Entrevista a Dra. Wilma Zijlema

"Necesitamos más naturaleza en las ciudades"

En los tiempos que nos ha tocado vivir, apreciamos la naturaleza más que nunca y debemos rodearnos de ella todo lo posible por nuestra salud física y mental.

Yvette Moya
Yvette Moya-Angeler

Periosista especializada en salud

Doctorada en Epidemiología por el Centro Médico Universitario de Groningen (Países Bajos), Wilma Zijlema es investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), donde estudia cómo los espacios verdes y azules (playas, ríos y demás lugares vinculados al agua) pueden mejorar nuestra salud.

"Las funciones cerebrales se restauran en los entornos naturales"

-¿Está aumentando nuestra necesidad de naturaleza con las medidas tomadas para hacer frente a la pandemia del coronavirus?
-Todo este contexto está siendo muy estresante y la gente se ha dado cuenta de lo mucho que necesita salir a la naturaleza. Recuerdo las fotos de cuando reabrió las puertas el parque del Retiro de Madrid: ¡la gente se abrazaba a los árboles!

-¿El confinamiento habrá sido entonces una oportunidad?
-Creo que sí. Las ciudades han empezado a ver más claro que necesitan crear espacios naturales amplios en los que la gente pueda sentirse a gusto, y han visto también que han de ampliar los carriles bici, porque nos hemos dado cuenta de lo agradable que es vivir con mucha menos contaminación y menos ruido. Así que estos son "efectos secundarios" positivos de la pandemia.

-¿Qué nos aporta la naturaleza?
-La naturaleza te calma, porque tus funciones cerebrales se pueden restaurar en un entorno que no reclama una atención inmediata. Y desde un punto de vista evolutivo, las personas tendemos a calmarnos en la naturaleza, porque de hecho pertenecemos a la naturaleza, y no a las ciudades superpobladas que hemos creado.

-¿Cómo nos acercarnos a la naturaleza si vivimos en la ciudad?
-Depende de lo que te guste hacer. Puedes ir a un parque a hacer deporte, a leer un libro o a encontrarte con amigos. Ahora mismo es mucho mejor que quedar en un lugar cerrado. Hay muchas maneras de disfrutar de la naturaleza, lo importante es salir y percibir lo que te rodea. Es una lástima sentarse en un parque a mirar el móvil. Entonces no hay disfrute del entorno.

-¿Basta con ir al parque? ¿No es un poco limitado?
-No es lo mismo que visitar una reserva natural, pero hay que ser prácticos. A veces no se dispone del tiempo o no se tienen los medios para salir de la ciudad. Es importante que las ciudades ofrezcan naturaleza mediante parques o bosques urbanos, o playas y orillas de ríos. La calidad de esos espacios naturales urbanos también importa. Los estudios prueban que la belleza o la diversidad de plantas, animales y colores contribuye al disfrute de la naturaleza y determina que las personas establezcan un vínculo y quieran regresar a ese lugar. La frecuencia de visitas redunda en un mayor beneficio para su salud.

-¿A qué espacios naturales te sientes vinculada?
-Intento visitar los parques de cerca de donde vivo. Ahora los aprecio más, por el confinamiento y porque estoy en el tramo final de mi embarazo y no puedo caminar mucho. También voy a la playa, que tengo muy cerca. Son ya parte de mi lugar en Barcelona, donde llevo cuatro años viviendo.

-¿Cómo te has cuidado durante el embarazo?
-He intentado comer de forma sana y mantenerme activa, aunque durante el confinamiento ha sido difícil. He hecho ejercicio en casa, eso sí. Ahora estoy feliz de poder dar un pequeño paseo cada día, y a veces nado en el mar por la mañana. Se ha investigado que las mujeres embarazadas que frecuentan espacios naturales tienen menos probabilidades de dar a luz de forma prematura, entre otras cosas, y eso lo he tenido en cuenta.

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