Lluvia sintética

Microplásticos en el cielo: la nueva contaminación

Claudina Navarro

Por tierra, mar y aire, nunca mejor dicho. Los microplásticos también sobrevuelan las ciudades y se depositan sobre nosotros, sobre los campos y los bosques como una lluvia sintética.

Investigadores españoles se han subido a bordo de avión Aviocar del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial de España (INTA) con el apoyo del Ejército del Aire y han tomado muestras del cielo de Madrid, de Gaudalajara y otras zonas semiurbanas del centro del país, a entre 1.500 y 2.500 metros de altura, para encontrar lo que se esperaban: millones de micropartículas de plástico (microplástico).

Estas partículas forman una especie de nubes invisibles que pueden viajar miles de kilómetros antes de depositarse sobre nuestras cabezas o sobre cualquier ecosistema. Es el primer estudio en el mundo que prueba la presencia de plástico en la atmósfera a gran altitud: la contaminación ya lo invade todo.

¿De dónde proceden los microplásticos del cielo?

Los microplásticos son pequeños fragmentos de plástico (varían entre el tamaño de una bacteria y los 5 mm de grosor) que proceden de la disgregación de objetos como la ropa de poliéster. Tammbién forman parte de las nubes de microplásticos las fibras de celulosa, algodón o lana que han sido tratadas industrialmente.

El problema de los microplásticos y de estas fibras es que incorporan un gran número de sustancias artíficiales como ablandadores con efectos hormonales, colorantes o detergentes suavizantes, entre muchas otras.

Los plásticos identificados por los científicos de la Universidad de Alcalá y de la Universidad Autónoma de Madrid incluyen poliésteres, poliamidas, polipropileno y poliolefinas, que se encuentran entre los plásticos más utilizados, así como fibras de viscosa o algodón teñido, sobre todo de color azul.

Tienen su origen en las ciudades

Estas micropartículas son especialmente abundantes sobre el área de Madrid (hasta diez veces en más) en comparación con las zonas rurales y menos pobladas. Sobre la ciudad de Madrid podrían estar flotando ahora mismo un billón de partículas de plástico y fibras, según los investigadores.

La mayoría de estas partículas se depositan sobre el suelo en unas 24 horas y el resto pueden viajar y aterrizar a miles de kilómetros, en lugares tan lejanos del centro de Madrid como el Golfo de Vizcaya, el sur de Inglaterra o Bélgica, según el estudio español publicado en la revista Science of the Total Environment.

Los microplásticos que se hallan en el aire en una concentración de varios cientos de partículas por metro cuadrado se suman a las partículas que llenan los ríos y los mares y que contaminan los ecosistemas e incluso los alimentos. Se han encontrado en la sal, en el agua del grifo y en la embotellada, en el pescado e incluso en el interior de los alimentos vegetales.

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También hay microplásticos en los ambientes interiores

Si nos sorprende que en el cielo haya microplásticos, eso no es nada. Las mismas partículas se encuentran en los ambientes interiores en mucha mayor concentración y las respiramos constantemente.

Según un estudio de la Universidad Estatal de California, las partículas en los espacios interiores son más pequeñas y abundan las de cloruro de polivinilo (PVC), polietileno (PE), poliéster y tereftalato de polietileno (PET).

Estamos respirando estas fibras y los efectos concretos en nuestro organismo son desconocidos, pero imaginables. investigadores de la Universidad de París señalan que en parte pueden ser "limpiados" por las mucosas, pero parte pueden permanecer, por ejemplo, en los pulmones y provocar respuestas como inflamación, especialmente en personas con afecciones previas.

Los investigadores añaden que las particulas de plástico pueden "cargar" con compuestos tóxicos y cancerígenos cmo los hidrocarburos policíclicos aromáticos. Por otra parte, los plásticos mismos y los aditivos que contienen (tintes, ablandadores y endurecedores) pueden provocar alteraciones hormonales que favorezcan trastornos de la reproducción, mutaciones y cáncer.

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Referencias científicas:

  • Bruno Tassin et al. Microplastics in air: Are we breathing it in? Current Opinion in Environmental Science & Health.
  • Bruno Tassin et al. A first overview of textile fibers, including microplastics, in indoor and outdoor environments. Environmental Pollution.
  • Roberto Rosal et al. Occurrence and transport of microplastics sampled within and above the planetary boundary layer. Science of The Total Environment.
  • Kurunthachalam Kannan et al. Microplastics in house dust from 12 countries and associated human exposure. Environment International.

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