Un buen día la persona sedentaria se da cuenta de que no puede continuar así. A menudo se queda sin aliento y la ropa del verano pasado ya no le queda bien. Por razones de salud o porque simplemente no se encuentra a gusto consigo misma, se apunta a un gimnasio y establece una rutina diaria con la ayuda de un profesional.

Cada mañana no puede evitar mirarse en el espejo esperando ver una señal de mejoría. Sabe que no se pueden conseguir resultados de un día para otro, pero ¿cuándo serán visibles?

¿Por qué haces ejercicio físico?

Una encuesta realizada a 2.000 adultos que comienzan a realizar ejercicio físico realizada por la empresa Talker Research revela cuáles son los objetivos prioritarios en lo que respecta a su estado físico: son, sobre todo, perder cierta cantidad de peso (43%), aumentar la fuerza general (43%) y mejorar su movilidad (35%).

Sin embargo, al 48 por ciento también le preocupa perder la motivación para ponerse en forma y el 65 por ciento cree que disminuye con el tiempo. Según los encuestados, la motivación para seguir adelante dura unas cuatro semanas antes de necesitar un nuevo empujón.

Hace falta un poco de paciencia

La persona promedio cree que se necesitan seis semanas de una nueva rutina de ejercicios antes de poder ver una diferencia física.

Sin embargo, la realidad es que la esperada mejoría física puede demorarse un poco más. Hace falta un poco de paciencia, porque son necesarias varias semanas de ejercicio físico bien planificado sin observar ningún cambio.

Sin embargo, antes de comprobar los cambios físicos, muy probablemente te sentirás anímicamente mejor, con más fuerza, resistencia y mejor sueño. Esto te tiene que animar a continuar. 

Date dos meses por lo menos

Aunque no existen reglas generales y mucho depende de la genética, de las condiciones físicas previas y, sobre todo, del tipo de entrenamiento, los cambios físicos reales comienzan a observarse después de ocho semanas. 

Un estudio de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.) descubrió que, después de seis semanas de entrenamiento, un grupo de 25 hombres apenas notó diferencias en su aspecto físico. No existe un entrenamiento milagroso que te lleve a la cima de la forma física en poco tiempo.

Esto es lo que puedes esperar

Si haces ejercicios para fortalecer los músculos, a las cuatro semanas puedes observar que eres capaz de levantar bastante más peso que al principio, aunque la musculatura no se haya desarrollado visiblemente. 

A los dos o tres meses empezarás a ver cambios notables en el espejo. Si no es así, es que tu entrenamiento y tu alimentación para ganar masa muscular pueden estar mejor planificados. 

Después de cuatro meses, tu potencia muscular y resistencia aeróbica se habrán incrementado significativamente. La constancia es fundamental a partir de ahora para seguir mejorando.  

Si realizas ejercicio aeróbico, que requiere esfuerzo cardiaco y respiratorio, los cambios serán graduales. A las 3-6 semanas ya notas que eres capaz de cubrir más distancia corriendo sin caer exhausto.

A partir del segundo mes, las mejoras son más importantes. Si el entrenamiento ha sido serio, ya serán evidentes los cambios en la composición corporal, con menos grasa y más músculo.  

Cuida mucho la alimentación

Hacer ejercicio te dará probablemente más hambre, lo que puede llevarte a comer más y a no perder tanto peso como te gustaría, si ese es tu objetivo. 

La clave está en diseñar unos menús saciantes, muy sabrosos y ricos en fibra procedente de hortalizas y legumbres. En los platos es muy importante que esté presente la cantidad suficiente de proteínas. Recuerda que en la dieta vegetal las proporcionan esencialmente las legumbres (incluida la soja y sus derivados), los huevos y los lácteos. Aquí encontrarás recetas ricas en proteínas vegetales.