Medicina integrativa

Cómo lograr un embarazo sin recurrir a tratamientos de fertilidad

Sira Robles
Sira Robles

Periodista especializada en salud, bienestar y ciencia.

Dra. Estefanía Hurtado
Dra. Estefanía Hurtado

Presidenta de la Asociación Española en Apoyo a la Fertilidad Natural (AEFENA)

Cuando se empieza la búsqueda de un embarazo pero su llegada se retrasa en el tiempo, lo primero que viene a la cabeza es acudir a una clínica de reproducción asistida. Pero hay muchas otras cosas que podemos hacer por nosotros mismos sin necesidad de recurrir a tratamientos de fertilidad.

Cuando se busca un embarazo y no llega, muchos piensan en acudir a una clínica de reproducción asistida para optimizar la fertilidad. Sin embargo, existen otros métodos que pueden ayudar a las parejas a concebir un bebé de forma natural, sin centrarse en los tratamientos a través de clínicas de fertilidad y que, a su vez son, complementarios a éstas.

Muchas veces, con cambiar alguna de las cosas que ingerimos o hacemos en nuestro día a día podemos hacer grandes avances para mejorar nuestra fertilidad y lograr un embarazo.

¿Qué factores influyen en la fertilidad?

La realidad es que son muchos los factores que entran en juego en la fertilidad, y pueden ser tanto factores internos –de nuestro propio organismo– como externos.

  • Factores internos. Entre estos se encuentra el propio aparato reproductor, el ciclo menstrual, las hormonas, el metabolismo, el sistema inmune y los procesos inflamatorios.
  • Factores externos. Los más comunes suelen estar relacionados con el estilo de vida que llevamos, la alimentación, el consumo de sustancias como el tabaco y el alcohol, la actividad física, el estrés, las emociones y el sexo.

¿Qué especialistas ayudan a mejorar la fertilidad?

Al igual que son muchos los aspectos que pueden influir en la fertilidad, también son muchos los profesionales que pueden ayudar a conseguir un embarazo natural. Lo importante es tener un enfoque multidisciplinar.

"El ginecólogo, endocrino, inmunólogo… –cada uno desde su especialidad– tiene las herramientas para identificar y tratar los aspectos que pueden estar influyendo en la función reproductiva. Aunque también existen otros especialistas que nos pueden ayudar a cambiar nuestro estilo de vida para optimizar la fertilidad a través de herramientas naturales”, explica la doctora en Bioquímica y Biología Molecular, y especializada en fertilidad Estefanía Hurtado.

  • Especialistas en nutrición. La alimentación es un pilar fundamental para obtener una fertilidad óptima.
  • Sexólogos. El sexo puede verse condicionado por los días fértiles, perdiéndose la naturalidad del momento, el gozo, el dejarnos llevar... Si el sexo se convierte en el medio de un fin, se va deteriorando la relación de pareja. Para ello un sexólogo nos ayuda a cuidar la vida en pareja en estos momentos tan delicados.
  • Monitoras de métodos de planificación familiar natural. Nos enseñan a conocer el ciclo menstrual, a detectar si algo va mal y a saber identificar los días fértiles.
  • Psicólogos. Su labor es primordial para acompañar a la pareja en la gestión de los procesos emocionales que se viven en la búsqueda de un embarazo. También pueden ayudar en los estados de ansiedad y depresión que pueden aparecer cuando éste se retrasa en el tiempo.
  • Profesionales del mindfulness y del yoga. Pueden ser un apoyo para gestionar nuestras emociones, los pensamientos, el estrés… Conseguir relajarnos hace que todo nuestro organismo fluya como es debido.

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5 cambios en el estilo de vida que ayudan

Cuando se busca un embarazo es importante ajustar los hábitos de vida para potenciar la fertilidad. Estos consejos son aplicables tanto a hombres como a mujeres.

  • Dejar el tabaco y el alcohol

El tabaco, el alcohol y otras sustancias estimulantes afectan a la fertilidad, ya que contienen radicales libres que oxidan nuestros tejidos dañando y envejeciendo nuestras células, entre ellas, los óvulos y espermatozoides. Así, el primer paso para lograr un embarazo sería dejar ambos hábitos de lado si se está buscando un embarazo.

  • Librarse del sobrepeso

Cuando una mujer está preparando su cuerpo para ser madre debe tener en cuenta que lo ideal es realizar un ejercicio moderado. “El sobrepeso por una vida sedentaria y una alimentación inadecuada podría crear complicaciones y afectar a su fertilidad”, explica Hurtado.

  • No excederse con el deporte

Un estudio de Gudmundsdottir publicado en Current Opinion in Obstetrics & Gynecology observó que en las mujeres que hacían ejercicio físico hasta la extenuación su fertilidad disminuía hasta un 50%.

El bajopeso por una dieta poco calórica y el ejercicio en exceso son un gran problema cuando se busca un bebé. “El cuerpo necesita una cantidad mínima de grasa para enviar la señal de liberación adecuada de las hormonas sexuales, sabiendo que podemos albergar y hacer crecer una vida en nuestro interior sin peligro”, explica la doctora Hurtado.

  • Exponerse a la luz natural

La luz natural nos ayuda a regular nuestro ritmo circadiano y a sintetizar melatonina –la hormona del sueño–, por lo que nos ayuda a conciliar y tener una mejor calidad del mismo, factor esencial para una buena función reproductiva.

Además, se ha visto que la melatonina mejora la calidad de los gametos. Otro aspecto esencial de la luz solar es que es la precursora de la vitamina D. Actualmente la vitamina D es objeto de estudio para dilucidar sus mecanismos de acción en la función reproductiva.

  • Evitar los disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos se encuentran en los pesticidas, en los alimentos expuestos a ellos y en ciertos detergentes y cosméticos. Estos mimetizan a nuestras hormonas y, por tanto, no permiten que las originales lleven a cabo su función adecuadamente.

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La alimentación que aumenta tu fertilidad

La alimentación es básica para la fertilidad. Será una alimentación saludable a base de frutas y verduras frescas, legumbres y cereales, la que nos ayudará en todos los procesos.

"Nuestra nutrición es muy importante en la etapa en la que ansiamos ser padres. Lo fundamental es tener una alimentación completa variada y adaptada a nuesras necesidades energéticas donde aportemos hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua de manera equilibrada”, explica Hurtado.

Además, conviene tener en cuenta algunos alimentos específicos que pueden ayudar a mejorar nuestra fertilidad:

  • Apuesta por las proteínas vegetales.Estudios de Szostak-Wegierek y Chavarro mostraron que una dieta con proteínas vegetales ayuda a la ovulación. También vieron un beneficio en la ovulación y en la calidad seminal en dietas con un índice glucémico bajo; y que las grasas monoinsaturadas y los omegas 3 son componentes esenciales para hacer de nuestra alimentación, una dieta fértil.
  • Condimenta tus platos. Existe una serie de alimentos muy interesantes que han demostrado tener un papel en la función reproductiva por su gran contenido en vitaminas A, B, C, D y E y en minerales tales como el hierro, selenio y el zinc. Entre ellos podemos destacan las especias –contienen una gran cantidad de vitaminas y minerales– para aderezar nuestros platos.
  • Toma frutos secos. Debemos consumirlos a diario, ya que son ricos en vitaminas B6 y E; omegas 3 y 6; y minerales como el hierro, el selenio y el zinc.
  • Alimentos que "limpian". Las crucíferas, entre las que encontramos la col, coliflor, brócoli, cardo y rábanos son un grupo de verduras muy interesantes, ya que están involucrados en los procesos de detoxificación del organismo y ayudan a que podamos eliminar adecuadamente el exceso hormonal de nuestro cuerpo, fundamental para tener una buena función reproductiva.
  • El huevo ayuda. Las personas no vegetarianas o veganas pueden encontrar en el huevo una ayuda para concebir el embarazo. La clara del huevo aporta proteína de alta calidad y su yema es rica en vitaminas A, B, D y E; y minerales como el hierro y el selenio. Por otra parte, si en nuestra dieta está permitido el pescado, hay que tener en cuenta que el salmón, la sardina, la caballa y los mariscos de concha son los más adecuados por contener elevadas cantidades de omega 3, vitamina B6 y B12; y los minerales selenio, zinc y hierro.

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