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Fluir con la vida

15 estrategias sabias para acercarte a la felicidad

Vivir con plenitud y serenidad está al alcance de cualquier ser humano, no depende de los demás ni de lo que nos ocurre. Se trata de una decisión personal.

Aina Ponts

Para hallar la propia manera de ser feliz no existe una receta única, pero sí ciertas herramientas útiles:

1. Apostar por uno mismo

Si en vez de darnos apoyo nos criticamos o reñimos constantemente no conseguiremos avanzar. Tratarse a uno mismo con amor y amabilidad es uno de los principios básicos de la felicidad.

2. Dar y recibir amor

El equilibrio entre dar y recibir amor alegra el corazón y hace más fácil el camino.

3. Regalarse tiempo

Poder estar cada día un rato con uno mismo, en silencio, en un espacio tranquilo, permite conectar con la propia esencia y, con el tiempo, poder cambiar lo que a uno no le gusta de su vida.

4. Agradecer lo que se tiene

El sentimiento de gratitud eleva automáticamente el estado de ánimo. Iniciar el día y acabarlo dando las gracias tiene un efecto transformador. La queja constante fortalece la oscuridad y la sensación de vacío. El aprecio y el agradecimiento crean unidad y plenitud.

5. Observar la mente

Quizá estamos por ejemplo recogiendo la cocina o conduciendo y notamos un leve malestar en el cuerpo o el ánimo. Casi siempre va asociado a un pensamiento desagradable. Si tomamos conciencia de nuestros sentimientos y creencias podremos empezar a cambiarlos.

6. Crear el hábito de perdonar

Por desgraciada que haya sido nuestra infancia, por mucho daño que nos hayan hecho, siempre podemos elegir perdonar. El perdón no solo nos libera: también tiene el don de ensanchar nuestra perspectiva de la existencia. Con el perdón, cada momento es un nuevo comienzo.

7. Escoger bien las palabras

Cuando decimos una cosa y en realidad pensamos otra no creamos bienestar ni en nosotros ni a nuestro alrededor. Las palabras solo tienen el poder de curar cuando salen del corazón.

8. Elegir el lado bueno de las personas

No se trata de no ver lo que no nos gusta, pero sí de poner el énfasis en lo mejor de cada uno. Eso rebaja mucho la tensión en las relaciones.

9. Tratar bien al cuerpo

Alimentarlo de forma sana y equilibrada es la opción más inteligente. Pero también es preciso dejar de menospreciarlo, de buscarle «peros», en vez de agradecerle que nos permita transitar por la vida. Ante el espejo, el cuerpo necesita palabras dulces, caricias y agradecimiento en lugar de críticas.

10. Evitar juicios y reproches

Aunque no los emitamos en voz alta, como todos estamos unidos a nivel inconsciente, los demás perciben de alguna manera lo que sentimos u opinamos de ellos. Los perros captan de forma instintiva nuestro estado interior. Algo parecido les sucede a quienes nos rodean.

11. Desactivar "malos" sentimientos

Dejamos ir o entregamos un sentimiento incómodo al permitir que esté presente sin condenarlo, juzgarlo, resistirse a él o tratar de modificarlo. De esta forma se acaba agotando. Cuando conseguimos dejar ir un sentimiento reprimido, como por ejemplo la envidia, se desvanecen miles de pensamientos asociados a él.

12. Decir sí a lo nuevo

En lugar de decantarse, a veces casi sin pensar, por el "no, noo, nooo" cuando nos proponen participar en algo fuera de lo habitual, puede ser mucho más estimulante inclinarse por el "sí". Abrirse a la vida siempre trae recompensas.

13. Pedir ayuda

Participar en cursos y talleres, leer revistas y libros de crecimiento personal o iniciar alguna terapia alienta, sin duda, nuestro bienestar.

14. Compartir lo que se aprende

Resulta gratificante reunirse con personas afines que tengan la intención de expandir su conciencia y mejorar, para comentar los hallazgos respectivos.

15. Centrarse en los "para qué" en vez de los "porqués"

Dar vueltas a por qué nos ha sucedido determinada cosa suele llevar a la ira, el victimismo o la culpa. El para qué, en cambio, abre horizontes ilimitados y esperanzadores. Si estamos dispuestos a explorar la vida, sin miedo a equivocarnos y a expresar nuestros sueños, vivir se convierte en una agradable aventura. Buscar la felicidad no tiene sentido cuando somos felices recorriendo el camino.

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