés y niños

Los niños solo pueden permanecer al sol sin protección a primerísima hora de la mañana o última de la tarde. A partir de las 10 de la mañana, el sol ya es peligroso. Se estima que un niño con piel clara y cabello rubio se puede quemar con solo 12 minutos de exposición.

Para los niños de nuestras latitudes, los padres deben usar cremas solares con un factor de protección solar alto o muy alto a ser posible 50 o 50+.

No tiene por qué ser un protector solar especial para niños, la familia también puede compartir un buen protector solar.

Artículo relacionado

crema solar protectora natural

Protégete del sol de forma efectiva (y sin tóxicos)

¿Qué es un buen protector solar? Son preferibles las cremas con filtros físicos (minerales) en lugar de químicos. Además el resto de ingredientes debería ser lo más naturales posibles. Las cremas que reúnen estas condiciones se encuentran entre las que poseen alguna certificación natural o ecológica, como Ecocert, Cosmos, BDIH, Vida Sana, etc.

5. Las gafas de sol para niños son buena idea

Debido a que demasiada radiación UV también es un factor de riesgo de enfermedades oculares como cataratas, los oftalmólogos y pediatras también recomiendan las gafas de sol para los niños.

Hay que tener en cuenta que los cristales deben ser lo suficientemente grandes y tener una forma que permita que entre la menor cantidad de luz posible por los lados.

Lo mejor es preguntarle al óptico sobre la protección UV400. Por cierto, el óptico puede medir fácilmente la protección de las gafas de sol que tengas y ver si son adecuadas.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?