Mejora tu postura

Ejercicio para fortalecer y tonificar el abdomen

Unos músculos abdominales tonificados mejoran la postura, evitan lesiones y molestias en la espalda.

Casi todo el mundo sabe que ejercitar los músculos abdominales puede ayudar a aplanar el abdomen. Pero es menos conocido que también puede mejorar ciertos problemas posturales, reducir el riesgo de determinados tipos de lesiones de espalda y facilitar el movimiento.

Muchos ejercicios del método Pilates, de yoga o de cualquier otra disciplina corporal, como la danza, el fitness o la rehabilitación, están pensados para fortalecer lo que las medicinas orientales conocen como "centro de energía" (el abdomen, la región lumbar y la pelvis) y, por lo tanto, desarrollan la habilidad de emplear los abdominales y otros músculos de la zona.

La colaboración de toda esta musculatura hace posible que el tronco se mantenga estable mientras se mueven las extremidades inferiores o todo el cuerpo.

Objetivo: mantener la estabilidad de la pelvis

Los músculos abdominales son los que evitan que la zona lumbar se arquee y tire de la parte anterior de la pelvis hacia delante cuando, tumbados en el suelo, elevamos las piernas o cuando, simplemente, permanecemos sentados o de pie.

Lo esencial es llevar la pared abdominal profunda hacia la columna, lo que ayuda a activar el transverso del abdomen y mantener así la posición neutra de la pelvis.

El transverso del abdomen es el más profundo de los cuatro pares de músculos abdominales. Así como la contracción del recto del abdomen y de los oblicuos externo e interno puede flexionar la columna y rotarla, la función principal del transverso se considera postural: comprime el contenido abdominal de forma parecida a un corsé. Por ello se hace mucho hincapié en su tracción hacia el interior.

Un ejercicio abdominal perfecto paso a paso

  • Túmbate boca arriba, con el vientre ligeramente hacia dentro.
  • Vigila sobre todo que la zona lumbar no se despegue del suelo. Eleva las piernas de forma que las rodillas queden en línea vertical con las caderas.
  • Flexiona las piernas en ángulo recto. Estarás trabajando los músculos rectos del abdomen y protegiendo así la columna lumbar.
  • Si tienes problemas cervicales, deja la cabeza apoyada en el suelo. Si no, elévala con los brazos en paralelo al suelo y las palmas hacia arriba.

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