Cómo se usan las rosas en la cosmética natural

Las propiedades de los pétalos de rosa, así como su fino perfume, han convertido a esta flor en un ingrediente básico de la cosmética natural y la aromaterapia.

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Más allá de la fragilidad de sus pétalos, de la delicadeza con que se despliegan y del contrapunto de su tallo cargado de espinas hirientes, la rosa cautiva sobre todo por su perfume, un olor sutil que los perfumistas describen como "rico, intenso, dulce, floral y algo especiado", hoy presente en la mayoría de perfumes y también en muchos cosméticos.

Para los expertos hay una cualidad esencialmente femenina en la fragancia de las rosas, que explicaría su uso histórico como afrodisiaco.

Por qué huelen bien las rosas

En términos químicos, resulta algo complejo de definir. Se han llegado a identificar en el aceite de rosas unas 300 moléculas aromáticas.

Entre ellas, la que se encuentra en mayor proporción es el citronellol, pero desde los años setenta se sabe que, sin embargo, son algunos de sus componentes menores los que contribuyen de manera más significativa a su olor, por ejemplo las damascenonas, las damasconas o el óxido de rosa.

Tipos de rosa que se usan en los cosméticos

Lo que hoy se reconoce como esencia de rosas es el perfume de dos especies de plantas de la familia de las rosáceas que raramente se tiene oportunidad de ver, pues son distintas a las que se cultivan con fines ornamentales. Veámoslas:

La rosa de Provenza

Por una parte, está la rosa centifolia, cuyo nombre proviene de los cien pétalos que se creía que tenía. Se cultiva principalmente en la región francesa de Grasse, de larga tradición perfumista, aunque también en el sur de Marruecos.

"Se trata de una planta de 2,5 metros de altura, con gran cantidad de flores de color púrpura rosado", explica María Fernández de Gorostiza,directora científica en España de los laboratorios biológicos Sanoflore, con sede en la Provenza.

A la rosa centiflora también se la conoce como rosa de mayo, rosa de Provenza o rosal romano.

El aceite esencial extraído de la rosa centifolia es muy similar al de la damascena, tiene las mismas propiedades, pero la centifolia es una flor mucho más frágil y no se puede destilar con calor porque se oxidaría. El aceite se ha de obtener de los pétalos por extracción.

La rosa búlgara

La rosa damascena, en cambio, es un arbusto espinoso con flores rosas y blanquecinas que crece en el corazón de Bulgaria, cuna histórica de la esencia de rosas.

Traída a Bulgaria en tiempos de la dominación otomana, la rosa llegó de Persia (el nombre de damascena deriva del de Damasco). También se la conoce como rosa de Alejandría.

Debido a las condiciones climáticas y del terreno, el aceite de rosas búlgaro es de una calidad extraordinaria, sobre todo el que se obtiene en el valle de las Rosas de Kazanlak, en el centro del país, donde se cultivan centenares de hectáreas de rosales.

La producción búlgara se exporta casi por completo a los mejores perfumistas del mundo y a un precio muy elevado. Para obtenerla se requieren muchos pétalos y mucha energía: cada año, a finales de mayo y durante unas tres semanas, los recolectores de flores recorren los campos de rosas desde el alba hasta el mediodía recogiendo rosas frescas en el mejor momento en el que se puede capturar su esencia, antes de que el calor empiece a evaporarla.

Se necesitan 4.000 kilos de pétalos, lo que corresponde a dos vagones de tren, para obtener un litro del preciado aceite esencial de rosas.

Sin embargo, como la verdadera esencia de rosas búlgara es un lujo al alcance de pocos, y su producción, al fin y al cabo, también forzosamente limitada, otros países se han convertido en grandes productores de rosas damascenas, principalmente Turquía.

En la región de Isparta, en la época de floración de las rosas, carretas tiradas por asnos, furgonetas y camiones cargan toneladas de pétalos que llevan a los alambiques y extractores.

También Irán, país del que es originaria esta especie y con gran tradición en su cultivo, recolecta rosas en la provincia de Kashan y ahora en la de Kerman, a 2.500 m de altura.

De hecho, en las tiendas y supermercados de Teherán y otras ciudades iraníes, como en Turquía, es común ver botellas de agua de rosas a la venta como bebidas refrescantes.

Por último, la damascena se cultiva también en el valle de Dadés, al sur de Marruecos.

¿Cómo se extrae el aceite de rosas?

Existen tres métodos distintos para extraer el aceite esencial de rosa:

Por destilación

Para preservar las propiedades activas de las rosas se utiliza un método de destilación ancestral por vapor de agua, una contribución fundamental de los árabes en la Edad Media que abrió la puerta a la perfumería moderna. El proceso permite liberar las moléculas aromáticas de los pétalos sin alterarlas.

"Las flores se recolectan -explica María Fernández de Gorostiza-y los pétalos se introducen en un alambique. Se hace pasar vapor de agua, que se carga de todas las sustancias activas.

La mezcla de aceite y vapor se condensa en el serpentín del alambique y se recoge en un esenciero o vaso de decantación. La separación entre el agua y la esencia se produce de forma automática por la diferencia de densidad de los dos fluidos. El aceite esencial de rosa es la parte oleosa del pétalo y el agua floral de rosa, el vapor de agua cargado con moléculas hidrosolubles de la rosa."

Por extracción por disolvente volátil

Este otro método consiste en tratar la materia prima en un extractor por medio de un solvente volátil como el hexano o etanol. El rendimiento es a menudo superior al de la destilación.

Enfleurage

Un tercer procedimiento de obtención de la esencia de rosa a través de los pétalos es el llamado "enfleurage".

Se disponen los pétalos de rosa en una base oleosa (normalmente grasas animales) y poco a poco el aceite esencial va pasando a la fase oleosa por solubilidad.

Se trata de un proceso costoso y complicado, lleva mucho tiempo.

Usos de las rosas en cosmética

  • Agua de rosas. El agua de rosas resulta astringente, tónica y depurativa, lo que permite a la piel recuperar su luminosidad. Se aplica a diario mañana y noche, después de la limpieza de la piel. También aumenta la fijación del maquillaje. Cargada de principios activos, puede sustituir al agua en los productos de belleza. La esencia de rosa sintetizada en laboratorio se emplea a menudo para perfumar los productos.
  • Aceite esencial de rosa. En cosmética raramente se emplea el aceite esencial de rosa, demasiado caro, pero su perfume se desarrolla a partir de moléculas olfativas naturales como el citronellol o el geraniol. Pero si el aceite esencial de rosa es puro, la sustancia es 100% activa y aporta su eficacia a la crema, favoreciendo la regeneración de la piel. El aceite esencial puro, muy caro, se usa en pequeñas cantidades (para tratamientos faciales 5 o 6 gotas diluidas en una cucharadita de aceite portador). Relaja, regenera y se considera afrodisiaco.
  • Aceite de rosa mosqueta. También se emplea mucho en cosmética el aceite de rosa mosqueta, extraído de las semillas de un arbusto silvestre de la familia de las rosáceas y rico en ácidos grasos esenciales.

Cómo se consiguió el olor a rosa en el laboratorio

Aunque los productos naturales tradicionales no pueden faltar en los perfumes de calidad, hoy todas las fragancias incluyen un porcentaje mayoritario de componentes sintéticos. Se considera que no compiten con las materias primas naturales sino que las complementan.

"Lo que se hace en muchos casos -continúa Fernández de Gorostiza-es sintetizar en el laboratorio el aroma a rosa combinando moléculas químicas presentes en otros aceites esenciales".

Se trata de una opción habitual porque la producción de aceite esencial natural no puede responder a la demanda mundial y porque el precio resulta así mucho más razonable.

La síntesis orgánica, que revolucionó la perfumería a finales del siglo XIX, permite en efecto preparar olores equivalentes a los naturales a partir de componentes distintos, también naturales.

  1. En 1903, Bouveault y Blanc consiguieron la síntesis del alcohol feniletílico, de empleo casi universal desde su aparición para dar una nota rosada a los perfumes.
  2. En 1957 la firma Firmenich descubrió en Ginebra el óxido de rosa, un componente del aceite esencial del geranio que permite reconstituir la nota de la rosa en muchos perfumes.
  3. En 1970 y 1980 se aislaron en el aceite esencial de rosa búlgara las damasconas y damascenonas, que contribuyeron al éxito de perfumes como "Paris", de Yves Saint Laurent.

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