Efecto terapéutico

14 formas de aprovechar los beneficios de la naturaleza este verano

Dr. Ramón Roselló (médico y acupuntor)

Con el buen tiempo la naturaleza ofrece un auténtico balneario al aire libre. Aprovecha todo su poder terapéutico con estas propuestas.

Una vida larga y saludable no es una casualidad. Comienza con unos buenos genes, nadie lo pone en duda, pero también depende de unos hábitos salutíferos. Diversos estudios demuestran que podemos disfrutar de mayor calidad de vida si adoptamos un estilo de vida adecuado.

Y la fórmula para ello es más sencilla de lo que podríamos pensar. El verano va anunciándose y tomando cuerpo en el paisaje, quizá también en nosotros. Empezamos a saborear los largos atardeceres con amigos, las infusiones frescas con zumo de limón y las incursiones por senderos verdes.

Con el aumento del calor y la luz es más fácil relacionarse con la naturaleza y de ese diálogo surgen ciertos elementos que nos pueden revitalizar: días largos, noches cortas, aromas suaves… Los sabrosos alimentos de temporada despiertan y estimulan la vitalidad, muy especialmente la de la piel.

Los antioxidantes naturales son nuestros aliados: el betacaroteno de la zanahoria o el albaricoque, el licopeno del tomate, el ácido cítrico del limón o las antocianinas de las cerezas nutren las células a la vez que las protegen frente a determinadas enfermedades degenerativas. La naturaleza derrocha energía por todos los costados y ayuda a reactivar nuestra circulación sanguínea. Claro que la salud física y la espiritual van de la mano. De poco sirve seguir determinada dieta si nos despreocupamos de suavizar un carácter gruñón.

Las emociones están en esta época del año más a flor de piel. Si las observamos y les permitimos que se expresen con mayor libertad, podrán darle un matiz nuevo a nuestra existencia. Todo ayuda: la naturaleza es un balneario en sí misma y en ella encontramos numerosos elementos que nos pueden ayudar a ganar salud física y mental. Veamos algunos de ellos.

Date un baño de arcilla

La arcilla aplicada sobre la piel es una de las prácticas dermatológicas más suavizantes que existen. Limpia los poros, absorbe toxinas, es cicatrizante y mejora trastornos como el acné o la dermatitis seborreica. Además tiene otras propiedades, pues alivia el dolor articular de las artrosis, elimina el pie de atleta y mejora la psoriasis.

En verano la aplicación de arcilla para los dolores articulares puede hacerse al aire libre, aunque en invierno es mejor realizarla en caliente, dentro de casa. La arcilla puede tener una procedencia natural, tomándola de la naturaleza, o bien adquirirse en una tienda.

En el primer caso hay que tener la precaución de tomar solo arcillas de arroyos o charcas de agua limpia (si presentan un ligero olor desagradable no hay que utilizarlas):

  1. Se toma la arcilla con las manos y se amasa con agua hasta que adquiera la consistencia de una pasta. La mezcla no debe quedar ni muy líquida ni tan espesa que no se pueda extender.
  2. A continuación se esparce por todo el cuerpo, llegando bien a todos los rincones y con cuidado de que no entre en los ojos.
  3. Después de aplicarla sobre la piel, el sol se encarga de secarla, mientras ella va haciendo su efecto.
  4. Una vez seca –dejarla más de dos horas podría resultar agresivo para la piel–, se elimina bañándose en el río o en el mar y se disfruta de la agradable sensación de piel fina que deja.

En caso de ducharse en casa, hay que tener la precaución de colocar una tela en el desagüe para no obstruirlo.

Artículo relacionado

terapia arcilla

Los poderes curativos de la arcilla

Abraza un árbol y aprovecha su energía

Abrazar un árbol puede ser una experiencia muy reconfortante y revitalizadora. Con calma y los ojos cerrados, puedes abrazarlo directamente para sentir su fuerza, o bien pegar tu espalda a él, de pie o sentado, y sentir cómo se fusionan su energía y la tuya.

Seguidamente, puedes realizar estiramientos aprovechando el apoyo que te da el tronco, especialmente bueno para estirar los músculos isquio-crurales de la zona posterior de las piernas.

  1. De pie, frente al árbol, flexiona el cuerpo por la cadera hacia delante y, formando un ángulo recto con el cuerpo, sujétate con las manos al tronco del árbol.
  2. Observa cómo se estira la parte posterior de las piernas y respira con profundidad mientras la relajas mentalmente los músculos.
  3. Mientras los estiras agradece el oxígeno que los árboles entregan pacientemente al a atmósfera, gracias a la acción del sol, y que ahora estás llevando a tus células.

Si la ocasión lo permite, puedes relajarte unos momentos y abrazar a una persona, con similar sinceridad, entrega y sensibilidad.

Artículo relacionado

efecto-abrazos-felicidad-oxitocina

Abrazar para ser felices

Haz la cura de sirope de arce y limón

Antes de que el calor apriete de verdad, puedes iniciar una cura depurativa. Stanley Burroughs, pionero de las prácticas naturistas en Estados Unidos, ideó una cura depurativa denominada master cleanser, hoy conocida como la cura de sirope de arce y jugo de limón.

Esta dieta desintoxicante consiste en tomar solamente la limonada que propuso:

  1. Prepara 2 cucharadas de zumo de limón, 2 de jarabe de arce y una pizca de cayena (pimentón picante en polvo) por cada vaso de agua (unos 250 ml).
  2. Mezcla y toma todos los vasos de esta limonada que quieras, pero con un mínimo de 6 vasos diarios.

Este ayuno, que Burroughs explicó en su libro The master cleanser en 1950 (traducido al castellano por Ed. Obelisco: La dieta de sirope de arce y zumo de limón), es sumamente fácil de llevar a cabo y proporciona mucha energía durante el proceso de limpieza, que suele durar entre 3 y 10 días.

Es importante mantener los intestinos en movimiento: una cucharada dos veces al día de aceite de oliva o una suave infusión laxante pueden resolver un estreñimiento ocasional. Si aparece mal sabor de boca se puede saborear alguna hoja de menta para suavizarlo.

Recoge plantas medicinales

Muchas plantas medicinales están a punto de ser recogidas. El hipérico, la melisa, la fumaria, el tomillo, la manzanilla… no pueden faltar en el botiquín. Tómalas con delicadeza, sécalas protegidas del sol y guárdalas en tarros en un ambiente seco.

Con las flores del hipérico puedes preparar un aceite para uso externo:

  1. Coloca 100 gramos de flores secas en una botella de vidrio con un litro de un buen aceite (de almendras dulces, germen de trigouoliva).
  2. Macera la mezcla al sol y al sereno durante 40 días y cuélala, exprimiendo un poco las flores para que desprendan bien sus principios activos.

Este maravilloso aceite de color rojizo limpia y cicatriza las heridas, alivia quemaduras y golpes y cura las dolorosas grietas de la piel seca (dedos, talones).

Artículo relacionado

Cocinar plantas silvestres

¡Las plantas que crecen en los caminos también se comen!

Haz una postura invertida de yoga y observa qué ocurre

Aunque no llegues a tocarte los pies, has de saber llegar al corazón de todos. Para eso también sirve el yoga, porque flexibilizar el cuerpo templa también el carácter. Da la vuelta al mundo: colócate boca abajo en una postura invertida, y, por un momento, contempla las cosas que pasan a tu alrededor.

  1. Puedes practicar sirshasana, la postura sobre la cabeza, o bien padahastasana, la postura de pie sobre las manos (de pie, inclínate hacia delante, con los pies separados, hasta que las palmas de las manos toquen el suelo).
  2. Observa: las personas, cuando caminamos, vistas al revés,parecemos más primates que vistas del derecho, porque caminamos con el eje del cuerpo demasiado desplazado hacia adelante.
  3. Ahora cierra los ojos y observa cómo vas dirigiendo la sangre hacia las diferentes zonas del cuerpo gracias a la ley de la gravedad.

La mente es movida por la respiración, igual que un caballo tira de un carro, de manera que controlar la respiración durante una sesión de yoga es un modo de calmar la mente.

Artículo relacionado

Dos horas de contacto con la naturaleza mejoran salud

Dos horas de naturaleza por semana mejoran tu salud

Toma un baño de aire

Aprovecha un fin de semana que estés en la naturaleza para desnudarte y tomar un baño de aire puro. Los baños de aire activan la circulación de la piel al ponerla en contacto con el aire, el sol y la agradable frescura exterior.

  1. Despréndete de tu ropa, pasea descalzo y entrégate al descanso completamente zambullido en este aire limpio.
  2. Con la tranquilidad de que no vas a pasar frío en esta época del año, deja que los pulmones envíen este aire sano hasta el último rincón de tu piel.

Además de los beneficios emocionales de sentirte uno con la naturaleza, los baños de aire combinados con los paseos revitalizan la piel y el sistema cardiocirculatorio gracias al a acción conjunta de la oxigenación, el andar y el masaje en las plantas de los pies.

Artículo relacionado

Jordi Pigem

"Nos hemos aislado de la naturaleza y pagamos un precio caro por ello"

Utiliza aceites esenciales y mete la naturaleza en casa

Además de salir a la naturaleza, se puede disfrutar de ella en casa empleando aceites esenciales y aprovechando sus beneficios para la salud. En tan solo unas gotas condensan las propiedades y el secreto de cada planta.

Los aceites esenciales pueden ayudarte a relajarte y dormir mejor o curar dolencias comunes como resfriados, dolor articular, enfermedades de la piel, celulitis, hemorroides, etc. Su uso es muy sencillo, aunque puede haber varios útiles para una misma indicación.

Para utilizarlos en masajes terapéuticos tienes varias opciones:

Diluirlos en un aceite base: puedes utilizar, por ejemplo, aceite de almendras dulces o germen de trigo. El número de gotas necesarias se obtiene dividiendo la cantidad de aceite base en mililitros por dos. Para 60 ml de aceite base, por ejemplo, se añaden 30 gotas de esencia. Para el masaje facial dividiremos por 4.

  • En forma de baño: para ello hay que emulsionar entre 8 y 10 gotas de aceite esencial en un vaso con lecitina de soja para añadirlo al baño.
  • En forma de vaporización: basta añadir 3 o 4 gotas al receptáculo del vaporizador o humidificador.
  • En aplicación local directa: se echan 1 o 2 gotas sobre la zona que se quiere tratar. Hazlo solo si estás seguro de que no es un aceite irritante para la piel, pues al ser tan concentrados algunos aceites esenciales no se aconseja aplicarlos directamente.
  • En enjuagues: 1 o 2 gotas en un vaso de agua caliente.

En caso de embarazo, lactancia o epilepsia, consúltese al médico antes de utilizar un aceite esencial. Estos son algunos de los aceites esenciales más populares y sus indicaciones:

  • Romero: hipotensión arterial, reumatismo, migrañas, vértigo.
  • Salvia: sudoración (manos, pies,axilas), celulitis, dismenorrea, sofocos menopausia.
  • Árbol del té: verrugas,herpes, pie de atleta, aftas bucales, flemones, candidiasis, hemorroides.
  • Eucalipto: afecciones broncopulmonares, antiséptico ambiental.
  • Lavanda: quemaduras, heridas, migraña, insomnio, acné, picaduras, lumbalgia.
  • Albahaca: gingivitis, flacidez (vientre, pecho), fiebre, espasmos gastrointestinales.
  • Geranio: hemorragias, menopausia, drenaje linfático, dermatitis seborreica, repelente.
  • Limón: herpes, seborrea, encías sangrantes, verrugas, varices, micosis.

Artículo relacionado

aromaterapia

Aromaterapia para tratar las infecciones

Masajea un caballo

Sí, has leído bien: un caballo. Encuentra un caballo con el que sintonices (de un amigo, de una hípica…), dale unas zanahorias o unas manzanas y deja que te acepte. Te olerá las manos primero: lleva un tiempo, ellos no tienen prisa. Tócalo con suavidad y firmeza al mismo tiempo, pues si lo acaricias como a un perro o un gato, tus dedos le harán cosquillas y no le gustará.

Has de hacerlo con toda la mano plana sobre su cuerpo. Muchas técnicas de masaje a caballos tienen nombre francés, ya que fueron ellos los primeros en traducir unos manuscritos chinos de hace tres mil años (pétrissage, tapotement, effleurage…). Pero no necesitas ser un experto para hacerlo. Intenta descubrir la disposición de sus músculos, masajeando a favor de la dirección de su pelo y descubrirás la increíble sensibilidad, y entrega de amistad, de estos colegas grandullones con las miradas que te dirigen.

Lleva la huerta a tu cocina: germina tus semillas

La buena temperatura de primavera y verano permite germinar más fácilmente los saludables brotes de germinados. Todas las semillas germinan, pero las más utilizadas en la cocina son las de alfalfa, judía mungo, mostaza, rábano, guisante o cebolla.

  1. Dispón un puñado de ellas en un tarro grande de cristal y cúbrelas con una cantidad de agua tres o cuatro veces superior; tápalas con una tela y tenlas en remojo durante toda la noche.
  2. Luego lávalas y enjuágalas tres veces al día (han de estar siempre húmedas), hasta que los brotes tengan una longitud de 1 o 2 centímetros.
  3. Uno o dos días antes de consumirlas, colócalas cerca de la luz natural para que se enriquezcan con el verdor de la clorofila.

Mientras germina, la semilla aumenta su proporción de vitaminas, que se generan en el proceso, al tiempo que se descompone el almidón en hidratos de carbono más simples, tal como sucede con la cocción.

En ensalada las semillas germinadas resultan especialmente deliciosas, con la ventaja de que se toman crudas e incluso siguen creciendo en el plato. Las de trigo son ricas en vitaminas B y C, magnesio y fósforo; las de lenteja aportan hierro, zinc y manganeso; las de garbanzo aportan proteínas, fósforo, calcio y hierro. Lo ideal es cultivar tres o cuatro variedades y mezclarlas.

Pon tu espacio en armonía con la naturaleza

El feng-shui es una especialidad ancestral oriental dedicada a armonizar la energía del medio en el que vivimos con el propósito de favorecer la salud, el bienestar, las relaciones afectivas, la creatividad y el autoconocimiento.

La naturaleza se armoniza por sí misma, nosotros solo aprendemos de ella. En ella escasean las líneas rectas, y en cambio está repleta de sinuosidades y de formas evocadoras del juego cósmico. Observa que el mundo material tiene su contraparte en la energía, y viceversa, y que la energía que fluye en el universo es la misma que está ante tus ojos y en el interior de tu cuerpo. El cuerpo sutil posee rutas internas, conocidas como canales o meridianos, con puntos de interconexión, accesibles con reflejoterapia, shiatsu o acupuntura.

Gran parte del trabajo terapéutico está destinado a restablecer el vínculo de la energía que fluye entre nosotros y el universo. Y después de sintonizar con ese vínculo en la naturaleza, podemos aplicar las conclusiones en casa al disponer el escritorio, colgar una imagen en la pared o incluso emplazar la cama en un lugar más armónico.

Atiende a tus ojos

El tratak es un ejercicio clásico de yoga que consiste en fijar la mirada en un punto y dejarla inmóvil. El objeto puede ser una pequeña piedra, la luz de una vela, un punto en un papel o cualquier otro que nos resulte atractivo.

Este ejercicio mejora la visión y, combinado con ejercicios de mover circularmente los ojos (a favor y en contra de las agujas del reloj), fortalece los músculos perioculares y calma el dolorocular por cansancio. También puede hacerse a la salida y puesta del sol, pero con la precaución de realizarlo de forma muy progresiva, es decir, durante unos breves instantes primero, para ir aumentando el tiempo de forma muy paulatina en los días sucesivos.

Toma las riendas de tu salud

En el trasfondo de una sanación siempre encontramos la aceptación, la gratitud y el entendimiento. Hay casi tantos sistemas curativos como culturas y profesionales de la curación; en nuestras manos está hallar el más adecuado para nosotros. El continuum entre enfermedad y salud corre paralelo al continuum entre confusión y claridad.

Pero pasar de la mala salud a sentirse bien exige crecimiento y cambio. El dolor o la enfermedad son un vehículo muy común para sintonizar con nuestro ser interior, normalmente con la ayuda de un terapeuta. Pero el terapeuta se ve limitado por el deseo indeciso de las personas por curarse. Si se tiene una enfermedad, es prioritario querer curarse y estar dispuesto a realizar los cambios que sean precisos en la vida cotidiana.

Empieza a meditar y aquieta la mente

A la mente no le tienta meditar, prefiere vagabundear. Cuando nos sentamos a meditar, todos nos damos cuenta de lo mismo, que meditar cuesta un poco de esfuerzo, y siempre es por el mismo motivo: la propia mente nos distrae para un lado y para otro.

Las etapas iniciales de la meditación se parecen a las etapas iniciales en que un niño aprende a escribir: sujeta un lápiz con el puño y empieza a hacer grandes giros sobre una hoja de papel. Al principio es lo que hacemos con la mente. Posteriormente, a medida que vamos practicando, vamos acotando sus movimientos, igual que el niño aprende a manejar el lápiz dibujando círculos de diferentes tamaños.

Finalmente, conseguimos mantenerla en un agradable equilibrio sin esfuerzo. De manera que ponte cómodo, abandónate a la respiración, cierra los ojos y mira.

Aprende a respirar movilizando el diafragma

El abdomen, sede de centros energéticos, se suele tensar y su bloqueo dificulta el libre flujo energético del cuerpo. La respiración diafragmática lo relaja y se puede practicar en casa, pero también rodeados de naturaleza.

Respirar con el diafragma ayuda a relajar el abdomen y a desbloquear el hara, los plexos nerviosos abdominales (gástrico, celiaco –o solar–, mesentérico, hipogástrico, pélvico) y los tres chakras que se localizan en él (muladhara, swadhisthana y manipura).

  1. Estírate encima de una manta o de una colchoneta y aflójate el cinturón.
  2. Relaja el cuerpo durante unos segundos y coloca las manos apoyadas sobre la barriga. al inspirar,las manos han de ascender hacia arriba, impulsadas por tu abdomen. Esta es la señal clara de que estás inspirando correctamente gracias a la acción del diafragma.
  3. Al espirar, las manos bajan y el abdomen se deshincha.
  4. Realiza entre 10 y 15 respiraciones profundas de esta manera y observarás no solo que se relaja el abdomen y todo el contenido abdominal; también se apacigua la mente e incluso se siente cómo se estira la piel de la cara.
  5. Ahora es más fácil realizar una relajación.

Mientras descansamos, respiramos de 12 a 15 veces por minuto. En un estado de relajación profunda esta frecuencia disminuye todavía más y la respiración se hace muy profunda. En cambio, durante el ejercicio la mayor necesidad de oxígeno aumenta la frecuencia de la respiración.

La respiración profunda también favorece el peristaltismo intestinal, con lo cual el organismo puede eliminar más toxinas y gestionar mejor la mucosidad. De ello se desprende que también evita la aparición de catarros frecuentes.

Además, la respiración profunda coloca distancia entre nosotros y los acontecimientos de nuestra vida, de manera que los podemos observar mejor. Los sentimientos inexpresados y las energías creativas bloqueadas se ven liberados, descongestionando nuestro cuerpo y nuestra mente.

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de cuerpomente?