Nuevas normas del uso de mascarillas

¿Cuál es la mascarilla más adecuada para el uso continuado?

Claudina Navarro

Por fin es obligatorio el uso de mascarillas en espacios cerrados y lugares públicos donde no se pueda garantizar la distancia de seguridad. Las mascarillas higiénicas de tela son una buena opción para el uso continuado. Te explicamos cómo utilizarlas, guardarlas y desinfectarlas.

A partir de este jueves 21 de mayo es obligatorio en España llevar mascarilla en todos los espacios públicos, cerrados o abiertos, donde no se pueda guardar en todo momento la distancia de seguridad de dos metros entre personas. La obligación afecta a todas las personas mayores de 6 años y se recomienda que también la lleven los niños mayores de 3 años.

La nueva normativa nacional va a significar que muchas personas deban llevar mascarilla varias horas al día, casi todos los días. La orden legal recomienda el uso de mascarillas higiénicas o quirúrgicas, aunque también se pueden llevar FFP2 y FFP3. A la hora de elegir una mascarilla tienes que valorar ventajas e inconvenientes.

Una alternativa eficaz y sostenible: la mascarilla de tela

  • Las mascarillas quirúrgicas, que protegen a los demás, pero no a ti frente a las personas que no llevan, solo pueden usarse durante 4 horas seguidas y luego deben desecharse porque pierden eficacia. No son, por lo tanto, la opción más eficaz, económica ni sostenible.
  • Las mascarillas FFP2 y FFP3 sí son eficaces para protegerte tú y para que tú no infectes a los demás, con una excepción: las que llevan válvula permiten la salida de los virus y no evitan la infección de los demás si tú eres portador. Este tipo de mascarillas solo puede utilizarse si se cubre el exterior con una mascarilla quirúrgica.
    Las FFP2 y FFP3 son eficaces, pero para utilizarlas a diario te tienes que proveer de 7 mascarillas, para utilizar una cada día y dejar que la recién utilizada se desinfecte no utilizándola durante una semana. Otra opción es desinfectar la mascarilla en el horno a 70 ºC durante 30 minutos, pero existe el riesgo de que se deteriore. No es la opción más barata ni cómoda.
  • Las mascarillas higiénicas de tela tienen la ventaja de que se pueden lavar y desinfectar, y pueden incorporar un filtro desechable que acerca su eficacia protectora a la de las FFP2, aunque no estén homologadas como tales.

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Cómo utilizar la mascarilla de tela

Las restricciones para contener el nuevo coronavirus se están relajando en muchos lugares y las personas vuelven a entrar en contacto con más frecuencia, lo que representa un riesgo. Por eso es más importante que nunca llevar mascarilla, pero esta debe colocarse, almacenarse y desinfectarse adecuadamente.

Para ayudarte en la tarea imagina que tu mascarilla es una pieza de tela muy especial que solo debe entrar en contacto con tres lugares: tu cara, un lugar de almacenamiento libre de gérmenes (un táper, por ejemplo) y la lavadora. Por tanto, no debes tocarla con las manos (solo por las cintas elásticas) y no debes dejarla en bolsillos, bolsos o mesas.

La mascarilla debe ajustarse cómodamente, pero sin dejar espacios abiertos a los lados de la nariz o las mejillas. Es necesario que cubra la nariz y la barbilla. Las mascarillas de tela que se están comercializando suelen ajustar mucho mejor que las quirúrgicas.

Si la máscara es incómoda o te pellizca, te tocarás la cara con más frecuencia para corregir el ajuste. Esto aumentará el riesgo de transportar virus hacia o desde la máscara a la piel.

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Los mayores errores al usar una mascarilla

Una mascarilla higiénica de tela bien diseñada no causa ninguna dificultad respiratoria. Sin embargo, algunas personas se agobian por razones psicológicas subjetivas. Si es tu caso, piensa que solo tienes que acostumbrarte a las sensaciones y enseguida te darás cuenta de que puedes respirar con normalidad.

Si utilizas filtro desechable puede aumentar la sensación de falta de aire, pero piensa que está diseñado para que pase el suficiente oxígeno. Si no te acostumbras en uno o dos días, valora la posibilidad de utilizar otro tipo de mascarilla.

Toca la máscara lo menos posible

Si es posible, manipula siempre la mascarilla con las manos lavadas y sujétala por las gomas o cintas. Peter Walger, portavoz de la junta de la Sociedad Alemana de Higiene Hospitalaria, enfatiza: "el interior no se debe tocar nunca". Si lo haces, podrías transportar virus directamente al interior de las mascarilla, desde donde penetraría en la boca y la nariz.

Pero los patógenos tanto los extraños como los propios también pueden acumularse en el exterior de la mascarilla, por lo que tampoco hay que tocarla. En el caso de los niños no hay que dejarles que se pongan la mascarilla solos; se la debemos poner nosotros.

Cuando la mascarilla no está en la cara se debe mantener en un lugar donde no pueda absorber ni distribuir virus. Por ejemplo, una pequeña bolsa de plástico o, mejor aún, un táper.

No se debe guardar en el bolso ni en el bolsillo. Tampoco se debe dejar alrededor del cuello o colgando debajo de la barbilla durante mucho tiempo porque los virus pueden propagarse más fácilmente.

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Así puedes desinfectar tu mascarilla (o hacerte una casera si no la tienes)

Importante: cámbiatela cuando esté húmeda

Es importante que te pongas la máscara justo antes de salir de casa. Si te la pones mucho antes es posible que ya llegues al supermercado o donde quieras ir con la máscara húmeda y en ese caso ya no ofrecerá protección.

Cámbiate la mascarilla cuando la notes húmeda. Si la máscara está húmeda, los agentes patógenos pueden penetrar en la tela sin obstáculos. Idealmente deberías llevar una máscara de repuesto (en una bolsa de plástico separada) contigo. También debes cambiar de mascarilla al hacer ejercicio.

Después de usar la mascarilla durante unas horas o después de que se haya humedecido es necesario desinfectarla cuanto antes. No es conveniente guardarla sin lavarla para utilizarla al día siguiente. Como ves, es bastante recomendable que cuentes con al menos tres mascarillas higiénicas. Así podrás lavar una y llevar dos contigo.

Para desinfectarla es suficiente con lavarla con el resto de ropa en un programa largo para luego secarla al sol o en la lavadora. Si quieres una desinfección rápida, déjala en agua recién hervida durante 30 minutos y luego lávala a mano. Puedes finalizar la higiene con un planchado.

Para saber más

Información oficial del gobierno español:

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