Cuida el diafragma

Postura de la cobra para mejorar la respiración

Esta asana es útil par cuidar el diafragma (un músculo que suele hallarse contraído), mejorar la capacidad respiratoria, abrirse emocionalmente y estimular los órganos abdominales.

El diafragma es uno de los músculos más importantes del cuerpo y, sin embargo, también uno de los más desconocidos. Por su posición estratégica, separando a la vez que uniendo la caja torácica y la cavidad abdominal, contribuye decisivamente a la fluidez de la respiración, lo cual a su vez reduce los niveles de estrés y ayuda a desbloquear la energía vital y las emociones retenidas.

Sobre el diafragma se asientan los pulmones y la base del corazón. De ahí que su movimiento influya tanto sobre la respiración como sobre el ritmo cardiaco.

Por otra parte, actúa como una especie de techo o manto que cubre los órganos más elevados del abdomen: el hígado, el estómago, el bazo, el páncreas, los riñones y parte del intestino grueso. Por lo tanto, el estado del diafragma también actúa sobre estos órganos.

La postura de la cobra favorece una respiración plena

Sin embargo, los movimientos del diafragma nos resultan casi imperceptibles, razón por la que resulta complejo ser consciente de la respiración diafragmática. Antes de practicar la cobra podemos reconocerla con este ejercicio:

  • Tendernos boca arriba con las rodillas flexionadas.
  • Colocar una mano en la parte superior del pecho y la otra, sobre el abdomen, sin presionar.
  • Al inspirar lentamente sentiremos cómo la musculatura del estómago se mueve hacia dentro, sin tensión, por la contracción del diafragma.
  • Al soltar el aire, notaremos cómo se relaja.

Se trata de una respiración más profunda, beneficiosa y natural que la torácica. Cuando se respira relajadamente permitiendo el movimiento natural del diafragma se consume menos energía que si se impulsa los hombros y el pecho para respirar. Al mismo tiempo, se aumenta la capacidad pulmonar y se facilita así el flujo de la energía.

Cómo realizar la postura de la cobra

  1. Túmbate boca abajo, con las piernas separadas a la anchura de las caderas.
  2. Coloca los brazos por delante del pecho a la anchura de los hombros.
  3. Respira profundamente y levanta el torso poco a poco mientras exhalas.
  4. Mantén la posición y realiza de 3 a 5 respiraciones con los codos pegados al tronco. La zona lumbar no ha de sufrir, intenta abrir el pecho como si quisieras elevar el corazón al cielo.

Beneficios de Bhujangasana

En sánscrito esta postura se llama Bhujangasana. Además del efecto sobre el diafragma posee otros beneficios:

  • Estira y flexibiliza la columna.
  • Tonifica la musculatura de la espalda, los brazos, los abdominales y las piernas, especialmente los gemelos.
  • Mejora la postura porque al practicarla asiduamente aprendemos a no llevar la cabeza hacia adelante.

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