Correr montaña trail running

Deporte en la naturaleza

5 beneficios de correr por la montaña según la ciencia

Correr por la montaña –"trail running"– es una actividad llena de ventajas. Pero te conviene conocer algunos detalles para no correr riesgos.

Claudina Navarro

El corredor Kilian Jornet es lo más parecido a un superhombre. Nada parece imposible para él, pero no hace falta que aspires a tanto en tus carreras por la montaña. Más que las hazañas tus objetivos son disfrutar de la naturaleza y obtener beneficios para tu salud.

Correr por senderos o terrenos montañosos es muy diferente a trotar por el asfalto. Nadie mejor para explicar las diferencias y los efectos de la carreras por la montaña que el trail runner y médico Marius Förster.

El trail running es un deporte para todos

Para correr no hace falta ninguna experiencia ni habilidad especial. Solo hay que tener algunas precauciones de sentido común. Por ejemplo, las personas que se inician no deben practicar al anochecer, porque el riesgo de tropezar es mucho mayor. Un parque de ciudad puede ser un buen campo de entreno.

En cambio, un corredor experimentado puede correr perfectamente de noche con una linterna en la cabeza. De hecho, correr de noche tiene el aliciente de que precisa de una concentración mayor todavía, y hace que la experiencia sea más intensa y profunda.

Los beneficios que cabe esperar

Todas las formas de carrera y especialmente las que se realizan por la montaña reducen el riesgo de sufrir enfermedades crónicas de tipo cardiovascular, metabólicas como la diabetes.

Además, según el psicólogo Eric Brymer, de la Universidad Metropolitana de Manchester (Reino Unido), "el simple placer del contacto con el mundo natural te pone en una actitud mental óptima y reduce el riesgo de experimentar desequilibrios psicológicos y emocionales". Los estudios sobre ejercicio al aire libre indican que:

  1. Mejora la salud mental en general.
  2. Reduce la tensión, la confusión, la ansiedad y la depresión.
  3. Proporciona disfrute y satisfacción.
  4. Incrementa la vitalidad, la energía.
  5. Te hace más creativo.

Y además la carrera de montaña engancha más que ningún otro deporte. Los practicantes no alegan excusas como estar cansado o falto de motivación que son típicas de las personas que se apuntan a los gimnasio. Lo único que frena a los corredores es el mal tiempo.

Se puede correr como si se meditara o se hiciera yoga

Correr en un entorno natural se parece más al yoga o la meditación que a un deporte competitivo. El corredor debe permanecer completamente concentrado y a la vez relajado. Mentalmente es una actividad relajante que elimina estrés y preocupaciones.

La mirada se fija unos dos pasos por delante para descubrir a tiempo cualquier obstáculo, irregularidad del terreno o raíz que cruce el sendero. Al mismo tiempo la visión periférica capta el entorno y su belleza y respiramos el aire limpio de contaminantes. En ese momento, no hay mucha diferencia entre el ser humano que corre y cualquier animal de la montaña.

El equipo adecuado

Para salir a correr hay que hacerlo con el equipo adecuado: ropa holgada de algodón, zapatillas con suelas perfiladas que permitan un buen agarre, con amortiguación, una mochila pequeña para llevar agua, un botiquín de primeros auxilios y el teléfonos móvil. Un par de calcetines de recambio también pueden ser de utilidad. Y nada más.

A pesar de que el trailrunning no es peligroso, hay que prestar mucha atención a lo que se hace en cada momento. Si se pierden los obstáculos de vista es muy probable sufrir torceduras y caídas.

Entrenamiento previo en casa

Para evitarlos se puede entrenar en casa con medias esferas y otros elementos que en rehabilitación y entrenamiento deportivo se utilizan para cultivar el equilibrio, la coordinación y la conciencia corporal. Además se fortalecen los ligamentos, las cápsulas y las articulaciones.

Conviene empezar en senderos cómodos y poco a poco atreverse con trochas con subidas y bajadas, piedras y otros obstáculos.

Aumenta tu ritmo poco a poco

Cuando estés preparado para lanzarte a correr por la montaña no lo hagas con una velocidad excesiva. Para saber cuál es el ritmo adecuado puedes tener en cuenta esta norma: es aquel que te permite respirar relajadamente solo por la nariz.

Al principio es recomendable combinar la carrera con la camina hasta que sea posible alcanzar los 40 minutos de carrera. Si tu condición física es buena esto ocurrirá hacia la tercera semana.

Las personas enfermas del corazón y los enfermos crónicos deben hablar con su médico y preguntarle si es adecuado para ellos un entrenamiento corporal regular como este.

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