ácido fólico

Alimentación terapéutica

Comer verdura previene el autismo y la esquizofrenia en niños

Los alimentos ricos en ácido fólico, como las espinacas, las lechugas o las coles, reducen el riesgo de que los hijos sufran enfermedades mentales graves en la edad adulta.

Claudina Navarro

Cuando una mujer consume en abundancia verduras de hoja durante el embarazo se está asegurando de que sus hijos estarán más protegidos frente a las enfermedades mentales, gracias a su contenido en ácido fólico o vitamina B9.

En España, actualmente es protocolario que las mujeres embarazadas tomen un suplemento de ácido fólico para evitar las malformaciones del tubo neural como la espina bífida.

En Estados Unidos y otros países la ley obliga desde la década de 1990 a que los productores añadan ácido fólico a los cereales y harinas con el fin de proteger el desarrollo cerebral del niño.

Ahora, investigadores del Massachusetts General Hospitals (Estados Unidos) han descubierto que el ácido fólico también protege frente a enfermedades mentales que pueden manifestarse durante la adolescencia o en la edad adulta.

El ácido fólico disminuye el riesgo de enfermedades psiquiátricas graves

Los resultados del estudio sugieren que gracias al ácido fólico se puede reducir la incidencia de alteraciones psiquiátricas graves como el autismo, la depresión, el trastorno bipolar o la esquizofrenia, que aparece en torno a los 20 años de edad.

En el estudio se compararon los cerebros de jóvenes que nacieron poco antes o poco después de la introducción del ácido fólico en la dieta de sus madres. Los investigadores vieron diferencias en el desarrollo cerebral.

Previene el autismo y la esquizofrenia

El autor principal del estudio, Joshua Roffman, considera que es una muy buena noticia que alteraciones psíquicas graves y sin curación puedan prevenirse con una simple medida dietética.

Los alimentos más ricos en ácido fólico son:

  1. Las verduras de hoja verde (rúcula, espinacas, lechuga, berros, acelgas y coles).
  2. Hortalizas como el espárrago, el puerro o la alcachofa.
  3. Legumbres como las judías, los garbanzos, la soja y los guisantes.
  4. La levadura de cerveza y el germen de trigo.
  5. Las frutas frescas como el aguacate, la naranja, el plátano y el melón.
  6. Los frutos secos como la castaña, la nuez, la avellana y la almendra.
  7. Y los cereales integrales.

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