Dieta durante el embarazo

Comer frutos secos en el embarazo potencia la inteligencia del niño

Claudina Navarro

Las futuras madres que comen frutos secos favorecen un desarrollo óptimo del cerebro de sus hijos: tendrán más inteligencia, capacidad de concentración y memoria.

Los tres primeros meses de gestación son fundamentales para el futuro desarrollo del cerebro y el sistema nervioso del bebé. En este periodo, las madres que consumen frutos secos regularmente estarán favoreciendo la inteligencia, la concentración y memoria de sus hijos.

Los frutos secos, gracias a su contenido en proteínas, ácidos grasos, minerales, vitaminas del grupo B y compuestos antioxidantes, reducen el estrés oxidativo y los riesgos de hipertensión y diabetes. Además producen un efecto muy positivo sobre el desarrollo de los bebés en gestación.

Los frutos secos favorecen el desarrollo neuropsicológico

Un estudio encabezado por los científicos del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha demostrado que una dieta abundante en frutos secos durante el primer trimestre de embarazo se relaciona con un desarrollo neuropsicológico óptimo del niño a largo plazo.

El trabajo, publicado en el European Journal of Epidemiology, se ha llevado a cabo en España con más de 2.200 parejas madre e hijo dentro del Proyecto INMA-Infancia y Medio Ambiente.

El desarrollo neuropsicológico de los niños se evaluó con pruebas estandarizadas a los 18 meses, 5 años y 8 años después del nacimiento. Los niños cuyas madres habían consumido más frutos secos consiguieron mejores resultados en todos los tests que evaluaron sus habilidades cognitivas, la concentración y la memoria.

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Ácido fóligo y omega-3

Florence Gignac, primera autora del estudio, explica que los beneficios observados pueden ser debidos a la riqueza de las nueces, almendras, cacahuetes, piñones y avellanas en ácido fólico, en omega-3 y en omega-6. Estos nutrientes son especialmente importantes para el desarrollo de las áreas frontales del cerebro, que influyen en la memoria y en las funciones ejecutivas.

Los beneficios se han hallado en los hijos de las madres que consumieron algo menos de tres raciones semanales de 30 gramos cada una. No obstante, esta cantidad aún está por debajo de la recomendada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), que aconseja tomar de tres a siete raciones por semana. Esto hace pensar a los investigadores que los beneficios aún podrían ser mayores a los observados.

Los autores creen que los bebés son más receptivos al efecto de la alimentación de la madre durante las primeras semanas de gestación debido al desarrollo acelerado de su cerebro.

Referencia:

Gignac et al. Maternal nut intake in pregnancy and child neuropsychological development up to 8 years old: A population-based cohort study in Spain. European Journal of Epidemiology.

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