Más flexible y sin dolor

Relaja la espalda con este estiramiento

Un ejercicio suave que te ayuda a liberar la tensión corporal y a devolver la flexibilidad a toda la columna, incluidas lumbares, dorsales y cervicales.

Pasar muchas horas sentados en una silla tiene muchas consecuencias para nuestra salud física y mental, pero una de las mayores damnificadas es nuestra espalda. El sedentarismo repercute especialmente en la musculatura de la zona lumbar y de la pelvis, que tiende a acortarse.

A su vez, muchos de los ejercicios que se hacen para contrarrestar el sedentarismo –como andar, correr o ir en bicicleta– también pueden dejar su impronta en la cadera y especialmente en la cadena muscular posterior, provocando rigidez en la red de tejidos que rodean los músculos de esa zona. Esto se traduce en sobrecargas y contracturas musculares dolorosas.

La cadena muscular posterior, formada por los músculos comprendidos desde la planta de los pies hasta la musculatura cervical, se interconecta a modo de una larga hilera de fichas de dominó. Los músculos están recubiertos de un tejido, las fascias, que conectan toda la cadena.

La estabilidad de un músculo influye directamente sobre los otros de esa cadena que están a continuación, estén cercanos o a más distancia. Por eso, cuando uno se contrae, se producen desequilibrios en todos los demás.

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Ejercicio para relajar la espalda

Para que la base de la espalda se mantenga flexible y relajada, los músculos de las piernas deben estar dotados de un óptimo grado de elasticidad, vital para mejorar la coordinación neuromuscular.

Los estiramientos devuelven a esta zona la flexibilidad perdida, liberan la tensión corporal y ayudan a prevenir la formación de contracturas. El ejercicio concreto que te proponemos aquí permite el estiramiento de las zonas lumbar, dorsal y cervical, pero a la vez de los aductores, la musculatura interna de las piernas.

Es un ejercicio restaurador que relaja la espalda, flexibiliza la cadera, destensa las ingles y permite disfrutar de nuevo del movimiento sin molestias.

Este estiramiento es una de las posturas básicas de la RPG (Rehabilitación Postural Global) y es muy parecido a la asana de la diosa reclinada del yoga, que la considera una postura de descanso:

  1. Túmbate boca arriba, coloca los dos brazos a los costados, en forma de "V" y con las palmas mirando hacia arriba. Los codos deben quedar relajados y ligeramente flexionados.
  2. Junta las plantas de los pies y deja que las rodillas se abran hacia los lados, suavemente. Ten en mente ese "hacia los lados", pues no se trata de llevarlas hacia abajo como de abrir. La espalda no se tiene que mover, ni se ha de curvar la zona lumbar, que debe tocar el suelo en todo momento.

Puedes probar alguna de estas variaciones:

  • Gira las puntas de los pies hacia fuera, sin separar los talones
  • Dobla menos las piernas.

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