Físico y emocional

Las 4 formas en que el yoga te ayuda a eliminar el estrés (y una postura relajante)

El yoga trabaja al mismo tiempo cuerpo y mente para devolver el equilibrio; por eso es ideal para situaciones de estrés excesivo o prolongado. Empieza por aquí.

Mercedes de la Rosa

Profesora de Yoga

Lo que denominamos estrés es la respuesta ante una situación desbordante que amenaza nuestro bienestar físico y psicológico. La práctica del yoga ayuda a recuperar el equilibrio físico, mental y espiritual que el estrés ha hecho desaparecer.

¿De qué manera ayuda el yoga contra el estrés? Primero debemos comprender que, frente a un escenario hostil, el sistema nervioso activa respuestas automáticas para la defensa o el escape de dicho peligro, que desequilibran nuestro bienestar.

Las respuestas pueden presentarse en forma de:

  • insomnio,
  • aceleración del ritmo cardiaco y el respiratorio, dando lugar incluso a sensación de falta de aire,
  • disfunción del aparato digestivo: gastritis, úlceras,
  • fobias, irritabilidad,
  • contracturas musculares...

Estas respuestas las asociamos a un estado emocional que llamamos de ansiedad o angustia. El yoga ayuda a contrarrestar estos efectos.

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Los 4 beneficios del yoga contra el estrés

La práctica del yoga ayuda contra el estrés desde 4 puntos de vista diferentes:

  1. Recuperas armonía cuerpo mente. A través de las asanas -posturas-, de la respiración y de la relajación recuperarás la armonía del cuerpo y de la mente. Te sentirás mucho más relajado, centrado y fortalecido, lo que te permitirá enfrentarte con más serenidad a tus circunstancias externas, sean las que sean.
  2. Ayuda a conciliar el sueño. A nivel físico, la práctica del yoga fomenta la elasticidad, la fortaleza y el dinamismo, lo que proporciona una sensación de cansancio y bienestar físico que facilita conciliar el sueño y sentirse en forma.
  3. Equilibra el sistema nervioso. Además, el yoga equilibra el sistema nervioso, digestivo, respiratorio, linfático y circulatorio. La respiración, junto con el movimiento, provocan un ligero masaje en los órganos internos, que aseguran su correcto funcionamiento y la oxigenación de las células.
  4. Calma la mente. Desde el punto de vista mental, el yoga ayuda a calmar la mente; al focalizar la atención en la respiración, automáticamente se liberan las tensiones acumuladas, lo que ayuda a poner las preocupaciones en perspectiva y a desapegarse de ellas, permitiendo vivir de una manera más relajada y completa, centrada en el presente y en el ahora.

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Postura savasana contra el estrés

Aprende a cultivar cada día tu calma interior practicando la postura savasana. En poco tiempo, florecerá en ti una saludable alegría de vivir.

La calma, la serenidad, es una práctica que está en la base de la salud. La tranquilidad no es solo un estado psicosomático, sino también un entrenamiento.

El deseo de parar y descansar a menudo se acompaña de culpabilidad. Sin embargo, obedece a una necesidad orgánica y es tan natural como beber agua y respirar. No darse permiso para hacerlo es casi como decir: no tengo tiempo para buscar las llaves del coche, así que caminaré los 500 km. La calma psicosomática es la llave del motor: la del corazón.

Casi todos los valores que apreciamos en los demás son fruto de la calma

Cuesta ser amable y paciente cuando se está acelerado o nervioso. Casi todos los valores que apreciamos en los demás, cuando los reconocemos, son fruto de la calma. Nos permite conectar con nuestra parte más amorosa y compasiva.

Entre las posturas de yoga una de las más eficaces para entrenar la calma es savasana o postura del cuerpo muerto. La serenidad es la base de cualquier camino espiritual o personal.

Nuestra salud y alegría dependen de esta práctica tan agradable.

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Cómo hacer la postura savasana

Empieza agradeciéndote el haberte tomado tiempo para descansar y encontrar tu llave.

  1. Cómo colocarte. Coloca un cojín bajo las rodillas, otro bajo el cráneo y separa los brazos. O deja las manos apoyadas en el vientre.
  2. Cierra los ojos. O cúbrelos con un pañuelo. Así le dices al organismo que no hay peligro y activas el sistema parasimpático. Relaja la mandíbula.
  3. Atención a la respiración. Concéntrate en el ritmo, el volumen y la temperatura de la respiración en la punta de la nariz.
  4. Mejor no dormir. Al principio es natural dormirse pero con la práctica te será más fácil descansar sin hacerlo.
  5. Disfruta del relax. Siente la apertura y la serenidad que estás cultivando y disfrútalas.

¿Qué otras variedades y posturas de yoga son relajantes?

Para relajarse en una situación de estrés agudo, es recomendable la práctica del yoga hatha, o alguna de sus variantes.

Las posturas más recomendables para liberar tensiones son las que fomentan la apertura del pecho:

  • la cobra (Bhujangasana),
  • el pez (Matsyasana)
  • o el puente (Setu Bandha sarvangasana),
  • y cualquier torsión o postura invertida.

Y la respiración más indicada para la relajación es la abdominal.

Cuando el estrés desborda, es recomendable iniciarse en el yoga con la ayuda de un profesor y poco a poco practicar también de forma autónoma. Ya verás cómo te sentirás mucho mejor.

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