Baño terapéutico

Insomnio por ansiedad: descubre el truco del baño relajante para dormir mejor

El estrés y la ansiedad empeoran la capacidad de conciliar el sueño. Sin embargo, darse un baño relajante con sal o aceites esenciales sedantes puede ser de gran ayuda para combatir el insomnio. Te contamos cómo lograr los mejores resultados.

Gema Salgado
Gema Salgado

Periodista especializada en salud mental

Purificante, relajante y muy sencillo de preparar: el truco de darse un baño de sal, un baño aromático o gozar del hidromasaje antes de acostarse es de los más efectivos para mitigar los efectos del estrés y ayudar a conciliar el sueño.

Bastará con utilizar la ducha, a diferente presión y temperatura; la bañera tradicional, como elemento propiciador de relax; y elementos cosméticos y ambientales que convertirán nuestro baño y nuestra casa en un verdadero paraíso de bienestar.

Pueden servir cepillos, guantes de crin, toallas, velas, incienso, música suave, aceites esenciales, barros, arcilla, sales... y todo lo que se nos ocurra.

Si además disponemos de una bañera con chorros o una cabina de hidromasaje, el disfrute será aún mayor. Pero, ¿cómo darse un baño de sal relajante? ¿qué aromas en el baño te ayudan a conciliar el sueño? Te lo contamos a continuación.

Baño de sal antiestrés para dormir mejor

Es uno de los tratamientos más efectivos y sencillos para combatir el estrés y la ansiedad, tanto para paliar sus consecuencias físicas (tensiones y contracturas musculares) como para desbloquear los problemas emocionales.

Además, alivia los dolores reumáticos y la ciática, y ayuda a conciliar el sueño.

No se recomienda, no obstante, durante el embarazo o en caso de problemas cardiacos o de presión sanguínea.

Cómo darse un baño de sal antiestrés para dormir mejor

Acondiciona el baño rodeándolo de elementos que favorezcan la relajación: luz tenue, una música suave, velas, incienso... y toallas calientes.

  • Llena la bañera con agua templada (34º C) y añade una cucharada de sal gorda marina por cada litro.
  • Sumérgete en ella poco a poco y, una vez dentro, cierra los ojos y respira profundamente, intentando dejar la mente en blanco o visualizando que estás en una playa desierta y que las olas del mar acarician tu cuerpo.
  • Permanece así unos 15 o 20 minutos y termina con una ducha de agua fría para tonificar la musculatura relajada con el baño.
  • Envuélvete en un albornoz o una toalla caliente y sécate con suavidad, sin frotarte la piel. Si notas los pies muy resecos puedes masajearlos con una crema hidratante.

Un baño aromático para eliminar la ansiedad

Si tomar un baño de agua templada resulta un placer, hacerlo vertiendo unas gotas de aceite esencial en la bañera incrementa el disfrute al influir en nuestro estado físico y mental.

Las responsables de este efecto son, por un lado, las moléculas perfumadas de dichas esencias, que estimulan el olfato y por extensión el hipotálamo, la parte del cerebro asociada con las emociones, el humor y la memoria.

Por otro lado, los aceites nos confieren sus propiedades beneficiosas al absorberse por la piel.

Los aceites esenciales de las plantas penetran bien en la piel cuando el calor y la presión del agua abren los poros. Descubre cómo utilizarlos.

¿Qué esencias elegir para el baño relajante?

Una esencia aromática en una base de aceite vegetal puede convertirse en la mejor crema, mascarilla o acondicionador capilar, y hacer del baño o de la ducha un momento indescriptible. Te ayudamos a elegir la mejor esencia para relajarte y dormir mejor:

  • Sedante: Lavanda, mandarina, bergamota, incienso, sándalo y mirra.
  • Antidepresivo: Lemongrass, naranja, lavanda, geranio, mandarina y vetiver.
  • Antiestrés: Pomelo, albahaca, enebro, lavanda, ylang-ylang e incienso.

Hidromasaje para relajarte antes de dormir

En el mercado podemos encontrar, bajo el nombre de hidromasaje, sistemas de baño capaces de proporcionar relax y salud, como éstos:

Bañeras de hidromasaje

A diferencia de las bañeras tradicionales, gracias a un sistema de chorros de presión masajean el cuerpo, sumergido en agua a una temperatura de entre 38 y 40 ºC.

Las boquillas por donde salen estos chorros están incorporadas en las paredes de la bañera y se pueden orientar a pies, piernas, lumbares, cervicales...

En el mercado se pueden encontrar desde las clásicas rectangulares a los jacuzzis cuadrados, redondos u ovalados con capacidad para varias personas. Algunos complementos que ofrecen son: sistema para aplicar cromoterapia, luz subacuática y ozonizador.

El baño de burbujas activa la circulación, beneficia la actividad cardiaca, relaja los músculos, elimina toxinas y tiene un efecto analgésico y anti inflamatorio sobre el organismo, por lo que resulta especialmente recomendable en la recuperación de fracturas y lesiones musculares, así como para combatir la celulitis.

Columnas de hidromasaje

Se pueden ubicar en la pared como complemento del plato de ducha o bañera.

Disponen de diferentes jets o chorros a presión capaces de masajear todo el cuerpo, desde el cuello hasta la planta de los pies.

La mayoría permiten elegir la intensidad de los chorros, que funcionen todos o una parte, su temperatura... incluso es posible conseguir un agradable efecto nebulizador como de lluvia.

Los jets y la alternancia de temperatura permiten activar la circulación, relajar y revitalizar el organismo. Es una buena opción para quienes no tienen tiempo para baños.

Cabinas de hidromasaje con sauna

Es el concepto más actual de ducha: incorpora un asiento para relajarse mientras el agua masajea el cuerpo.

Ofrece los beneficios de múltiples chorros o jets dirigidos al cuello, espalda, planta de los pies... con funciones de linfodrenaje, un panel digital para controlar la temperatura, el cauce del agua, el tiempo del baño...

También es posible elegir entre darse una ducha escocesa, un baño turco o una sauna.

Muchas de estas cabinas disponen de sistemas para aplicar luz de color con fin terapéutico, un depósito para colocar los aceites esenciales deseados e hilo musical.

A los beneficios de los chorros a presión y a diferente temperatura se une el efecto relajante y desintoxicante de la sauna.

Horas y temperaturas más adecuadas para bañarse

  • Es preferible no tomar un baño hasta un par de horas después de una comida copiosa, para evitar un corte de digestión.
  • Un baño a 30º C se considera refrescante. Entre 34 y 37º C, relajante, ayuda a descansar. Baños de más de 38º C sobrecargan el sistema circulatorio y están contraindicados en personas hipertensas o que padezcan del corazón.
  • Los baños tonificantes deberían tomarse antes de las cinco de la tarde. Los relajantes, poco antes de acostarse.
  • Conviene evitar baños largos de más de 15 o 20 minutos. Son preferibles más cortos y frecuentes.
  • Después del baño se puede recurrir a una ducha rápida con agua fresca, especialmente si uno se ha excedido en el tiempo.
  • Si se usan aceites aromáticos, mejor naturales.

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