En casa

4 ejercicios de danza del vientre para liberar tu energía femenina

Rous Baltrons

La danza del vientre es mi herramienta para conectar con el gran poder de lo femenino que habita en tí. Con estos 4 ejercicios que puedes realizar en casa podrás liberar tu energía femenina.

Para despertar la creatividad y la energía hay unos sencillos pero potentes ejercicios de danza del vientre que puedes realizar en casa o, mejor aún, con tus amigas en círculo. El cuerpo debe ser tratado con respeto en el momento de empezar a movernos con soltura y fluidez.

No debemos juzgarnos durante las primeras fases del aprendizaje, ya que estamos moviendo músculos y partes del cuerpo que teníamos totalmente olvidadas o que ni siquiera sabíamos que existían.

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Ejercicio 1: Práctica inicial contra la rigidez

Ponte de pie con los pies separados a la altura de los hombros y flexiona un poco las rodillas. Al adoptar esta posición ya se están produciendo cambios en el mensaje que le mandas a tu interior desde el exterior: las piernas un poco flexionadas dan espacio a poder realizar más movimientos. Recuerda: la flexibilidad es la vida; la rigidez, la muerte. ¡Así que mantén siempre las piernas un poco flexionadas!

  • Intenta reproducir un círculo con tus caderas. Tenemos claro que las caderas no son la cintura, así que el círculo se traza con la cadera como un bloque completo.
  • Primero lleva el peso del cuerpo a la derecha; luego, las caderas al frente; después, todo el peso a la izquierda y, por último y para completar el círculo, lleva las caderas hacia atrás.
  • Cambia el sentido del círculo, lentamente al principio para sentir todo el círculo en tus caderas, conectando con la energía de la Tierra. Da 10 vueltas hacia la izquierda y 10 hacia la derecha.

Procura que tu pecho no se mueva y ve aumentando la velocidad a medida que te vayas sintiendo cómoda con el ejercicio.

  • No dediques más de ƒ„ minutos a esta práctica las primeras veces, ya que la cadera debe ir adaptándose a esta flexibilidad y movimiento despacio y con respeto.
  • Usa una música que te atraiga y te suelte. Hay música armenia preciosa para realizar esta práctica. O música de tambores, de flautas indias... ¡Escoge la que más te guste y empieza a hacer girar tu cadera! Todo tu cuerpo y tus emociones te lo agradecerán en muy poco tiempo.

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Ejercicio 2: Amplía un poco más los movimientos

Ahora que ya estás más conectada a tu cadera, haz lo mismo pero tumbada en el suelo boca arriba.

  • Flexiona las piernas y apoya los pies en el suelo. Coloca los brazos a los lados del cuerpo.
  • Levanta tu cadera a una altura que te resulte cómoda y que te permita sentir la fuerza de tus glúteos.
  • Empieza a trazar un círculo de izquierda a derecha y viceversa. Siente la fuerza de tus piernas, tu vientre y tus glúteos.
  • Hazlo durante ‘minutos con música suave.

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Ejercicio 3: Incrementa el ritmo paulatinamente

Por último, ponte de nuevo en pie en la posición inicial (rodillas flexionadas, espalda recta...) y ahora suelta tu cadera de arriba a bajo. Este ejercicio se llama Shimmy y es uno de los más populares en la danza del vientre, ya que es muy vistoso en cuanto a la vibración de tus caderas. Se trata de ir cada vez más rápido sin que se mueva tu torso.

  • Haz que tu cadera bascule a derecha e izquierda, derecha, izquierda...
  • Las rodillas siguen flexionadas levemente durante todo el ejercicio.
  • Todo el movimiento nace de la cadera. Los glúteos, los brazos y la cabeza están relajados.
  • Baila toda una canción con este movimiento.

Aquí sí, busca música bellydance, turbo tablas o cualquier sonido de darbukas que vaya incrementando el ritmo para hacerte acelerar el movimiento.

  • Atrévete a desplazarte hacia delante, hacia atrás, de un lado al otro mientras haces vibrar tus caderas. Al principio puede que te sientas como un robot, es normal. Pero no desistas, ya que así sentirás el tremendo poder que esconden tus caderas.

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Ejercicio 4: Termina con un final relajante

Después de este divertido pero cansado movimiento, toca relajarte un poco. Túmbate boca arriba con las piernas relajadas.

  • Deja que los dedos de los pies caigan ligeramente hacia fuera. Mantén los brazos a los lados del cuerpo con las palmas hacia arriba para permitir así la apertura de tu pecho.
  • Cierra los ojos. Si puedes ponerte un pañuelo o venda para no ver nada, mucho mejor.
  • Pon música relajante y lleva tu respiración al vientre.

Inspiray siente cómo tu vientre se dilata empujando el ombligo hacia fuera.

  • Exhala y siente cómo tu ombligo se hunde poco a poco como si quisiera tocar la columna (eso permite el vaciado total de la parte baja de los pulmones).
  • Respira siempre por la nariz, acostúmbrate a ello para disfrutar de sus infinitos beneficios para el cuerpo y la mente. Pon atención a toda tu zona de las caderas, siente el movimiento que ha habido en ellas y sonríe.

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