Cocina viva

¡El calabacín te da mucho juego! 9 ideas originales para consumirlo

Javier Medvedovsky

Esta hortaliza, de sabor suave y fresco, está en su mejor momento. En la cocina raw es un ingrediente estrella.

El calabacín, también llamado zucchini o zapallito, proviene de una planta muy productiva. Si las condiciones para su crecimiento son buenas, es capaz de no parar de dar frutos. Estos nacen de unas hermosas y características flores amarillas, que también se consumen en muchos países. ¡Te recomiendo que te hagas con una planta para tu balcón, terraza o jardín! Tus propios calabacines te sabrán a gloria.

El calabacín, una estrella en la cocina

Gracias a su enorme versatilidad, el calabacín es un gran aliado en nuestra cocina, sobre todo ahora, que está de temporada. De hecho, al igual que ocurre con otros frutos, muestra en el tallo una estrella, indicándonos, desde mi punto de vista, la importancia de su participación como hortaliza en la tierra y en nuestra alimentación. Es una estrella, y como tal, brilla.

El calabacín es tan suave y digestivo que se incluye en la dieta ya desde que somos bebés. Ese sabor neutro hace que se pueda utilizar tanto en preparaciones saladas como dulces.

Tiene pocas calorías, y sin embargo, es antioxidante y aporta una buena cantidad de vitaminas y minerales.

Existen múltiples variedades de calabacín: largos, redondos, minis, bien verdes, otros más claros, rallados y también amarillos. Mucha gente come el calabacín solo cocido, pero se puede comer crudo de muchas maneras.

Puedes comerlo con piel y sin piel, rallado en la ensalada, en bastoncitos como crudité, en batidos verdes (por ejemplo, con hojas verdes y manzana)... Contiene mucha agua y eso lo hace fresco y a la vez consistente. Cuando esté de temporada, no dudes en tener calabacín a mano. Sus posibilidades son infinitas.

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Aprovecha el poder hidratante del calabacín

Aquí te dejo algunas ideas para que te inspires a la hora de usar calabacín en tu cocina. Llenarás tus recetas de frescor.

  • Espaguetis: hazlos con un espiralizador y acompáñalos con alguna salsa. Puedes pelarlos o no, salarlos para ablandarlos o darles un ligero vapor para calentarlos.
  • Sopas frías: mézclalo con aguacate o aceite de oliva, comino o coriandro, ajo y limón. ¡Delicioso!
  • Tartar: córtalo en cubitos y condimenta como un tartar. Puedes añadir otros vegetales o frutas.
  • Carpaccio: haz una guarnición o primer plato condimentando finas láminas de calabacín con aceite, ajo, limón, pimentón y sal.
  • Patés: tritúralo con los ingredientes del hummus (menos los garbanzos ) y lograrás un gran hummus de calabacín, o combinarlo con frutos secos y especias.
  • Lasañas o rollitos: puedes montarlos con sus finas láminas y luego rellenarlos.
  • Encurtidos: ferméntalo con salmuera o vinagre y otros aderezo y tendrás una rica guarnición.
  • Chips: córtalo fino y deshidrátalo hasta que quede crujiente.
  • Dulces: al ser neutro, puedes añadirlo a pasteles, cookies… Haz, por ejemplo, unas trufas triturándolo con coco seco, dátiles, un poco de limón y nueces activadas.

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